Armenia está dispuesta a ofrecer su territorio para que Rusia instale allí un radar de alerta temprana sobre lanzamientos de misiles, declaró hoy el primer ministro armenio, Tigrán Sarkisyan, en una entrevista al diario ruso Kommersant.

Las conversaciones al respecto podrán iniciarse, si Rusia no consigue acordar con Azerbaiyán una prórroga del arriendo del radar de Gabala, afirmó Sarkisyan. “Creo que incluso puede haber ventajas, puesto que Armenia es un país montañoso. La cobertura sería más amplia”, dijo.

Instalado en territorio azerbaiyano con el fin de detectar lanzamientos de misiles balísticos, el radar de Gabala formó parte del sistema de defensa antimisil en la URSS aunque Rusia siguió usándolo también en el período postsoviético. En 2002 firmó con Azerbaiyán un contrato de arriendo que vence el próximo 24 de diciembre. El Ministerio ruso de Defensa mantiene negociaciones para prolongarlo y espera terminarlas hacia junio.

Fuentes de Defensa y de la cancillería rusa citadas por Kommersant en marzo pasado afirmaron que Azerbaiyán pretende subir el importe del arriendo de siete a 300 millones de dólares anuales.

RIA Novosti