John Allen, el comandante de las fuerzas de Estados Unidos y de la OTAN en Afganistán, prometió hoy responsabilizar completamente a cualquiera que sea hallado culpable de la muerte de más de una decena de civiles en Afganistán.

"Me sentí consternado y triste al enterarme del incidente del tiroteo hoy en la provincia de Kandahar. Expreso mi profundo pesar y mis más sinceras condolencias a las víctimas y a sus familiares", dijo el comandante en una declaración.

"Estoy completamente dedicado a asegurar que cualquiera que se descubra que obró mal sea responsabilizado completamente", dijo.

El Ministerio de Defensa afgano dijo que 15 civiles fueron asesinados y otros nueve resultaron heridos en un ataque a tiros de soldados de la OTAN en la aldea Zangabad del distrito de Panjwai en la provincia de Kandahar.

 

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés) detuvo a un soldado estadounidense en relación con el incidente, dijo la ISAF en un comunicado emitido en Kabul, capital de Afganistán.

Allen prometió realizar una "investigación rápida y completa" sobre la tragedia y "mantener bajo custodia al militar estadounidense que supuestamente perpetró este ataque".

"Cooperaremos completamente con las autoridades afganas mientras determinamos todos los hechos", dijo.

El incidente ocurrió en medio de las crecientes tensiones entre las fuerzas estadounidenses y los anfitriones afganos tras la quema de ejemplares del Corán y de otros materiales religiosos en la Base Aérea Bagram dirigida por Estados Unidos cerca de Kabul. La quema provocó protestas nacionales en Afganistán.

Xinhua