Efectos del calentamiento globalSe han preguntado por qué en medio de una mañana soleada y calor sofocante, de repente, el cielo se cubre de nubes y aparece la lluvia. O por qué el clima anda ‘loco’ y en territorios caracterizados por intenso frío aumenta la temperatura y se origina el derretimiento de zonas cubiertas por hielo.

Estos son algunos de los efectos del cambio climático y el calentamiento global. Colombia es el tercer país en el mundo y el primero en Sudamérica, más vulnerable a estos fenómenos.

Por cambio climático se entiende el aumento de la temperatura en la Tierra y puede ser de tipo atmosférico como de los océanos.

Mientras tanto, el calentamiento global es causado por la emisión de gases, sea de hidrocarburos o monóxidos producidos por fuentes fijas como chircales, tintorerías, ladrilleras y quema de carbón. Además de fuentes móviles como automotores.

Luis Lizcano Contreras, director de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), explicó que el país, por ubicación, está en una zona donde confluyen las corrientes de aire de los hemisferios norte, sur y del trópico. Además, por sus condiciones montañosas, el suelo es inestable, especialmente en las partes altas de las cordilleras.

Esos hechos, unidos a la acción antrópica (causada por el hombre), caracterizada por la deforestación, la intervención abrupta de los bosques, los incendios forestales (solo en 2012 se produjeron 300 en Norte de Santander), entre otros, hacen que el clima esté cambiando.

“La capa de ozono se deteriora y los rayos solares son más perpendiculares sobre la Tierra, lo que causa que aumente el calor”, dijo Lizcano. 

“De acuerdo a las proyecciones de Corponor, establecidas por medio de modelos matemáticos, se estima que para 2020 la temperatura aumente entre 1 y 1.5 grados. Para 2050 el estimativo es de 2.5 a 3.5 grados. En 2080 la temperatura aumentaría entre 4 y 5 grados”, informó Lizcano.

Lo anterior explica por qué en zonas como la provincia de Pamplona, donde el frío es el común denominador, ese panorama esté cambiando. 

Sin embargo, argumenta Lizcano que lo preocupante es el impacto que se está causando en los cultivos. En ese lugar, donde comúnmente se cultiva cebolla, papa o duraznos, en el futuro deberá sembrarse otro tipo de frutas, verduras y hortalizas porque el clima cambió.

“Lo mismo ocurre en zonas calientes. Hay que entender que este no es solo un problema ambiental, pues impacta en lo social, cultural, económico y político. Además, debe unir a los diferentes estamentos del departamento para pensar en el futuro”, dijo.

Para Lizcano estas variaciones en el clima implican que la humanidad debe adaptarse. Para ello hay que aplicar prácticas sostenibles con el ambiente. Además, las grandes industrias tienen que mitigar la emisión de gases de efecto invernadero.

Diego Álzate Velásquez, becario del programa de adaptación al cambio climático de la Agencia de Cooperación Técnica Alemana (GIZ), afirmó que una estrategia es diseñar para Norte de Santander un programa regional de adaptación.

En ese plan deben incluirse varias líneas de acción, entre ellas, la vulnerabilidad por falta de información en la comunidad, los sistemas productivos y los ecosistemas. Además, generarse alertas agroclimáticas tempranas, de acuerdo a la presencia de los fenómenos de La Niña (lluvia) y El Niño (sequía).

En materia de emisión de gases, Álzate dijo que el aporte de Colombia al mundo es mínimo y está en 0.4 por ciento. Para el caso de Cúcuta, las industrias que generan más gases son la cerámica, la de producción de cemento y de asfalto.

Variabilidad climática


El primer trimestre de 2012 debía ser de tiempo seco, desde esa fecha y hasta mediados de junio tendría lugar la primera temporada de lluvias, luego disminuirían las precipitaciones hasta septiembre, mes en que comenzaría la segunda temporada invernal del año.

Sin embargo, esa proyección del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM), no se cumplió y ocurrió todo lo contrario.

Juan Camilo Pérez, meteorólogo del IDEAM, señaló que este año se caracterizó por unas condiciones atípicas en el clima, especialmente en el segundo semestre. “Cuando más lluvia se esperaba más sol hizo y viceversa”.

En concepto de Pérez, los pronósticos se vieron afectados por la onda intraestacional NJO, que en algunos cálculos inhibía las lluvias y en otras las fortalecía. “Otro factor fue que en el país por su condición tropical se movieron los vientos y la nubosidad, lo que en su concepto absorbió la humedad”.

Así y para los tres primeros meses de 2013, se espera tiempo de sequía. Los caudales de los ríos han empezado a disminuir y el IDEAM lanzó una alerta para que se haga uso racional del agua y la población se proteja de los rayos del sol.

Algunas de las recomendaciones para no ver afectada la salud, de acuerdo con el IDEAM son: evitar la exposición directa al sol entre las 9 de la mañana y las 4 de la tarde. Utilizar, preferiblemente, camisas de manga larga, sombreros o cachuchas. Para la protección de la piel lo apropiado es usar bloqueador solar con protección 30 o más.

Clima al extremo en el mundo


Washington (AP) 

En 2012, el verano empezó antes que de costumbre y fue extremadamente caluroso y seco. El otoño, mientras tanto, desató el temporal Sandy sobre la zona nororiental del país, donde esos fenómenos son inusuales. 

Estados Unidos resultó este año un vivo ejemplo de los cambios climáticos que se están gestando en el planeta. Lo ocurrido debería llamar la atención, pues en 2011 también se batieron muchos récords.

“Llevamos dos años con eventos intensos”, comentó Deke Arndt, director del Centro Nacional de Información Climatológica. “En el 2012 muchas de las advertencias que hicieron los científicos en torno al calentamiento del planeta se hicieron realidad, sobre todo en Estados Unidos”.

El derretimiento de los hielos continuó sin precedentes en el Océano Ártico, varias ciudades se asaron bajo un sol intenso, hubo sequías,  inundaciones y un temporal intenso que azotó la ciudad de Nueva York.

En cinco países hubo récords de calor, pero en ninguno hizo más frío que nunca. El 2012 se encamina a ser el año más caluroso en la historia de Estados Unidos y el octavo más caluroso a nivel mundial desde que se lleva la cuenta, a partir de 1880.

Julio fue el mes más caluroso del que se tiene memoria en Estados Unidos, con un promedio de 22,7 grados centígrados. En 69.000 localidades hubo récords de calor y las inundaciones del 2011 dieron paso a una devastadora sequía en el 2012.

Pero la novedad climática más alarmante fue el derretimiento de los hielos que redujo en un 18 por ciento la masa del Ártico, dijo Michael Jarraud, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.

En Groenlandia, el 97 por ciento de la superficie helada sufrió derretimientos de distintas magnitudes. Los cambios en el Ártico afectan el clima en el resto del mundo y agravan el calentamiento”, dijo Jarraud.

En el mundo hubo otros extremos climáticos que nadie pronosticó. Una ola fría que mató a más de 800 personas en Europa, una inusual ventolera que dejó a millones de personas sin electricidad en Estados Unidos. 

El derretimiento de los hielos en la Antártida se acercó a niveles récord nuevamente. Un tifón mató a cientos de personas en Filipinas como nunca antes se había registrado.

Tal vez no todos los fenómenos meteorológicos estén relacionados con el calentamiento global, aunque los científicos dicen que el creciente nivel de los mares ciertamente agravó las inundaciones de Sandy.

Los expertos también coinciden en que la ola de calor de principios de año está relacionada con el calentamiento global. Estos “no fueron asuntos aislados sino cambios sistémicos”, declaró el científico Stefan Rahmstford del Potsdam Institute de Alemania. 

El científico de la NASA James Hansen, reconocido por sus teorías sobre calentamiento global, dice que las computadoras pronostican que en los próximos años habrá más días calurosos y menos temperaturas bajo cero.  

Por décadas los científicos han pronosticado grandes sequías derivadas del calentamiento global. Este año las sequías fueron tan graves que en casi 2.300 condados de Estados Unidos se declararon desastres agrícolas. Casi 3,7 millones de hectáreas fueron destruidas por incendios.

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