El escudo antimisil que EEUU y otros países de la OTAN planean instalar en Europa podría alterar en cinco o seis años la estabilidad regional y poner en peligro la seguridad de Rusia, declaró hoy Nikolai Makárov, jefe del Estado Mayor del Ejército ruso.

“El sistema de defensa antimisil en proceso de creación podría alterar la estabilidad en Europa y amenazar la seguridad de Rusia a partir del año 2017 o 2018”, dijo Makárov al término de una reunión que el Consejo Rusia-OTAN celebró en Bruselas.

Agregó que aún queda tiempo para tomar decisiones consensuadas sobre  este asunto, “la piedra angular de las relaciones entre Rusia y la OTAN”, pero “no se puede esperar y hay que pensar en las respuestas necesarias”.

Más de 150 delegados de medio centenar de países, entre ellos 28 Estados miembros de la OTAN, participarán los días 3 y 4 de mayo en una conferencia internacional sobre defensa antimisil (DAM) que el Ministerio ruso de Defensa planea celebrar en Moscú, dijo Makárov. El tema de la conferencia es “Factor DAM en la formación de un nuevo espacio de seguridad”.

Rusia y la OTAN acordaron cooperar en el proyecto del escudo antimisil en Europa durante la cumbre de Lisboa, en noviembre de 2010, pero las negociaciones se vieron atascadas por falta de garantías legales de que el futuro sistema no apuntará contra el potencial ruso de disuasión nuclear.

El presidente Medvédev reafirmó en su último mensaje anual al Parlamento, en diciembre de 2011, que Rusia está abierta a un diálogo constructivo, si Occidente atiende sus preocupaciones en el ámbito de defensa antimisil.

Un mes antes, mencionó la posibilidad de reforzar la defensa aeroespacial del arsenal estratégico nuclear, instalar en misiles balísticos sistemas capaces de burlar el escudo antimisil y emplazar en el oeste y el sur de Rusia modernas armas ofensivas capaces de destruir el componente europeo del sistema DAM.

RIA Novosti