Ansatwww.fuerzasmilitares.org (26JUN2014).- La principal feria de helicópteros de Rusia, HeliRussia, se celebró entre el 22 y el 24 de mayo. Ofrece una oportunidad a los fabricantes domésticos de mostrar modelos ya populares junto con los diseños más novedosos, que aún no se fabrican en cadena. Entre los veteranos legendarios Mi-8 y el Mi-24, los modelos ultra modernos como el Ka-62 y los poderosos helicópteros armados Mi-28 y Ka-52, un pequeño helicóptero podría pasar desapercibido fácilmente; sin embargo, tiene grandes posibilidades de convertirse en un 'bestseller' internacional.

La idea de crear un helicóptero ligero surgió de la notable ausencia de este tipo de aparato en la producción rusa. Sus diseñadores se inspiraron en el modelo más exitoso, que acapara el 70 % de las exportaciones, el Mi-8 (Mi-17), conocido popularmente como el “Kaláshnikov de los helicópteros” por su simplicidad y fácil mantenimiento. De aquí el nombre del hermano pequeño del Mi-8: Ansat significa “sencillo” en tártaro. El nombre es tártaro porque se fabrica en la república de Tatarstán.

En origen, el Ansat fue diseñado para superar a sus equivalentes en lo concerniente a características técnicas y de vuelo, ya que tenía que luchar para asegurarse un nuevo segmento del mercado. Con un coste medio entre 1 y 1.,5 millones más bajo que su rival más cercano, el EC-145 de Eurocopter, Ansat no solo tiene las mismas características, sino que además cuenta con una cabina más espaciosa que puede ser adaptada a las necesidades específicas del cliente.

Esto es lo que hace que se le pueda llamar “multifunciónal”: dependiendo de su configuración, los helicópteros Ansat pueden transportar pasajeros, mercancías, funcionar como ambulancia o como vehículo de rescate. Además, el Ejército ruso ya los ha utilizado para entrenar pilotos y para patrullar. 

Adelantado a su tiempo

La historia del helicóptero no ha sido fácil. Realizó su primer vuelo en 1999, pero no recibió el certificado que autorizaba su uso comercial hasta agosto del pasado año.

Aunque pueda parecer extraño, el problema era que algunas de las soluciones tecnológicas utilizadas en el Ansat iban por delante de las regulaciones pertinentes. Fue el primer helicóptero en usar un sistema fly-by-wire (FBW, pilotaje por cable), que antes solo había sido empleado en cazas y en jets de pasajeros. Los sistemas FBW hacen posible mejorar considerablemente las características del aparato, ya que reducen su peso, su coste y lo hacen más fácil de pilotar.

Los funcionarios rusos no pudieron certificar el helicóptero para uso comercial porque no sabían qué criterio utilizar para probar un helicóptero FBW. Como resultado, la planta de Kazán tuvo que volver a instalar los convencionales controles de vuelo manuales. Solo después de eso se emitieron los documentos necesarios.

Sin embargo, para el Ejército ruso, los equipos de rescate y otros servicios, el certificado de uso comercial era irrelevante y fueron los primeros en probar el funcionamiento del nuevo helicóptero, sobre todo porque el Mi-2, utilizado para entrenar pilotos, ya se había quedado obsoleto. En 2013, se hizo entrega de los primeros seis Ansat-U a las Fuerzas Aéreas para la formación de los futuros pilotos. Además, según el programa de armamento estatal, el Ejército ruso debe comprar 40 helicópteros Ansat-U para 2018. 

A Ansat le ayudará su “hermano mayor”

El fabricante está considerando la opción de vender el helicóptero también a operadores civiles, incluyendo clientes extranjeros. 

El jefe de diseño de la planta de helicópteros de Kazán, Oleg Garípov, confía en que el éxito comercial y el alcance global del Mi-8 servirá para promocionar también al Ansat.

De hecho, el Ansat ha conseguido asegurarse una posición en África gracias a la reputación del Mi-8. Durante la visita de Putin a la cumbre de los BRICS en Sudáfrica, en marzo del año pasado, se alcanzó un acuerdo para la posible producción conjunta de Ansat. Al mismo tiempo, el ministro ruso de Industria y Comercio, Denís Manturov, anunció que el Gobierno de Mozambique había mostrado interés en adquirir el nuevo helicóptero ruso para su flota aérea.

El éxito del helicóptero dependerá de si consigue convertirse en una versión mini del Mi-8: barato, fácil de mantener y fiable. Opinando sobre las perspectivas para el helicóptero en un futuro inmediato, el jefe de investigación en la agencia Aviaport, Oleg Panteléiev, afirma: “Para ir empezando, los contratos estatales serán suficiente. Las compañías privadas estarán esperando a ver cómo se comporta el helicóptero en uso.” Por tanto, muy pronto sabremos si Ansat se convierte o no en un bestseller

RBTH