El retiro de las tropas rusas desmintió los augurios de que el país quedaría empantanado en un nuevo Afganistán, opinan expertos en América Latina.
El retiro de las tropas rusas desmintió los augurios de que el país quedaría empantanado en un nuevo Afganistán, opinan expertos en América Latina.

www.fuerzasmilitares.org (16MAR2016).- El retiro de las tropas rusas desmintió los augurios de que el país quedaría empantanado en un nuevo Afganistán, opinan expertos en América Latina.El retiro de las tropas rusas de Siria ha sido visto como una oportuna decisión del presidente Vladimir Putin, después de lograr su objetivo de reforzar la posición del presidente Bashar Assad y asestar duros golpes a Daesh.

“Rusia se ha reposicionado como un actor de peso real en la arena internacional”, opina  Marcelo Montes, profesor de relaciones internacionales y asesor del Grupo de Estudios Euroasiáticos del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI).

Rusia decidió entrar al conflicto de una manera especial, “con raids aéreos y sin demasiada o nula participación en terreno, evitando otro Afganistán”, agrega. Por ello, el balance es positivo: “Bashar Al Assad está firme en el poder, se le aseguró el control del territorio donde está la base rusa de Tartus y parte de las zonas que estaban bajo amenaza del Estado Islámico. El costo en rublos o dólares de la operación no ha sido tan alto, máxime considerando la caída del petróleo y su efecto en las arcas fiscales”, señaló.

Con excepción del derribo del avión militar ruso Su-24 en noviembre por Turquía, no hubo más bajas, y el costo humano fue nulo, destaca el analista.

“La intervención de Rusia en Siria cambio la guerra”, dijo a Sputnik Raúl Zibechi, especialista en temas internacionales del semanario Brecha de Uruguay. “Rusia consiguió alejar la posibilidad de un triunfo de Daesh, logró poner a la defensiva a los terroristas, y consiguió dar oxígeno al gobierno de Bashar Al-Assad, lo que no quiere decir que Rusia esté a favor de que Al Assad permanezca indefinidamente”.

La salida de las tropas rusas también fue evaluada como oportuna por Zibechi: “La idea de Estados Unidos y Turquía era empantanar a Rusia en Siria. Si se quedaba más tiempo, corría al riesgo de que Israel invada Líbano y que encierren a Rusia entre dos frentes, con Israel dominando el Líbano y Daesh y Turquía por el otro lado”, señala. “La retirada de Rusia en el momento en que empiezan las negociaciones es muy inteligente, sabiendo que está en condiciones de volver cuando quiera”.

“Rusia hoy tiene intereses importantes en Siria, pero está más preocupada en el mediano plazo por lo que va a pasar en las ex repúblicas soviéticas, lo que sucede en Polonia, Crimea, y sobre todo en Turquía”, agrega el analista uruguayo.

En cuanto a las perspectivas, Marcelo Montes considera que el objetivo de Rusia en Siria es “realista: evitar la guerra civil, el baño de sangre, que no haya más refugiados ni desplazados, evitar el Estado fallido y en caso de que Turquía y Arabia Saudita pretendan poner sus pies en una futura Siria post Al Assad, allí sí volver a mostrar las garras o el músculo militar”.

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