El salario anual neto del rey Juan Carlos de España es de 175.622 euros (unos 230.00 dólares), casi cinco veces inferior al de la reina de Holanda y siete al del monarca noruego, mientras que el presupuesto de la Casa del Rey es la más barata de las dotaciones asignadas a las monarquías europeas.

Esta es una de las conclusiones del informe "El coste presupuestario de las monarquías en Europa", realizado en 2011 por el profesor belga de Administración y Finanzas Públicas Herman Matthijs y conocido hoy en España, que analiza ocho países monárquicos y las jefaturas del Estado de las dos principales repúblicas del continente.

Además de los órganos que administran las jefaturas de Estado en Alemania y Francia, el informe analiza el gran ducado de Luxemburgo y las casas reales de Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia, Reino Unido y España, para concluir que, de acuerdo con los correspondientes niveles de PIB y población, la asignación española es la más barata y la luxemburguesa y la noruega las más caras.

Las ventas de las cien mayores compañías de armamento del mundo aumentaron un 1% en 2010 con respecto al año anterior hasta 411.100 millones de dólares (305.498 millones de euros), según un informe difundido hoy por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

La subida desde 2010 en las ventas de armas y de servicios militares asciende al 60%.

El estudio, que no incluye datos de fabricantes chinos, constata que se mantiene el predominio militar de Estados Unidos: 44 de las empresas de la lista son de ese país y acaparan el 60 por ciento de las ventas totales, mientras que 30 son de Europa occidental, con el 29 por ciento del total.

La lista de los diez principales fabricantes, que acaparan el 56% de las ventas, se mantiene invariable con respecto al año pasado, con siete empresas estadounidenses, encabezadas por Lockheed Martin, primera con 35.730 millones (26.552 millones de euros).

Nunca el número de guerras fue más alto después de 1945. De 388 conflictos, se cuentan 20 guerras y 38 conflictos de cruda violencia, dice el Instituto internacional de Investigación de Conflictos (HIIK), de Heidelberg.

Enfrentamientos callejeros en el mundo árabe durante la primavera de 2011, sangrientos ataques en Sudán o bandas de narcotraficantes que matan indiscriminadamente en México. Las perspectivas de un mundo más pacífico no son buenas en 2011.Los científicos del HIIK no dejan de estar alarmados ante la degradación de cada vez más conflictos. Mientras en 2010 se contaron “apenas” seis guerras, en 2011 esa cifra se disparó a veinte.Conflictos de “fuerte intensidad”Los acontecimientos en diferentes países árabes han aportado al crecimiento de la violencia. “Algo que nos ha sorprendido”, como revela Stephan Giersdorf, del Instituto internacional de Investigación de Conflictos. A Giersdorf y sus colegas los impresiona además “la fuerte intensidad de los enfrentamientos como en Libia y Siria”, dos casos en los que la situación de seguridad se deterioró muy rápido.Los analistas del HIIK se apoyan en un sistema de 5 niveles para catalogar el grado de intensidad de los conflictos en el mundo. Dicha sistema parte de la disputa abierta, pasa a la crisis pacífica, luego a la violenta, hasta terminar en una guerra limitada o abierta e indiscriminada.

El jueves, en Moscú, el estadio Luzhniki parecía más el escenario de un concierto de rock que de una manifestación política. Y allí, en medio de una puesta en escena diseñada para impresionar, el primer ministro y candidato presidencial Vladimir Putin habló como si Rusia estuviera en guerra. Recordó la batalla contra Napoleón de 1812 y los versos de Lérmontov: "Moriremos en Moscú como nuestros hermanos murieron, y morir prometimos". Su corto discurso le alcanzó para afirmar que no permitirá que nadie se meta en los asuntos de Rusia ni que imponga su voluntad. "La batalla por Rusia continúa y el triunfo está adelante", terminó.

Las grandilocuentes palabras de combate contrastaban con el aire de fiesta que se vivía afuera del estadio, donde se festejaba el Día del Defensor de la Patria, fecha que conmemora la creación del Ejército Rojo por León Trotsky que se ha transformado en el día de todos los hombres. En los alrededores, cientos de puestos ofrecían blinis (panqueques), en la semana de la Maslenitsa, una tradición religiosa que coincide con los carnavales occidentales.

En realidad, su batalla por Rusia parece ganada. Es una certeza que el próximo domingo 4 de marzo Putin será elegido presidente por tercera vez. Ya ganó en 2000, repitió en 2004, y luego le cedió el lugar a su amigo Dmitri Medvédev, pero se mantuvo en el poder como primer ministro. 

De manera inesperada, en septiembre de 2011, en un enroque digno de uno de los muchos maestros rusos de ajedrez, Putin anunció que se postularía para un nuevo periodo presidencial, esta vez de seis años, que podrá extenderse por otros seis. Si sus planes se cumplen, Putin habrá estado 24 años en el poder, más que cualquier otro gobernante de la Rusia moderna, con excepción de Stalin.

El primer ministro de Rusia, y candidato a la presidencia Vladímir Putin, en un artículo de prensa anunció la superioridad del Ejército ruso sobre cualquier adversario.

Las Fuerzas Armadas deben recibir en el próximo decenio equipos conceptualmente nuevos, capaces de “ver más lejos, disparar con mayor precisión y reaccionar más rápido” que los sistemas de cualquier  adversario hipotético, dijo Putin en un artículo publicado hoy en Rossiyskaya gazeta

Centrado en los temas de seguridad nacional, este artículo programático es el sexto que Putin, candidato a la presidencia de Rusia en las elecciones del próximo 4 de marzo, suscribe últimamente en diversos medios de comunicación locales. El primer artículo fue una especie de prólogo a su programa electoral; los siguientes trataron de los temas de relaciones interétnicas, economía, democracia y desarrollo institucional, así como política social.

“Hemos iniciado un rearme integral y a gran escala del Ejército, la Armada y otros cuerpos que garantizan la seguridad del Estado”, escribe Putin en el artículo colocado en Rossiyskaya gazeta.