Imagen de archivowww.fuerzasmilitares.org (02SEP2013).- Polémica han causado algunas declaraciones de la directora de Colciencias, Paula Marcela Arias, sobre la actividad científica que se desarrolla en el país y las difíciles condiciones que hoy se ofrecen para el retorno de los investigadores que se formaron o están formándose en el exterior, muchos de ellos financiados por el propio Gobierno.

Un ‘sinsabor’ dejó entre la comunidad científica colombiana su afirmación de que “faltan más y mejores científicos”, publicada en una entrevista concedida por Arias al diario El Colombiano, la semana pasada.

Las reacciones no se hicieron esperar. El presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), Enrique Forero, calificó de duras y contradictorias dichas declaraciones. “Da la sensación de que los científicos que hay en el país no son lo suficientemente buenos… Nuestra Academia tiene 163 miembros, de los cuales 140 somos colombianos (20 viven en el extranjero) que hacemos contribuciones a la ciencia en todos los niveles. Sí hacemos investigación de muy buena calidad… Pareciera que está desinformada”, enfatizó.

A esta respuesta se sumó una reciente carta enviada a la funcionaria por un grupo denominado ‘Diáspora de científicos e investigadores colombianos’, que agrupa a profesores universitarios, investigadores y profesionales graduados que están en programas de posgrado en el exterior. En ella, los casi 130 firmantes le manifiestan a la directora su rechazo por la afirmación de que “el que quiera hacerse rico que no se dedique a ser investigador o profesor universitario”.

“Se equivoca usted al pensar que quienes salimos de Colombia para desarrollar actividades de ciencia, tecnología e investigación lo hicimos con el objetivo de acumular riquezas. En esta actividad no es fácil hacerse rico, ni en Colombia ni en ningún otro lugar del mundo. Si salimos del país fue motivados por el deseo de educarnos en los centros de pensamiento más importantes del mundo y por las oportunidades que se nos brindan en otras latitudes para desarrollar nuestras actividades en buenas condiciones de trabajo”, dicen en la carta.

Y frente a la insinuación de la funcionaria de las dificultades de ofrecerles buenas condiciones para volver, agregan en la misiva que “pareciera que nos da perdidos, sugiriendo que no es posible propiciar nuestro retorno…” y enfatizan que sí desean regresar.

“Colciencias debe impulsar la creación de lugares para la ciencia y la promoción de políticas que permitan nuestra vinculación a procesos de innovación y desarrollo y que generen las condiciones adecuadas para desempeñarnos en nuestras áreas correspondientes y así poder transferir y aplicar las experiencias y conocimientos adquiridos en diferentes lugares del mundo”, agregan.

La investigadora Elizabeth Hodson, miembro de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, afirmó en ese sentido la necesidad de un entorno estable y favorable que promueva el desarrollo científico y tecnológico para los colombianos que se están formando fuera del país. “Queremos ayudarle a Colciencias a que facilite ese entorno”, recalcó.

La comunidad científica, de igual forma, expresó su preocupación por la falta de apoyo de Colciencias a los proyectos de investigación en ciencia básica que, recalcó, es fundamento del desarrollo tecnológico y científico.

Varios directores de Colciencias, incluida Arias, han manifestado la necesidad de que los grupos de investigación del país produzcan más patentes y ciencia de mayor impacto y no solo se dediquen a publicar en revistas científicas.

“Desde nuestra experiencia en algunos de los centros de investigación con más producción de patentes y desarrollos tecnológicos de alto impacto en el mundo, hemos aprendido que es justamente a partir del fortalecimiento de la investigación en ciencia básica que se han alcanzado niveles de aplicación y desarrollo tecnológico patentables”, dicen los cerca de 130 científicos que firman la carta.

El investigador Gonzalo Andrade, también miembro de la Accefyn, afirma que producir una patente en Colombia no solo implica pasar por trámites administrativos y engorrosos, sino que su obtención resulta demasiado costosa (en algunos casos puede llegar a los 20 millones de pesos o más).

“Cuando uno quiere patentar algo, la normatividad andina establece que hay que tener contrato de acceso a recursos genéticos (el organismo, sus partes y productos) cuando se está trabajando sobre la biodiversidad con fines comerciales. La obtención de ese contrato se ha convertido en un mecanismo que obstaculiza el proceso de patentes, obtención que puede durar 3,5 años. Si eso no se soluciona, la directora no puede pedir ahora que los grupos deban estar más cargados al tema de patentes”, aclaró.

El tema de las regalías

Los investigadores, además de alertar sobre una posible reducción del 20 por ciento de los recursos en el presupuesto básico de Colciencias para el año próximo, reiteraron que les preocupa la manera como se están manejando los dineros de regalías para ciencia, tecnología e innovación pues, dicen, no le están apuntando a las necesidades de investigación del país.

“Los proyectos que se están aprobando son de corto plazo y obedecen más a los planes de desarrollo de municipios y departamentos y esa no es la vía. No podemos demeritar la calidad de lo que se está financiando, pero si Colciencias manejara esos recursos y no solo los administrara, realmente se estaría desarrollando la ciencia de punta que requiere el país”, dijo Forero.

“Se puede y se debe exigir más a los investigadores del país”

Paula Arias, directora general de la entidad, respondió a la comunidad científica que sí se quieren y necesitan más científicos, en el sentido de aumentar el número de profesionales colombianos formados como PhD en el país y en el exterior.

“Esa es la razón por la que cada año patrocinamos numerosas becas para que jóvenes investigadores hagan sus estudios doctorales y se puedan dedicar a la investigación como profesión. En el 2009, Colombia tenía tan solo 163 investigadores por 100.000 habitantes y por esa razón Colciencias ha otorgado más de 2.000 becas del 2009 al 2012, lo cual representa un enorme esfuerzo fiscal, de alrededor de 200 mil millones por cada año de programa, el cual esperamos no solo continuar sino crecer”.

“Y por supuesto queremos mejores científicos, por lo cual estamos fortaleciendo directamente los doctorados nacionales para que mejoren sus programas y ofrezcan entonces las mejores condiciones a sus estudiantes para hacer investigación de calidad”, agrega.

También enfatizó en que cree que el debate no debe ser por el salario de los investigadores y profesores (al referirse a la frase “el que quiera hacerse rico que no se dedique a ser investigador o profesor universitario”), sino a que existen otras muchas razones por las que la gente se dedica a la ciencia, como hacerle el bien a la humanidad. “Me siento más que orgullosa de ser hija de un hombre que trabajaba en experimentación para una entidad de ciencia, y de una maestra. Ellos nunca han sido ricos pero son enormemente felices con sus trabajos”.

Colciencias, dijo, sí apoya las ciencias básicas y la investigación fundamental en la medida de su presupuesto. Según Arias, este año se asignaron un total de 53.000 millones de pesos en 175 proyectos de ciencias básicas.

“Acepto todas las ayudas ofrecidas. Me encantaría ver a los miembros de la academia ayudándonos en las discusiones del congreso, pidiendo una asignación mejor de presupuesto, entendiendo que el país tiene serias deficiencias en muchos frentes y que nuestro presupuesto compite, por ejemplo, con el de salud y de educación”, dijo.

Y es esa la razón, según ella, por la que una investigación aplicada a los problemas del país y unos resultados más visibles son necesarios para tener mejores argumentos ante el Congreso al momento de asignar el presupuesto. Así que, reiteró, no es investigación básica versus aplicada, sino que se deben fortalecer ambas.

Añadió que “claro que se puede y se debe exigir más a los investigadores del país. Cuando hablamos de recursos escasos y públicos, todos estamos obligados a rendir cuentas”.

En cuanto a las patentes, la funcionaria anunció que se está trabajando en ese tema y que en pocos meses se estará poniendo en marcha una oficina de atención al investigador “como uno de los pilares del proceso de modernización de la entidad financiados por el gobierno nacional. En ella daremos apoyo directo a los investigadores en temas como el de patentes, cambiando el enfoque de ofrecer sólo recursos vía convocatorias, a ofrecer apoyo y servicios a la investigación”, puntualizó.

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