Las fuerzas navales rusas realizarán entre septiembre y octubre maniobras militares en las aguas del Mediterráneo oriental, cerca de las costas de Siria, donde cuentan con su única base en esa zona del mundo, anunció el Ministerio de Defensa de Rusia. Imagen de archivo
Las fuerzas navales rusas realizarán entre septiembre y octubre maniobras militares en las aguas del Mediterráneo oriental, cerca de las costas de Siria, donde cuentan con su única base en esa zona del mundo, anunció el Ministerio de Defensa de Rusia. Imagen de archivo

www.fuerzasmilitares.org (27SEP2015).- Las fuerzas navales rusas realizarán entre septiembre y octubre maniobras militares en las aguas del Mediterráneo oriental, cerca de las costas de Siria, donde cuentan con su única base en esa zona del mundo, anunció hoy el Ministerio de Defensa de Rusia.

"De acuerdo al plan de preparación de tropas aprobado a finales de 2014, el crucero "Moskvá", el buque de guardia "Smetlivi", el gran buque de desembarco "Sarátov" y barcos de apoyo" participarán en unas maniobras en el Mediterráneo oriental, señala Defensa en un comunicado, sin precisar las fechas exactas de los ejercicios.

Los navíos rusos ensayarán acciones de defensa contra la aviación, barcos y submarinos del supuesto enemigo.

"En total están previstos más de 40 ejercicios de combate, incluidas prácticas de tiro con artillería y misiles contra objetivos sobre la superficie del mar y en el aire", informaron las autoridades rusas.

Tras un paréntesis de muchos años, Moscú reforzó a partir de enero de 2013 su presencia naval en el Mediterráneo y reanudó maniobras militares regulares en la zona.

Moscú ha reconocido en las últimas semanas su determinación de apoyar al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, en su lucha contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) y no descarta intervenir militarmente en el país árabe si así se lo pide Damasco.

Moscú de hecho ya ha desplegado sobre el terreno varias compañías de infantes de marina, cuyo cometido es garantizar la seguridad de dos bastiones estratégicos: la base naval rusa de Tartus y el aeropuerto de Latakia.

El presidente ruso, Vladímir Putin, que ya salvó hace dos años al régimen sirio de un ataque aéreo de Estados Unidos que parecía inminente, ha reiterado en los últimos días la necesidad de formar una coalición internacional que combata al EI al lado de las tropas de Al Asad.

Los expertos señalan que Rusia podría decidirse a intervenir con sus tropas en Siria incluso con la oposición de Estados Unidos, en virtud del acuerdo de amistad y cooperación suscrito entre Moscú y Damasco en 1980.

Uno de los puntos del acuerdo señala que, en caso de que "surja una situación que amenaza la paz y seguridad", las partes "entablarán de inmediato contactos para coordinar sus posiciones y su cooperación para eliminar las amenazas y restablecer la paz".

El documento no contempla la defensa mutua en caso de agresión, pero sirve de marco jurídico para la firma de acuerdos concretos por la vía de urgencia para el despliegue de tropas de asalto.

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