La tripulación de un barco pesquero de Rusia en la Antártida está luchando para impedir que el barco se hunda afectado por los hielos.

Los coordinadores del rescate que se maneja desde Nueva Zelanda, explican que los hielos marinos en la remota región está impidiendo que otros navíos se acerquen a asistir al Sparta.

Un avión Hércules enviado por una estación estadounidense en la Antártida ha hecho vuelos de reconocimiento del barco ruso, que tiene perforaciones por debajo de su línea de flotación.

La tripulación ha solicitado ayuda mientras intenta bombear el agua que entra en la nave.

Se informa que algunos de los 32 marinos del Sparta han sido desalojados en botes salvavidas.

BBC Mundo