Imagen del Snow and Ice Data Center.Todos los veranos del hemisferio norte, la capa de hielo del Océano Ártico se reduce en lo que se conoce como el mínimo ártico. Pero esta temporada ese mínimo fue el más bajo de los últimos 30 años de mediciones satelitales.

Este año, de acuerdo con los científicos de la Nasa que realizaron las mediciones, el área cubierta de hielo fue de 3,4 millones de kilómetros cuadrados, menos de la mitad de los 7 millones de kilómetros cuadrados medidos en 1980.

Los días record fueron del 13 al 16 de septiembre pasado, según datos tomados por un sistema de satélites meteorológicos de Estados Unidos. En la imagen se muestra una línea que señala el mínimo de deshielo promedio del período 1979-2010 y la capa de hielo que persistía entre el 13 y 16 de septiembre.

Aunque no hay datos concluyentes, la mayoría de los investigadores coinciden que la causa es el cambio climático que afecta al planeta y que la comunidad científica vincula con el consumo humano de combustibles fósiles. La combustión de naftas, gas y carbón inyecta más dióxido de carbono en la atmósfera, lo cual aumenta el efecto invernadero natural de nuestro planeta y la temperatura sube.

“La mayoría de los modelos informáticos de cambio climático indican que el hielo podría desaparecer completamente en verano en 30 ó 40 años, pero hay modelos que indican que 2015 es un año extremo", dijo Lars-Otto Reiersen, responsable del Programa de Vigilancia y Valoración del Ártico.

Las enormes variaciones de las predicciones de los expertos climáticos complican los planes a largo plazo de los pueblos indígenas que dependen del hielo para cazar o las empresas de transportes que esperan nuevas rutas a través del Ártico y las compañías petroleras que buscan nuevas zonas de exploración.

Por supuesto que también afecta a la flora y fauna de este sensible ecosistema.

A su vez, cuando el hielo se derrite se ingresa en un espiral peligroso. Conforme mengua la capa de hielo blanca y reflectante, deja al descubierto aguas más oscuras que absorben más y más calor, sumándose al calentamiento global causado por los gases de efecto invernadero.

Greenpeace. “La situación es alarmante, no sólo por el impacto sobre la biodiversidad de la región, sino por las consecuencias que acarrea para el clima de todo el planeta”, señaló Hernán Nadal, coordinador de la campaña de Ártico de Greenpeace Argentina.

"Debemos detener a las empresas petroleras que sólo ven en esta crítica situación una oportunidad para incrementar sus ganancias al perforar en búsqueda de petróleo en lugares que antes estaban cubiertos por hielo", agregó Nadal.

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