Australia impondrá nuevas sanciones contra Irán en respuesta al incumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU respecto a su programa nuclear, anunció hoy el ministro de Exteriores, Kevin Rudd.  Las sanciones adicionales se dirigirán "contra individuos y entidades implicados en los programas nucleares y de misiles" y además Australia "restringirá el comercio con los sectores financieros y petroleros de Irán", dijo Rudd en un comunicado fechado en Lituania y divulgado en los medios australianos. 

El Consejo de Seguridad de la ONU exige desde el año 2006 que Irán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio y permita el acceso libre y sin previo aviso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Rudd, quien se encuentra en Europa como parte de una gira oficial, también instó hoy a Irán a adoptar los pasos necesarios exigidos por el Consejo de Seguridad y el OIEA y a "comprometerse constructivamente con la comunidad internacional respecto a su programa nuclear". 

Las nuevas sanciones australianas se dan después de que el último informe de la OIEA acusara a Irán de haber trabajado en la tecnología necesaria para fabricar armas nucleares y tras los ataques en Teherán contra la embajada británica el 29 de noviembre. Con las nuevas sanciones, Australia, cuyo gobierno está comprometido en buscar una solución negociada con Irán, sigue los pasos de Estados Unidos, la Unión Europea y otros países que recientemente adoptaron medidas contra el programa nuclear Teherán. 

Teherán ha negado tajantemente que su programa nuclear tenga fines armamentistas y ha asegurado que es exclusivamente civil y para uso pacífico como la generación de energía eléctrica y la producción de isótopos para la lucha contra el cáncer, aunque ha aumentado su habitual hostilidad a Occidente y advertido reiteradamente que cualquier ataque tendrá una respuesta aplastante.

EFE