Paris, FranciaUn año después del incendio de su redacción tras publicar las caricaturas del profeta Mahoma, la revista satírica francesa Charlie Hedbo vuelve a arrojar nafta al fuego, en plena furia de los musulmanes por la película que ellos consideran un insulto a su fe. La publicación insiste en su provocación con más imágenes de Mahoma; lanza un debate sobre la libertad de expresión y fuerza al gobierno francés a cerrar veinte embajadas en 20 países del mundo por temor a una ola de violencia el próximo viernes, día santo para los musulmanes.

Hoy ya hubo un incidente. Un supermercado kosher fue atacado al mediodía con una granada en Sarcelles, en el departamento de Val d'Oise a una hora de París, una ciudad con población inmigrantes judíos llegados de Africa del Norte, cuyo diputado era el ex director del FMI Dominique Strauss-Khan. Dos individuos vestidos de negro arrojaron una granada en el interior del lugar. El temor es que este tipo de ataques se repita.

Al cierre de las embajadas se sumarán el de escuelas y centros culturales como "medida de precaución", anunció la cancillería francesa. Pero precisó que "no hay amenaza alguna sobre esos establecimientos. Preferimos adelantarnos". Aunque al mediodía, un supermercado kosher en una localidad a una hora en París fue atacado.

Los franceses y turistas en países musulmanes fueron también invitados "a mantenerse vigilantes" ante las "dificultades actuales" en esa región. Muchas embajadas, como la francesa en Pakistán, han enviado mensajes de textos a los residentes franceses en ese país: "Amenaza especifica para la comunidad e intereses franceses después de la publicación de hoy de caricaturas en Charlie Hebdo. Vigilancia reforzada". La embajada francesa en Jakarta anunció "el cierre temporario" de todas sus instalaciones en Indonesia, el país musulmán más poblado del mundo, el jueves y viernes próximo.

Laurent Fabius, un "preocupado" canciller francés que regresó apresuradamente de Egipto, anunció que Francia adoptó "precauciones de seguridad particulares" para proteger las embajadas", en una entrevista con France Info. En El Cairo los imanes le reclamaban que dictaran una ley contra la blasfemia, que no existe en una república laica como Francia.

Incómodo y preocupado, el gobierno francés hace equilibrio para garantizar la libertad de expresión y no ofender a los musulmanes. El primer ministro Jean Marc Ayrault explicó que los que se sienten ofendidos por las caricaturas de Mahoma publicadas por Charlie Hebdo pueden iniciar un proceso judicial, en "un Estado de Derecho como Francia, donde está garantizada la libertad de caricaturizar".

"Nosotros somos un país donde la libertad de expresión está garantizada, la libertad de caricaturizar también. Si realmente las personas se sienten heridas en sus convicciones y piensan que hay una violación de derechos -nosotros estamos en un Estado de Derecho que debe ser respetado- ellos pueden dirigirse a los tribunales", explicó el premierJean Marc Ayrault.

Al mismo tiempo, el primer ministro prohibió una manifestación contra el film anti-Islam .El permiso había sido depositado en la prefectura para una marcha frente a la gran mezquita de Paris. Pero en las redes sociales los salafistas, que hicieron una manifestación no autorizada que finalizó con 150 detenciones el sábado pasado, han vuelto a convocar otra para el próximo sábado. No sólo en París sino en Toulouse, Marsella, Lyon y Lille, cuatro ciudades con amplia población musulmana en Francia.

"Nosotros no toleraremos desbordes", anunció Ayrault, que llamó a un "gran espíritu de responsabilidad y moderación" del culto musulmán, que repudiaron la publicación de las caricaturas. "Son grupos minoritarios que quieren explotar la situación, la república no los dejará hacer", advirtió mientras el Ministro del Interior Manuel Valls convocaba a las autoridades del culto musulmán en París.

El gobierno se encuentra bajo la presión de la oposición en un tema delicado. El ex primer ministro conservador Francois Fillon lo llamó "a no ceder sobre el terreno de la libertad de expresión. Yo estoy por la libertad de expresión total. Esto que está en tren de pasar con este especie de tolerancia que crece y que está instrumentalizada por los integristas es una suerte de regresión en relación al estado de civilización", dijo.

La ex ministra y vicecanciller sarkozista, Rama Yade, dijo que si bien la "libertad de expresión es un derecho inquebrantable, en este caso yo pienso que es una tapa de más. Se siente que fue hecha con un objetivo de provocación, en un contexto particularmente duro en el mundo de hoy, con manifestaciones musulmanas en todo el mundo contra el film antiislámico" se preocupó.

La redacción de Charlie Hebdo, en el este de París, en un edificio nuevo después que fuera quemada el año pasado por los integristas que rechazaban la publicación de sus caricaturas de Mahoma, se encuentra bajo estricta vigilancia policía. Las caricaturas, especialmente del profeta desnudo, están publicadas en el interior de la revista y en la tapa, que está agotada en los kioscos franceses. El sitio Internet fue pirateado y se volvió inaccesible.

clarin.com