El Ejército ruso reanuda la adquisición masiva de sistemas de misiles antiaéreos S-300V, o SA-12 Gladiator/Giant en la clasificación de la OTAN, que últimamente se producían sólo para exportación, comunicó hoy Vladislav Ménshikov, director general del grupo Almaz-Antey que desarrolló estas armas.

“El Programa Nacional de Armamento hasta 2020 prevé la compra de cantidades bastante grandes de S-300V en su versión modernizada”, declaró Ménshikov en una entrevista con RIA Novosti.

Agregó que hay toda una serie de empresas dispuestas a producir tales sistemas. “En la situación repercute, desde luego, el hecho de que no hubo pedidos durante largo tiempo pero tenemos experiencia de restablecer la producción”, afirmó.

Su antecesor en el puesto, Ígor Ashurbeili, dijo en el pasado que los sistemas S-300 se fabrican exclusivamente para exportación.

Según las estimaciones, Rusia dispone actualmente de más de 2.000 sistemas S-300 de diversas modalidades que constituyen la base de su defensa antiaérea.

Mediante un contrato que Almaz-Antey firmó con el Ministerio de Defensa en marzo pasado, los tres primeros grupos de sistemas S-300V4 se pondrán en servicio operacional en el Distrito Militar Sur. Esta modalidad, considerada prioritaria, es capaz de abatir misiles balísticos y blancos aerodinámicos a una distancia de más de 300 kilómetros.

Preguntado por los modernos sistemas de misiles antiaéreos S-400 Triumf, cuyo alcance llega a 400 Km, Ménshikov reafirmó que “su exportación será limitada hasta que se cubran las necesidades del Ministerio de Defensa” ruso.

RIA Novosti