Tony BurkeSon unos 2,3 millones de km2 de puras especies y belleza marina. Están alrededor de Australia, la isla continente y es la mayor reserva marina del mundo.

Pese a la oposición del sector pesquero que teme la caída de empleos y dificultades para las comunidades del litoral, Australia anunció hoy la creación de esta zona marina protegida tras varios años de consultas.

La red de seis regiones marinas, presentada en junio pasado, permitirá proteger mejor a la ballena azul, la tortuga verde, los tiburones-toro y el dugong (un mamífero marino herbívoro), las dos últimas especies entre las más amenazadas del planeta.

Según el ministro de Medio Ambiente, Tony Burke, el gobierno recibió unas 80.000 contribuciones durante la consulta pública, y la gran mayoría apoyaba el proyecto.
"Hay pocos países en el mundo que tengan a su cargo tanta superficie marina como Australia y nuestros océanos están seriamente amenazados", declaró el ministro.

"Debemos implementar varias acciones para restablecer la salud de nuestros mares. Crear parques nacionales forma parte de esas acciones", agregó.

A principios de octubre, Australia admitió "negligencia" en la preservación de la gran barrera de coral, de la que un estudio reveló que había perdido más de la mitad de sus praderas coralinas en tres décadas por efecto de las tempestades, la depredación y el calentamiento climático.

"No queremos que en el futuro, la gente sólo pueda conocer la belleza de nuestros océanos a través de los acuarios o viendo 'Nemo'", la célebre película de dibujos animados que se desarrolla en parte cerca de las costas australianas, dijo hoy Tony Burke.

El anuncio ha provocado el enojo de los pescadores. Sesenta comunidades costeras se verán afectadas, se perderán 36.000 puestos de trabajo y de 70 a 80 empresas pesqueras deberán mudarse, según un informe de la Alianza Marina Australiana, que representa a los pescadores.

Un estudio australiano publicado en mayo por el diario especializado Current Biology demostró, en cambio, por primera vez, que los cotos marinos permiten una reconstitución progresiva de las reservas más allá de sus perímetros, en las zonas de pesca vecinas, una teoría criticada a menudo por la industria pesquera.

Burke aseguró que la creación de esta área afectará a un 1% del sector de la pesca comercial australiana y ha instaurado un fondo de ayuda de 100 millones de dólares australianos (100 millones de dólares) para las empresas afectadas.

Un monto considerado insuficiente por la Asociación de Pesquerías del Commonwealth, mientras el ministro de la Pesca del Estado de Queensland, John McVeigh, calificó el anuncio del gobierno laborista de "locura".

Este parque prohibirá la pesca en amplias zonas de las costas norte y centrales de Queensland. "Esto va a suponer una fuerte importación de productos marinos, que fragilizará los arrecifes y el entorno marino en otros países, que no son tan estrictos" con los recursos, advirtió el ministro McVeigh.

La Fundación Australiana para la Protección del Medio Ambiente se alegró de la creación de esta red de parques, pero advirtió que muchas zonas permanecen amenazadas por la explotación humana de los recursos naturales.

"La red prohíbe la explotación de gas y petróleo en el mar de Coral (noreste) y frente al Margaret River (Australia occidental) (...) pero la región noroeste, en particular la costa de Kimberley, sigue siendo vulnerable", dijo la Fundación.

AFP