La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó hoy de que el conflicto actual en Irak podría causar problemas de seguridad alimentaria. Esta crisis, afirmó la organización con sede en Roma, está causando la huida de población y el abandono de las explotaciones agrícolas durante la principal cosecha. Foto EFEwww.fuerzasmilitares.org (02JUL2014).- Naciones Unidas cifró este miércoles en 1,2 millones los iraquíes que han debido abandonar sus hogares a causa del conflicto en el país. En un comunicado, la secretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, se mostró "extremadamente preocupada por la suerte de los desplazados" dado que la situación sigue degradándose, y alertó del peligro de que se declaren brotes de enfermedades infecciosas.

"Las familias necesitan urgentemente agua, comida, alojamiento, salud, saneamiento y protección de la violencia. Los niños son especialmente vulnerables a la aparición de enfermedades y a la malnutrición", alertó.

Amos agradeció la contribución saudí de 500 millones de dólares para hacer frente a las necesidades humanitarias de los iraquíes y mostró su confianza de que haya otras donaciones similares, dado que la ONU está enfrentando graves dificultades para obtener los fondos necesarios.

Mientras tanto la comunidad internacional instó a los dirigentes iraquíes a formar un gobierno lo antes posible después del fracaso de la primera sesión parlamentaria en la que debía iniciar este proceso crucial para contrarrestar la ofensiva yihadista que ha sumido al país en el caos.

En el terreno, las fuerzas gubernamentales se preparaban para poner en servicio los aviones de combate Sukhoi, entregados por Moscú, en apoyo a la ofensiva de Bagdad contra los yihadistas radicales que desde el 9 de junio han conquistado grandes regiones del país.

A pesar de la urgencia de la situación, los políticos iraquíes expusieron una vez más sus profundas divisiones al fracasar el martes en su intento por abrir el proceso de formación de un gobierno. El primer día de sesión del Parlamento se desarrolló en el caos total, entre diatribas y recriminaciones de kurdos y sunitas contra el gobierno del primer ministro saliente, el chiita Nuri al Maliki, presente en la sala, y cuyas posibilidades de pretender a un tercer mandato disminuyen ante el avance de los insurgentes del Estado Islámico (EI) y los reveses sufridos por el ejército.

La sesión se levantó finalmente sin que los diputados lograran ponerse de acuerdo para elegir un presidente del Parlamento, primera etapa en el proceso de formación de un gobierno. La próxima sesión tendrá lugar el 8 de julio.

"El tiempo corre" contra Irak

Inquieto, Estados Unidos reiteró su llamado a "formar de toda urgencia" un nuevo gobierno, y advirtió que "el tiempo corre contra Irak". "El destino de Irak está en juego en estos momentos", declaró la portavoz adjunta del departamento de Estado norteamericano, Marie Harf.

"Los dirigentes de Irak deben tomar una decisión crucial para el destino de su país. ¿Van a unirse? ¿Van a formar un gobierno? ¿Van a decidir enfrentarse juntos a la amenaza (insurgente)?, preguntó. El enviado de la ONU Nickolay Mladenov dijo por su parte que los diputados iraquíes "necesitan darse cuenta que (el país) no vive una situación normal".

"Cualquier atraso de los plazos fijados por la Constitución se hará en detrimento de la integridad del país", añadió. Después de elegir al presidente del Parlamento, los diputados deben nombrar al presidente de la República, quien a su vez deberá designar a un candidato del bloque parlamentario que encabezó las legislativas para formar un gobierno.

Fue el bloque de Maliki que encabezó estos comicios, pero según un diplomático occidental, incluso dentro de la coalición chiita, se habla sobre la posibilidad de remplazar a Maliki. En el poder desde 2006, se acusa a Maliki de acaparar el poder y marginar a los sunitas. Además, se critica su incapacidad de frenar el avance de los yihadistas.

Desde el 9 de junio, los yihadistas que controlan amplias regiones de la provincia de Al-Anbar (oeste), han conquistado Mosul y gran parte de su provincia Nínive (norte), así como sectores de las provincias de Dilaya (este), Saladino y Kirkuk (oeste).La violencia dejó al menos 2.400 muertos en el mes de junio, según un balance de la ONU, una cifra mensual récord en los últimos años.

La ofensiva yihadista ha provocado además miles de desplazados y creado "una situación extremadamente peligrosa" para los niños, según las Naciones Unidos, que alertó sobre "inquietantes noticias" de reclutamientos de niños soldados.

EFE