AntártidaLa capa de hielo de la Antártida podría ser una fuente importante de metano, un potente gas de efecto invernadero, según un informe publicado en la revista «Nature» por un equipo internacional de científicos. El nuevo estudio demuestra que la antigua materia orgánica de las cuencas sedimentarias ubicadas bajo de la capa de hielo antártico, puede haberse convertido en metano por acción de los microorganismos que viven bajo condiciones de poco oxígeno.

Las condiciones bajo el hielo favorecen la acumulación de metano

El metano podría ser liberado a la atmósfera si la capa de hielo se afina, exponiendo estas cuencas sedimentarias. El coautor Slawek Tulaczyk, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias en la Universidad de California, en Santa Cruz, señala que el proyecto se inició hace cinco años, tras una serie de conversaciones con la coautora Jemma Wadham, de la Universidad de Bristol.

Tulaczyk apunta que «es fácil olvidar que hace 35 millones de años, cuando el actual período de glaciación antártica comenzó, este continente estaba lleno de vida. Parte de la materia orgánica producida por esta vida quedó atrapada en los sedimentos, que luego fueron separados del resto del mundo, cuando la capa de hielo creció. Nuestro modelo muestra que, durante millones de años, los microbiospodrían haber convertido este carbono orgánico en metano».

El carbono se ha convertido en metano

El equipo científico estima que el 50 por ciento de la capa de hielo de la Antártida Occidental (1 millón de kilómetros cuadrados) y el 25 por ciento de la capa de hielo de la Antártida Oriental (2,5 millones de kilómetros cuadrados) sobre cuencas sedimentarias pre-glaciales que contienen alrededor de 21.000 millones de toneladas métricas de carbono orgánico.

«Se trata de una inmensa cantidad de carbono orgánico, más de diez veces el tamaño de las reservas de carbono de las regiones del norte», afirma Wadham, quien agrega que «los experimentos de laboratorio indican que estos ambientes bajo el hielo son biológicamente activos, lo que significa que el carbono orgánico ha sido convertido en metano por microbios».

El metano podría ser liberado a la atmósfera

Los investigadores simularon numéricamente la acumulación de metano en las cuencas sedimentarias del Antártico, establecidas mediante un modelo unidimensional. Los científicos observaron entonces que las condiciones bajo el hielo favorecen la acumulación de hidratos de metano (es decir, metano atrapado dentro de una estructura de moléculas de agua, formando un sólido similar al hielo normal). Los expertos también calcularon que la cantidad potencial de hidrato de metano y gas metano bajo la capa de hielo de la Antártida podría ser de hasta 4 millones de toneladas métricas.

Necesidad de continuar los estudios

La coautora Sandra Arndt, de la Universidad de Bristol, quien llevó a cabo la modelización numérica, señala que «no es sorprendente encontrar cantidades significativas de hidratos de metano atrapadas debajo de la capa de hielo, ya que hace frío y las presiones son altas, las cuales son condiciones importantes para la formación de hidratos de metano».

Si el hidrato de metano está presente bajo la capa de hielo de la Antártida, su liberación durante los episodios de colapso de la capa de hielo podría actuar como una retroalimentación positiva sobre el cambio climático mundial. «Nuestro estudio pone de relieve la necesidad de continuar la exploración científica de la capa de hielo de la Antártida, ya que puede tener un impacto mucho mayor en el sistema climático de la Tierra de lo que creíamos, concluye Tulaczyk.

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