Alexándrov
Integrantes del afamado Coro y Conjunto de Danza Alexándrov del Ejército Ruso. Q.E.P.D.

www.fuerzasmilitares.org (26DIC2016).- A esta hora ya está confirmada oficialmente la caída sobre el mar negro del avión de la Fuerza Aérea Rusa tipo Tu-154 y el fallecimiento de las 92 personas que iban a bordo.

En el avión, perteneciente al Ministerio de Defensa Ruso, viajaban 64 integrantes del Coro y Conjunto de Danza Alexándrov, del Ejército Ruso, nueve periodistas, una filántropa de nombre Elizaveta Glinka, y un grupo de militares.

El grupo artístico viajaba para animar la celebración de Año Nuevo en la base aérea siria de Jmeimim, donde Rusia tiene desplegada una agrupación de aviones de guerra que combaten a los terroristas de ISIS. Se salvaron de morir al no viajar los integrantes de la orquesta, porque no estaba contemplada su presentación. Los periodistas acompañaban el vuelo precisamente para cubrir la celebración del año nuevo de las tropas rusas destacadas en Siria, mientras que la doctora Elizaveta Glinka acompañaba una carga humanitaria que tenía como destino un hospital sirio. El resto de los militares que iban a bordo estaba conformado por la tripulación y personal de distintas especialidades que asumiría funciones en el destacamento militar ruso en Siria.

El avión Tu-154, tiene tres reactores y capacidad para 180 pasajeros, lo que quiere decir que de ir al tope de su capacidad la tragedia hubiese sido todavía mayor. El vuelo procedía de Moscú, había hecho una escala en Sochi para repostar combustible, despegando nuevamente a las 05.20 hora local (02.20 GMT). 20 minutos después, el aparato se precipitó al Mar Negro sin que sus tripulantes hubiesen dado aviso a la torre de control de alguna emergencia o desperfecto en la aeronave. Inicialmente se pensó en un posible atentado terrorista, pero las autoridades rusas han sido muy prudentes y han evitado lanzar acusaciones sin tener pruebas. Sin embargo las investigaciones se realizan al más alto nivel. Vladimir Putin encargó a su primer ministro, Dmitri Medvédev, para encabezar la comisión estatal que investigará las causas de la catástrofe aérea.

Múltiples barcos, helicópteros y drones, así como más de 100 buzos participan en las labores de búsqueda, que se llevan a cabo en un área de 10 kilómetros cuadrados frente la costa de Sochi. Ya se han recuperado cuerpos y restos del fuselaje, aunque aun no se recupera la caja negra.

El avión siniestrado, con número de matrícula 85572, fue fabricado en 1983, y en 2014 fue sometido a una reparación general. Desde esa última intervención -según informó el consorcio Ruskie Mashiny-, el fabricante no había recibido de los propietarios del avión peticiones de mantenimiento técnico ni de reparaciones.

El Presidente Vladimir Putin decretó que el lunes 25 de diciembre de 2016 sería un día de luto nacional. Así mismo señaló que el gobierno ruso brindaría todo el apoyo necesario a los familiares de las víctimas.

Es claro que esta tragedia para nada afecta el compromiso del Gobierno de Rusia en su lucha contra el terrorismo y demás factores generadores de violencia e inestabilidad en Siria. Por el contrario, las víctimas de esta tragedia pasan a ser mártires que ofrendaron sus vidas en esa lucha. Si bien hasta ahora la hipótesis principal habla de una posible falla técnica, si la investigación arroja que hubo un posible sabotaje o atentado terrorista, sería de esperarse una durísima acción de represalia por parte del gobierno de Vladimir Putin.

 

(Douglas Hernández, Medellín)