Es necesario eliminar la basura espacialEl 12 de marzo de 2009 los astronautas estadounidenses Michael Fincke y Sandra Magnus y el ruso Yuri Lonchakov tuvieron que resguardarse en las capsulas de seguridadSoyuz y esperar la señal para evacuar de emergencia. Los radares estimaban que la basura espacial que rodea la estación estaría cerca de golpearla. Los objetos pasaron a 250 metros de la estructura. No ocurrió nada grave, pero en 2011 volvió a repetirse la misma situación.

Se cree que en el espacio existen más de 600.000 objetos que flotan alrededor de la Tierra. Los desechos de satélites y partes de cohetes, tornillo, restos de pintura y tapas, conocidos como basura espacial, unidos al paso de meteoritos, obliga frecuentemente a la Estación Internacional a corregir la órbita de la plataforma para evitar colisiones.

Para los expertos que se reunieron hace unos días en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), durante la 6ª Conferencia Europea sobre Basura Espacial, la necesidad de limpiar el espacio de desechos y lanzar satélites que no generen nuevos fragmentos de basura espacial es una discusión urgente que debe generar acciones inmediatas.

Según datos de la NASA, en este momento existen más de 23.000 fragmentos de basura de más de 10 centímetros en el espacio, la mayoría en órbitas bajas (bajo los 2.000 km) utilizadas por satélites de observación de la Tierra o por laEstación Espacial Internacional. Los objetos de entre uno y diez centímetros, superan los cientos de miles, y aunque aparentemente son inofensivos, estos fragmentos, lanzados a una velocidad promedio de 25 mil km/h, podrían averiar los satélites.

Dentro de las conclusiones del encuentro, que reunió a más de 350 representantes de las principales agencias espaciales, la industria, los gobiernos y las universidades y centros de investigación de todo el mundo, los científicos aseguraron que la eliminación de los restos de chatarra espacial es un problema ambiental de dimensiones globales, que debe ser

abordado en un contexto internacional en el que “debe incluirse la presencia de las Naciones Unidas”.

“Los expertos coinciden en la necesidad acuciante de empezar ya con las actividades de eliminación de residuos”, dice Heiner Klinkrad, director de la Oficina de Basura Espacial de la Agencia Espacial Europeas (ESA). “El grado de conocimiento que tenemos ahora sobre el problema de la basura espacial es equiparable al que teníamos hace veinte años sobre la necesidad de hacer frente al cambio climático” dijo Klinkrad.

Para los especialistas el crecimiento constante de la cantidad de residuos en el espacio supone una amenaza cada vez mayor, que podría implicar a futuro la interrupción de viajes espaciales. Por eso, indicaron, las futuras misiones espaciales deberán ser sostenibles, y contemplar una forma segura de eliminación del satélite una vez completadas.

Algunas posibles soluciones que se han estudiado sobre la necesidad de limpiar el espacio contemplan la construcción de máquinas de pesca de basura y de rayos laser para desacelerar las peligrosas partículas.

En 2011 la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial propuso la construcción de una red metálica gigante que pudiera girar alrededor del planeta, y recoger la basura orbital, cuando la red esté llena, la máquina dejará que la gravedad tire el bulto de residuos hacia la tierra generando su desintegración cuando entre en contacto con la atmósfera.

Por otro lado, la Nasa ha propuesto que en lugar de atraer los desperdicios a la Tierra, hay que prevenir que estos pedazos sigan chocando entre sí, su idea se basa en la construcción de un sistema que permitiría evitar colisiones “alejando de la zona de choque los escombros espaciales con la ayuda de un láser de poca potencia'", explicó esta semana a las agencias de noticias internacionales el profesor Craig Smith, director ejecutivo de la compañía de investigación espacial EOS Space Systems. Los protones del rayo podrían desacelerar el objeto, evitar el choque y alejarlo de la llamada "zona de peligro", en donde transitan la mayoría de satélites.

Los expertos pidieron que se inviertan recursos en desarrollar investigación que permita resolver el problema y que además que se comiencen a concretar misiones piloto de limpieza. La pregunta que queda en el aire es ¿quién pagará esta la limpieza?

Agencias