AssangeEn términos del nivel de la amenaza que Estados Unidos cree que representan para su país, Al Qaeda y Wikileaks son la misma cosa. Un documento legal del ejército de ese país, revelado el jueves por el periódico australiano The Sidney Morning Herald, califica a la plataforma de filtraciones liderada por Julian Assange como un “enemigo de Estado“, estatus que comparte con el grupo islamista y con otras agrupaciones que están en la mira de Washington.

La calificación apareció en el expediente de una investigación que se le hizo a un analista de datos, quien tenía acceso preferencial a todas las redes del Ejército estadounidense pero tenía afinidad con Wikileaks e incluso asistió a una manifestación a favor de Assange en Londres. Se sospechaba que el analista había compartido información con personas que apoyaban a la plataforma, por lo que fue acusado de un delito militar llamado “comunicación con el enemigo“, que consiste –según el Código Penal del Ejército de EE. UU.– en “comunicarse, tener correspondencia o mantener relaciones con el enemigo“.

El analista fue liberado sus cargos sin que se le probara ninguna culpa. Lo interesante del caso es que, por primera vez, se acusa de ese delito a alguien de quien se sospecha que tiene alguna relación con Wikileaks; lo que indicaría que el ejército estadounidense considera a la plataforma como un enemigo.

Hay que aclarar que ese es el mismo cargo del que se acusa a Bradley Manning, quien filtró miles de documentos de Afganistán e Irak que han sido publicados por Wikileaks. Sin embargo, el enemigo con el que supuestamente Manning se comunicó es Al Qaeda: según los fiscales militares de su caso, el contenido que compartió con la plataforma de filtraciones le ayudó al grupo extremista a combatir a Estados Unidos.

De ser hallado culpable, Manning enfrenta la pena de muerte.

Assange habló en Naciones Unidas.

En un discurso enviado por video, que se emitió en una sala de la sede de Naciones Unidas en Nueva York mientras los mandatarios de todo el mundo debatían en la Asamblea General, Julian Assange pidió a Estados Unidos que “cese su persecución contra Wikileaks, nuestra gente y nuestras fuentes“.

Según reporta Wired, el líder de Wikileaks tambien se refirió al caso de Manning, de quien dijo que estaba siendo “degradado, abusado y psicológicamente torturado“.

Assange habló a instancias del canciller ecuatoriano, Jorge Patiño, y del director del Centro Para los Derechos Constitucionales estadounidense, Baher Azmy, en una cumbre sobre la figura del asilo político. Como se recordará, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, le concedió el asilo a Assange, quien actualmente se encuentra recluído en la embajada de ese país en el Reino Unido y no puede salir porque corre el riesgo de ser arrestado.

En la cita, Bazmy aseguró que si se tratara de cualquier otra persona, Assange sería un asilado protegido por los propios Estados Unidos.

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