Soldados del Ejército Chino
Soldados del Ejército Chino, el más numeroso del mundo.

www.fuerzasmilitares.org (29ENE2019).- El ejército chino (PLA) romperá décadas de oposición a la apertura de bases militares en el extranjero después de que anunciara la construcción de su primer emplazamiento en Yibuti, en África, al tiempo que daba luz verde a la profunda remodelación del organigrama que anunció el presidente Xi Jinping en septiembre pasado.

Aunque el portavoz del ministerio de Defensa, Yang Yujun, indicó que la reforma y la decisión en torno a Yibuti mantendrá el carácter "defensivo" de las Fuerzas Armadas locales, lo cierto es que la apertura de ese emplazamiento africano constituye un giro de enorme significación en la política militar de Pekín, como reconoció Andrew Erickson, un experto en cuestiones militares chinas, en su blog.

El analista recordó que durante décadas la nación asiática siempre se ha jactado de no disponer de bases en el extranjero. "China se dispone a cruzar el Rubicón", añadió. "Será una base de aprovisionamiento logístico que les permitirá extender su radio de acción", explicó el general David Rodríguez, responsable de las tropas de EEUU desplegadas en Árica en una reciente conversación con periodistas de su país.

En mayo pasado, Pekín ya distribuyó su nueva política militar recogida en el llamado Libro Blanco de Defensa en la que asignaba un papel más activo a su marina en regiones alejadas del escenario asiático. Lo denominó actividades de "protección de los mares abiertos".

En 2009, el influyente almirante Wu Shengli, al que se considera alma mater de la actual expansión de la marina china, se pronunció públicamente por la apertura de bases navales en el extranjero ante la participación de buques chinos en las operaciones contra la piratería somalí a partir de 2008.

Desde esa fecha, los navíos de guerra chinos han intervenido en dos operaciones de evacuación de foráneos en Libia (2011) y Yemen, el pasado mes de marzo, en un claro signo del cambio de actitud adoptado por Pekín.

La reducción de 300.000 militares -de ellos 170.000 oficiales, según 'South China Morning Post' de los 2,3 millones que integran las Fuerzas Armadas locales presenta al mismo tiempo un ingente desafío para la cúpula del Partido Comunista Chino (PCC) como reconocían sendos artículos aparecidos recientemente en el 'Diario del Ejército de Liberación', el órgano de expresión de los uniformados, en un gesto tan significativo como inusual.

"La reforma conllevará de forma inevitable la reducción de personal. Si no se hace de forma apropiada podría afectar la estabilidad de los militares o incluso de toda la sociedad", aseguraron Sun Kejia y Han Xiao, de la Universidad Nacional de Defensa del PLA.

El propio Xi Jinping anunció los detalles de esta reestructuración en un encuentro con 200 altos cargos del estamento militar. El plan pretende centralizar la dirección de las Fuerzas Armadas para 2020, reducir las regiones militares e incrementar el control del Partido Comunista Chino sobre los uniformados, como indicaba la agencia oficial Nueva China.

El mismo medio de comunicación aclaró que la creación de departamentos dedicados a mantener la "disciplina militar" y "auditar" al ejército servirán para "desembarazarse del terreno sobre el que puede nacer y desarrollarse la corrupción", un azote que también se ha extendido entre las filas de los uniformados.

Basta con recordar casos tan representativos como la caída en desgracia de los generales Guo Boxiong y Xu Caihou, ambos vicepresidentes de la poderosa Comisión Militar Central, la entidad que dirige la actividad de las Fuerzas Armadas,acusados ambos de corruptela.

Para Wong Dong, un analista de Macao citado por 'South China Morning Post', estas directrices tienen por fin último consolidar el poder de Xi Jinping sobre los militares. "Ha pasado dos años eliminando a elementos claves del ejército y ahora usará esta reforma como herramienta para acabar con sus oponentes políticos (dentro del estamento)", señaló.

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