El descubrimiento se debe a unequipo internacional de investigadores que ha conseguido realizar el primer mapa detallado de las montañas subglaciares de Gamburtsev.

El hallazgo ha sido posible gracias a los datos proporcionados por investigaciones rusas desarrolladas en la parte oriental del casquete polar hace ya medio siglo.

Gracias a la utilización de sensores de radar y gravedad y trabajando a una temperatura de 30 grados bajo cero, el equipo de geólogos fue capaz de detectar la presencia deagua líquida en los valles.

Los científicos trabajaron a 30 grados bajo cero.

Fausto Ferraccioli, geofísico participante en la investigación, ha subrayado la importancia de que la cordillera se asimile en gran medida a las altas montañas del corazón de Europa, con picos elevados y valles profundos.

Según el experto, si el hielo antártico se hubiera formado lentamente las montañas mostrarían una gran erosión y habrían quedado reducidas a una superficie casi plana. Por el contrario, los manifiestos picos afilados indican una rápida formación del hielo quesumergió el paisaje montañosobajo una capa de agua helada de cuatro kilómetros de espesor.

Ferraccioli ha subrayado que los nuevos mapas constituyen "la primera página de un nuevo libro" y una gran ayuda para pronosticar la reacción de los glaciares del Polo Sur ante el cambio climático.

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