Soldados de PortugalVarias asociaciones de militares portugueses reclaman que las raciones de combate del Ejército, que ahora se compran a España, incluyan productos nacionales y no sólo extranjeros para no "poner en riesgo" la soberanía del país.

Portavoces de la Asociación de Oficiales de las Fuerzas Armadas y la Asociación Nacional de Sargentos criticaron al Ministerio de Defensa portugués por permitir que una empresa extranjera sea la encargada de abastecer a los soldados que están de maniobras o en operaciones en el extranjero.

La compañía que presta ese servicio es la española Jomipsa, localizada en Alicante, cuya ración de combate para el Ejército luso procede en su mayor parte de España, aunque también incluye productos de Francia e Irlanda.

El paquete incluye carne, pan, galletas o sardinas -entre otros- e incluso una lata de "feijoada", un plato típico luso elaborado con alubias y que en su caso es producido también por una fábrica española.

"Las Fuerzas Armadas son las encargadas de defender la soberanía y la independencia del país, y en casos de emergencia nacional corremos el riesgo de depender de terceros", explicó hoy en declaraciones a EFE Lima Coelho, presidente de la Asociación de Sargentos lusa.

Coelho incidió en que su reivindicación no tiene por objeto "poner en causa las relaciones con países vecinos", con los que además participan en misiones conjuntas, sino que sólo obedece al interés nacional.

"Y existen también motivos de cultura gastronómica, ya que los sabores varían de un país a otro. Por eso, hasta donde yo sé, la mayoría de ejércitos buscan empresas nacionales para abastecerse", insistió.

Desde la Asociación de Oficiales lusos resaltaron, por su parte, las desventajas que conlleva que el país no sea autosuficiente para, en una situación de emergencia, alimentar a sus tropas en operaciones relacionadas con su soberanía.

El asunto ha generado polémica en algunos medios de Portugal, dado que una de las prioridades del Ejecutivo conservador luso ha sido potenciar el consumo de productos nacionales para frenar las importaciones y equilibrar así su hasta hace poco elevado déficit comercial.

Sobre la reclamación de las asociaciones militares, portavoces del Gobierno portugués señalaron que los contratos relativos al abastecimiento de las tropas se deciden en concurso público, tal y como obliga la legislación internacional.

Según la prensa lusa, no existe actualmente ninguna compañía en el país que cuente con los certificados de calidad y las normas de procesado exigidas para el abastecimiento alimenticio de las Fuerzas Armadas lusas, que están encuadradas en la OTAN.

La empresa Jomipsa suministra raciones alimenticias a otros ejércitos, además del portugués, como el español, el turco o el francés, y tiene también una línea especializada en paquetes de comida para situaciones de emergencia humanitaria.

EFE