F-4 Phantom de la Fuerza Aérea de Turquía.La justicia turca ha abierto una investigación a los mandos del Ejército en relación con el derribo de un avión de combate por defensas antiaéreas sirias en junio pasado, que causó la muerte de sus dos pilotos, según informa el diario 'Radikal'.

La fiscalía de Malatya, en el sureste del país, intentará determinar si los mandos militares actuaron "con negligencia o premeditación" al enviar al caza a una misión fronteriza.

La fiscalía incluso pedirá permiso al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, para investigar a Hakan Fidan, jefe de los servicios secretos turcos (MIT).

La familia de uno de los pilotos fallecidos ha interpuesto una denuncia criminal contra Fidan y otros altos cargos, lo que ha motivado la investigación de la fiscalía.

"Fue el MIT quien insistió en enviar un avión a un vuelo de reconocimiento que incluía vulnerar el espacio aéreo sirio, pese a que se conocían los riesgos de tal acción", declaró un abogado de la familia al diario turco 'Hürriyet'.

Desde una reforma legal del año pasado, la judicatura no puede investigar a los máximos cargos de los servicios secretos sin permiso expreso del primer ministro.

Una investigación militar concluyó en septiembre que el caza, que volaba en misión de reconocimiento sin armas, no fue alcanzado por un proyectil sirio pero que los pilotos perdieron el control y el avión se precipitó al mar.

El avión había vulnerado brevemente el espacio aéreo sirio y cayó en aguas territoriales sirias, aunque en el momento de ser disparado se hallaba en el espacio internacional, señala la versión oficial de Ankara.

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