La reconstrucción de la estación antártica brasileña “Comandante Ferraz”, puede tardar hasta cuatro años y tendrá un costo de 57 millones de dólares, informó ayer el ministro brasileño de Defensa,  Celso Amorim.

La estación de investigación brasileña, en la Antártida, fue casi completamente destruida por el fuego tras el incendio del 25 de febrero, donde dos soldados del Ejército brasileño murieron y uno resultó herido. Más de 30 exploradores polares fueron evacuados.

Según la fuente, debido a las duras condiciones climáticas, el trabajo no puede empezar antes que el verano austral de 2013-2014.

La estación se abrió en 1984 en lo que se llama la zona de intereses en la costa brasileña de la Bahía Almirantazgo, en la isla de Waterloo (Islas Shetland del Sur). La estación fue bautizada en honor al comandante de la marina brasileña y oceanógrafo que estudió la Antártida.

RIA Novosti