Base Gabriel de CastillaEl Ministerio de Economía será el nuevo responsable de la Base Gabriel de Castilla, instalación dedicada a la investigación antártica que se levanta en la isla Decepción. Los recortes presupuestarios han obligado al Ministerio de Defensa a poner fin a 25 años de participación en las campañas antárticas desarrolladas en esta instalación, la segunda que España tuvo en el continente helado.

El departamento que dirige Luis de Guindos asume de esta manera todas las competencias, que hasta ahora compartía con Defensa, a través de la Secretaría de Estado de Ciencia e Innovación. Sin embargo, continuará la presencia castrense en esta instalación, pero en menor número. Fuentes de Defensa explican que el contingente se verá reducido de los once actuales a ocho o nueve.

También será reducido el tiempo de duración de la misma campaña antártica, que hasta ahora discurría entre noviembre y marzo y que verá atrasado a diciembre su inicio. En cualquier caso, la idea del Gobierno para la campaña 2012-2013 es reducir los costes del buque de investigación oceanográfica 'Hespérides', perteneciente a la Armada(en casi un 30%) y hacer «una versión reducida» de la misión en el número de efectivos.

El pasado 2 de marzo los once militares españoles que participaron en la campaña antártica cerraron a cal y canto los barracones tras tres meses en la base Gabriel de Castilla. La presencia militar estaba hasta entonces gestionada por el Ejército de Tierra a través de la División de Operaciones del Estado Mayor. Estos efectivos dieron apoyo logístico a los 34 científicos de la campaña y sus once proyectos, realizando la reforma de instalaciones orientada a la planta energética de la base y haciendo un gran esfuerzo informativo sobre la labor científica y la misión que desarrolla el Ejército en la Antártida.

Disminuir los costes.

Durante el pasado año, el coste de este destacamento ascendió a casi 600.000 euros, según fuentes ministeriales. A ello se suma el gasto de funcionamiento del buque 'Hespérides', unos 6,5 millones, que fueron asumidos por el entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología, ahora dependiente de Economía como Secretaría de Estado.

De hecho, el trabajo en el mar fue especialmente importante durante la última campaña. En especial el proyecto que realizó el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), que efectuó levantamientos hidrográficos para la edición de nuevas cartas marinas que cancelarán las existentes y que cubriran zonas que actualmente no están incluidas en la Cartografía Náutica Nacional.

Para ello se realizaron trabajos con los sondas del buque oceanográfico en zonas de mayor profundidad y con 'zodiacs' en aguas someras. Las zonas de trabajo comprendieron la costa sur de la Isla Livingston (donde está la Base española Juan Carlos I), la Isla Decepción (sede de la Base Gabriel de Castilla), las Islas Shetland del Sur y el Estrecho de Bransfield.

Para ello, el personal de las dos bases tuvo que redoblar sus trabajos por los múltiples traslados de personal y material.

La Base que ahora dependerá por entero de Economía debe su nombre al almirante Gabriel de Castilla, natural de Palencia, que fue el descubridor del continente helado en 1603. Su expedición, compuesta por tres galeones, no tenía la misión de explorar, sino de combatir a los piratas holandeses que mermaban la flota española de Indias y que se escondían al sur de Chile. La expedición llegó al archipiélago de las islas Shetland del Sur, que el almirante denominó Islas de La Buena Nueva, en el norte de la península antártica.

La Gabriel de Castilla comenzó a ser operativa en el verano austral de 1989-1990. Con anterioridad, en el verano de 1987-1988, España puso en funcionamiento la Base Juan Carlos I en la isla Livingston, en el mismo archipiélago.

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