Las ventas de las cien mayores compañías de armamento del mundo aumentaron un 1% en 2010 con respecto al año anterior hasta 411.100 millones de dólares (305.498 millones de euros), según un informe difundido hoy por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

La subida desde 2010 en las ventas de armas y de servicios militares asciende al 60%.

El estudio, que no incluye datos de fabricantes chinos, constata que se mantiene el predominio militar de Estados Unidos: 44 de las empresas de la lista son de ese país y acaparan el 60 por ciento de las ventas totales, mientras que 30 son de Europa occidental, con el 29 por ciento del total.

La lista de los diez principales fabricantes, que acaparan el 56% de las ventas, se mantiene invariable con respecto al año pasado, con siete empresas estadounidenses, encabezadas por Lockheed Martin, primera con 35.730 millones (26.552 millones de euros).

 

La británica BAE Systems, con 32.880 millones (24.434 millones de euros), es segunda, por delante de las estadounidenses Boeing, con 31.360 millones (23.304 millones de euros); Northrop Grumman, con 28.150 millones (20.919 millones de euros), y General Dynamics, con 23.940 millones (17.790 millones de euros):

España mete a dos empresas entre las cien primeras: Navantia, que con unas ventas de 2.010 millones (1.494 millones de euros) mantiene el puesto 45; e Indra, que baja del 65 al 84 con 780 millones (580 millones de euros).

La brasileña Embraer, que facturó por 670 millones de dólares (498 millones de euros) en 2010, entra en el puesto 94.

"Los datos de 2010 demuestran de nuevo la habilidad de los principales actores para continuar vendiendo armas y servicios militares a pesar de que la crisis financiera afecta a otras industrias", señaló en Susan Jackson, experta del SIPRI.

El informe muestra, además, una tendencia creciente en las ventas de servicios militares, que incluye sistemas de apoyo, entrenamiento, logística y mantenimiento: veinte de las cien mayores compañías son fundamentalmente proveedoras de servicios militares.

También un gran número de empresas armamentísticas no especializadas en servicios militares generaron ventas "significativas" procedentes de estos productos, según el informe.

EFE