Nunca el número de guerras fue más alto después de 1945. De 388 conflictos, se cuentan 20 guerras y 38 conflictos de cruda violencia, dice el Instituto internacional de Investigación de Conflictos (HIIK), de Heidelberg.

Enfrentamientos callejeros en el mundo árabe durante la primavera de 2011, sangrientos ataques en Sudán o bandas de narcotraficantes que matan indiscriminadamente en México. Las perspectivas de un mundo más pacífico no son buenas en 2011.Los científicos del HIIK no dejan de estar alarmados ante la degradación de cada vez más conflictos. Mientras en 2010 se contaron “apenas” seis guerras, en 2011 esa cifra se disparó a veinte.Conflictos de “fuerte intensidad”Los acontecimientos en diferentes países árabes han aportado al crecimiento de la violencia. “Algo que nos ha sorprendido”, como revela Stephan Giersdorf, del Instituto internacional de Investigación de Conflictos. A Giersdorf y sus colegas los impresiona además “la fuerte intensidad de los enfrentamientos como en Libia y Siria”, dos casos en los que la situación de seguridad se deterioró muy rápido.Los analistas del HIIK se apoyan en un sistema de 5 niveles para catalogar el grado de intensidad de los conflictos en el mundo. Dicha sistema parte de la disputa abierta, pasa a la crisis pacífica, luego a la violenta, hasta terminar en una guerra limitada o abierta e indiscriminada.

 

Para Giersdorf es importante analizar los medios con los cuales se libra un conflicto: armas, milicias y/o soldados, sus calibres y las cantidades. Pero también el número de heridos y muertos es tenido en cuenta, así como la cantidad de desplazados y los daños ocasionados a la infraestructura de una región o país.

¿Razones?

Pero el estudio de Heidelberg no se detiene en el mero registro estadístico. Las razones de las confrontaciones también son analizadas. En este sentido, el mayor riesgo de muchas regiones en crisis, según los expertos, es “la debilidad de los Estados”. A menudo, los países funcionan tan precariamente que ni siquiera la ayuda de afuera puede garantizarse debido a la falta de medios financieros, infraestructura y personal.Entre este tipo de conflictos y guerras se cuentan los librados en Sudán y Sudán del Sur, el país más joven del mundo. Allí se pelea a muerte por las zonas petrolíferas y entre confesiones.

Las dimensiones de la catástrofe son tales que Naciones Unidas advierte sobre “crímenes de lesa humanidad”.Pakistán es otro de los focos de violencia. Allí en la frontera con Afganistán se mantiene vivo un conflicto con milicias talibanes que sigue desplazando a miles de personas hacia ambos lados de la frontera.América Latina: la otra cara del consumo de cocaínaEn América Latina destacan los conflictos en Colombia y México. El primero por la violencia proveniente de la guerrillas involucradas en el narcotráfico y el segundo por la violencia callejera generada, justamente, por el comercio de cocaína.

En México la “guerra contra el narco” ha desarrollado la dinámica de las guerras de posiciones. Una vez capturado o muerto un cabecilla de una banda, se abre un nuevo foco de batalla por la jefatura vacante, y así sucesivamente hasta hacer la espiral de la muerte que con 35.000 muertos en cuatro años pone a México como uno de los países más violentos del mundo.

Autor: José Ospina-Valencia

Editor: Pablo Kummetz

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