BAC Cantabriawww.fuerzasmilitares.org (01ENE2013).- La Armada tiene plena confianza en los frutos comerciales que para la industria naval española -y especialmente para los astilleros públicos de la ría- reportará el desplazamiento de casi un año del buque de aprovisionamiento en combate (BAC) Cantabria a Australia, misión que entra ya en su recta final.

Así lo dejó entrever ayer el comandante del Grupo de Acción Naval 1 (Comgrup-1), el contralmirante Antonio Pintos, en declaraciones tras la ceremonia de despedida del Arsenal de la F-101, que zarpó a liderar una flota internacional de la OTAN.

Pintos tiene a su cargo desde Ferrol la preparación de las fragatas F-100, las F-80, el petrolero Marqués de la Ensenada y los buques de apoyo logístico Patiño y Cantabria.

Balance positivo

Sobre este último indicó que el balance de su tarea en las antípodas, integrado en la Real Marina Australiana (RAN), es «hasta el momento positivo». Apuntó: «Hemos demostrado que el barco está preparado para su misión logística» y resaltó la complejidad de hacerlo cuando el buque se encuentra «a tanta distancia geográfica de su base habitual», que es Ferrol.

Cabe recordar que la Armada de las antípodas tiene previsto encargar a medio plazo dos unidades de similares características para la renovación de su Flota, y el envío del Cantabria al continente se enmarca, al margen de la faceta militar, en una acción comercial para demostrar las capacidades del barco y que ese pedido acabe adjudicado a los astilleros españoles.

A este respecto Antonio Pintos subrayó que «espero que la Marina de Australia haya tomado buena nota de las capacidades de este barco y que pueda ser una de las soluciones de futuro para su Armada».

Además, en su viaje de retorno a Ferrol Defensa programó para el Cantabria dos escalas comerciales en la India e Indonesia para promover el modelo en otros mercados. «Hemos demostrado que el barco está preparado para su misión logística»

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