Lo que pasó en el 2012En Europa, donde los usuarios se habían mantenido más leales a la marca, la situación no fue mejor. La cuota de mercado pasó de 19% a 8% en Inglaterra. En Francia de 16% a 7%. En España pasó de casi 24% a sólo 3.4%. En Brasil tampoco hubo buenas noticias, pues la cuota pasó de 9% a 3%. 

Durante 2012 la empresa, que dependía fuertemente de todos estos países, no sorprendió a sus usuarios con un nuevo dispositivo que pudiera competir con el iPhone o los teléfonos con Android.

Los fabricantes de televisores vivieron una situación similar: viendo las ventas totales de estos dispositivos caer durante el año, mientras buscaron conquistar a un público que no parece interesado en señal HD, películas 3D, conexiones HDMI y una pléyade de puertos, sino en ver el contenido que quieren, en el momento en que lo desean.

Rápido y económico

Durante 2012 se hizo aún más marcada la diferencia que existe entre la velocidad promedio de acceso a la Red en América, y la de Europa y Asia. Y mientras que algunos países en vías de desarrollo como Colombia deben concentrarse en aumentar la penetración de Internet, otros como Estados Unidos empezaron a quedarse sin excusas para tener velocidades de 5 o 7 Mbps en promedio y costos de alrededor de $50 dólares por estos planes.

La única buena noticia al respecto que recibieron los estadounidenses durante el año vino de Eric Schmidt, quien el pasado 12 de diciembre confirmó que Google planea expandir su programa Fiber, que ofrece una conexión de 1.000 Mbps por un precio similar al de las conexiones de banda ancha actuales en varias ciudades de ese país.

Copyright reescrito

En 2012 los mayores portales de la Red crearon una ‘batiseñal’ para defender al Internet; un sistema de alerta que permite coordinar a millones de personas para actuar en contra de proyectos de ley que amenacen con restringir la libertad en el mundo digital.

Pero otros indicios, como la opinión favorable que muchos tienen del creador de MegaUpload, o el movimiento para evitar la extradición a Estados Unidos de Richar O’Dwyer, un joven inglés que dirigía un portal con links para descargar películas, sugieren que cada vez más internautas consideran que llegó el momento de cambiar completamente el modelo de derechos de autor actual para adaptarlo a la realidad del siglo XX.

Un pequeño regalo para los nerds

Los creadores del Raspberry Pi, un computador del tamaño de una billetera que cuesta 25 dólares, con una versión especial de 35, pensaron que venderían 10 mil unidades en total. Ahora ese estimado ha llegado a 1 millón de unidades durante sus primeros 12 meses de disponibilidad.

El Pi usa como sistema operativo una versión especial de Linux, cada vez mejor y más eficiente. Sus compradores lo han usado para crear redes de computación avanzada en paralelo que cuestan 3 mil dólares en lugar de US$120 mil, para enviar imágenes y datos desde la estratósfera con globos meteorológicos, y hasta para conectarlo al sistema de reconocimiento de voz de Apple, para lograr que Siri abra la puerta del garaje.

Afortunadamente para millones de gomosos tecnológicos, el PC de 25 dólares está siendo producido con cada vez mayor velocidad, y los tiempos de envío han disminuido de 5 o 6 semanas a sólo unos días.

Android subió al primer lugar

A menos de que se mire específicamente el mercado de las tabletas, o el de los teléfonos de gama alta, el sistema operativo creado por Google es el rey de los dispositivos móviles.

Después de provocar la ira de Steve Jobs por considerarlo una copia del trabajo de su empresa, y de pasar por un proceso de evolución constante desde sus primeras versiones, Android se ha convertido en un sistema capaz de competir con el iOS de Apple.

La ventaja del sistema radica en que, a diferencia de su principal competidor, Android funciona en teléfonos inteligentes de gamas media y alta, y es utilizado por decenas de fabricantes, algunos tan reconocidos como HTC, LG, Motorola, Samsung y Sony.

Guerra replanteada

En 2012 la mayoría de empresas del mundo móvil reconoció que el sistema de patentes actual, especialmente en Norteamérica, tiene fallas fundamentales, y que la guerra de patentes que libran sus actores representa pérdidas para la industria.

Esto, sin embargo, no ha sido obstáculo para que la mayoría de empresas con productos en el mercado móvil inicien procesos legales contra sus competidores por patentes tan ambiguas como ‘deslizar el dedo sobre una pantalla táctil de forma horizontal para desbloquear un teléfono’, o patentes que simplemente describen la forma física de un dispositivo móvil.

Así, aunque Apple fue señalada por sus competidores como la empresa más interesada en mantener esta ‘guerra de patentes’, es improbable que la industria completa esté dispuesta a abandonar la batalla si el sistema mismo no cambia.

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