Shinzo Abewww.fuerzasmilitares.org (20MAY2014).- Con el argumento de las amenazas de China y Corea del Norte, un panel nombrado por el gobierno instó a Japón a reinterpretar su constitución pacifista para permitir el uso de la fuerza militar a fin de defender otros países.

El primer ministro japonés Shinzo Abe recibió formalmente el jueves el informe del panel y se comprometió a buscar los medios que permitan a los militares hacer más para defender el país y mantener la paz internacional.

"Debemos estudiar si la actual interpretación de la Constitución es suficiente para proteger a las personas y sus vidas pacíficas", dijo Abe.

Sin embargo, también trató de aliviar las preocupaciones tanto en casa como en los países vecinos de que intenta que Japón regrese a su pasado militarista.

"Hay un malentendido de que Japón volverá a ser un país que declara la guerra, pero eso nunca va a suceder", dijo. "Japón se aferra al compromiso pacifista que ha mantenido desde el final de la guerra".

El informe sienta las bases para que Abe permita que los militares jueguen un papel más importante en la seguridad internacional.

Japón actualmente mantiene una fuerza militar sólo para su propia defensa, y ha interpretado con anterioridad el artículo 9 de su constitución posterior a la Segunda Guerra Mundial, que renuncia a la guerra, en el sentido de que no puede involucrarse en lo que se conoce como defensa colectiva.

Si se aprueba, el cambio podría permitir a Japón salir en defensa de Estados Unidos u otros países, incluso si el propio Japón no está bajo ataque. Japón ha relajado gradualmente las restricciones del artículo 9 en los últimos años para permitir el despliegue de tropas en el extranjero en circunstancias limitadas, pero nunca para utilizar sus armas para combatir por los demás.

La propuesta enfrenta dudas dentro de la coalición gobernante de Abe y él tendrá que construir un consenso para lograr la aprobación del gabinete. Las encuestas muestran que la opinión pública está dividida al respecto. Los opositores sostienen que socavaría la cláusula constitucional de renuncia a la guerra.

El informe dijo que un entorno de seguridad regional en deterioro, específicamente las amenazas procedentes de China y Corea del Norte, vuelve inadecuada la prohibición japonesa sobre la defensa colectiva.

AP