La desestabilización de Ucrania es un problema centralwww.fuerzasmilitares.org (28JUN2014).- Con las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea y EE. UU. a Rusia tras la reincorporación de Crimea y la crisis en Ucrania, Moscú debió girar hacia Asia para encontrar los apoyos que necesita.

El 29 de mayo se creó en Astana, capital de Kazajistán, la Unión Económica Euroasiática entre Rusia, Bielorrusia y Kazajistán, y días antes se cerró el “acuerdo del siglo”, un contrato para proveer gas a China por 30 años y un monto de US$400.000 millones.

La creación del acuerdo Unión Económica Euroasiática tuvo una silla vacía: la de Ucrania. La crisis empezó en noviembre, cuando el presidente Víctor Yanukovich suspendió la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea por las presiones de Rusia, que insistía con la participación de Ucrania en dicha unión y que desde el año pasado ejerció presiones sobre Kiev para impedir la alianza con Europa.

Tras la caída de Yanukovich en febrero y el triunfo en las presidenciales de Petro Poroshenko, encargado de redactar el acuerdo con Europa, Ucrania se alejó definitivamente de cualquier participación en un proyecto de integración. De hecho, ya firmó la parte política del acuerdo de asociación con la Unión Europea, aunque Poroshenko pidió un tiempo más para la parte económica.

El Gobierno ucraniano anunció su intención de retirarse de la Comunidad de Estados Independientes creada en 1991 con la desintegración de la Unión Soviética, a la cual se incorporaron todos los países surgidos de ella, con excepción de las tres repúblicas bálticas y de Georgia.

Así, Rusia va en camino de perder su principal socio comercial, con el cual aún tiene importantes relaciones económicas por la interdependencia de las industrias de los dos países heredada de la época soviética, especialmente en sectores tan importantes como el complejo militar industrial y en las industrias ubicadas en el oriente del país.

La Unión Euroasiática serviría para hacer un mercado único de gas y petróleo y avanzar en la unificación de otros mercados como el farmacéutico, finanzas, transporte, telecomunicaciones, construcción. Por ahora, no hay ninguna discusión de unión monetaria, aunque los países aceptaron algunos compromisos financieros, como no superar el déficit de un 3% del PIB, una deuda estatal del 50% del PIB y una inflación del 5%.

El acuerdo del siglo

Días antes se firmó en Beijing el acuerdo del siglo entre Rusia y China para proveer al gigante asiático durante 30 años 38.000 millones de metros cúbicos de gas cada doce meses, por US$400.000 millones, una cifra similar a la de las compras de gas de Alemania.

Pero Rusia tuvo que hacer una importante concesión en el precio del gas, que estará unos US$35 por debajo del precio que paga Europa. Así los chinos se aseguraron un buen contrato a expensas de las dificultades que atraviesa Rusia con Occidente. Para ello, deben construir el gasoducto Fuerza de Siberia que irá de Irkutsk a Vladivostok y de allí a la China, la mayor construcción del mundo en los próximos cuatro años.

Sin embargo, las buenas noticias de Asia se vieron opacadas por la decisión de Bulgaria y Serbia de suspender la participación en el proyecto South Stream, por presión de EE. UU. y la UE.

South Stream es el gasoducto que se empezó a construir hace dos años y que debería estar listo en 2015 para llevar el gas ruso a Europa evitando Ucrania. De esta manera se evitarían afectaciones por inestabilidades políticas, como ocurrió en 2008-2009 cuando una disputa entre Moscú y Kiev por el precio del gas provocó su suspensión a Europa en pleno invierno.

El presidente Vladimir Putin explicó en su momento que la idea era “hacer un gasoducto desde Rusia hasta Bulgaria y garantizar en un 100% la provisión estable de energía a Bulgaria y el sur de Europa”. Tras la crisis en Ucrania, la UE decidió cerrar a Rusia la posibilidad de usar rutas alternas para lograr el objetivo opuesto: obligar a Gazprom, su monopolio del gas, a pasar por Ucrania.

Para Konstantin Simonov, director del Fondo de Seguridad Energética Nacional de Rusia, “la Comisión Europea tomó la decisión de hundir el gasoducto. El riesgo es evidente. Si hubiera analizado las cosas con seriedad se hubieran agarrado con las dos manos a este proyecto porque Rusia propone construir un nuevo gasoducto para el sur de Europa y unirlo directamente con Siberia. Lograron arruinar el plan ruso, pero no han logrado alguna alternativa”, dijo el funcionario.

La decisión búlgara de suspender la construcción de South Stream se produjo después de la visita de tres senadores de EE.UU., entre ellos, el excandidato presidencial republicano John McCain, que ha sido uno de los más activos en adelantar la política de EE.UU. de apoyo a Ucrania.

El periódico ruso Kommersant dice que Estados Unidos está interesado en la compra de los gasoductos ucranianos y que el nuevo plan de privatizaciones del gobierno de Poroshenko incluye la división de Naftogas Ucrania, separando los gasoductos y depósitos del resto de la empresa.

Para ello, ya se adelantan conversaciones con las estadounidenses Shell, Exxon Mobil y Chevron. La cuestión es que, para que el control de los gasoductos sea negocio, “es necesario obligar a Rusia a trasladar el gas a través de Ucrania y para ello cerrarle las alternativas”, comenta el periódico.

Ultimátum a Gobierno de Rusia

La Unión Europea dio a Rusia hasta el lunes para que tome una serie de medidas concretas para pacificar el este de Ucrania, so pena de más sanciones.

Así quedó establecido en un comunicado tras la cumbre de Bruselas de ayer. Las medidas concretas que exigen los líderes de la UE incluyen la liberación de todos los rehenes en la región, la devolución a las autoridades ucranianas de tres puntos fronterizos, negociaciones sobre el plan de paz ucraniano y un mecanismo de vigilancia de su aplicación.

Paralelamente, el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, presente en la cumbre para rubricar un acuerdo de asociación con la UE, anunció que iba a decidir si prolongaba hasta el lunes el alto el fuego unilateral que decretó hace una semana. “Esa decisión la tomaré cuando volvamos a Ucrania”, dijo. El alto el fuego expiraba en la mañana de ayer, pero el presidente pospuso la expiración de su vigencia hasta la noche.

Una fuente diplomática europea bajo anonimato dio por hecha esa prolongación del alto el fuego en la región para acompañar la presión de la UE sobre Moscú. Sin embargo, el alto el fuego no se ha respetado en los últimos días sobre el terreno, donde los choques militares son frecuentes.

La UE recordó en su texto que ya se han preparado “medidas selectivas”, tras la primera serie de sanciones contra personalidades rusas, iniciada en marzo. El Consejo (de los 28 países miembros de la UE) va a examinar la situación la semana próxima y “adoptará las medidas necesarias”. Los mandatarios también aseguran que están “dispuestos a reunirse en cualquier momento” para decidir nuevas medidas.

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