El ministro australiano de Defensa, Stephen Smith (d), y el secretario británico de Defensa, Philip Hammond (i), firman un tratado en las consultas de la Reunión Ministerial Australia-Reino Unido (AUKMIN, por su sigla en inglés), sobre el procedimiento de un Tratado de Defensa y Cooperación en Seguridaden Perth (Australia) hoy, viernes 18 de enero de 2013. EFEEl citado acuerdo, fruto de unos 18 meses de negociaciones, fue firmado por el ministro australiano de Defensa, Stephen Smith, y su homólogo británico, Philip Hammond, en el marco de la reunión bilateral de alto nivel celebrada en la ciudad de Perth, en la costa oeste de Australia. 

El pacto permitirá a Australia y al Reino Unido trabajar de forma conjunta en asuntos relativos a la seguridad informática, reformar sus respectivas industrias de Defensa, así como intercambiar personal, equipos y tecnología. 

Smith y Hammond participan junto al jefe de la diplomacia británica, William Hague, y el titular de Exteriores de Australia, Bob Carr, en la reunión sobre seguridad en la que destacan asuntos como la situación en Mali, Siria, Corea del Norte e Irán. 

Hammond dijo hoy en el discurso de inauguración de la reunión que a Australia y al Reino Unido les preocupa asuntos como la retirada de las tropas de Afganistán, una cuestión que según precisó, obliga a pensar en cómo "mantener los niveles de operatividad entre ambos". 

También, el ministro británico se refirió al reto que supone el desarrollo, construcción y gestión de buques, aviones y de los equipos que precisan las fuerzas militares en un contexto de restricciones a causa de los recortes presupuestarios. 

El acuerdo bilateral de Defensa abre a Australia la vía para que participe en el diseño británico de la fragata de guerra Tipo 26 (Type Global 26) de cara a su futuro programa de renovación de la flota. 

"Las áreas de cooperación potencial incluye las futuras fragatas con el diseño de la Armada Real Tipo 26, un proyecto innovador que puede suponer la primera de muchas oportunidades para una cooperación futura", indicó Hammond en un comunicado oficial. 

La primera fragata del tipo 26, cuyo coste por unidad se estima en unos 400 millones de dólares (298 millones de euros), se espera que comience a prestar servicio en 2021 y el objetivo de Londres es que este modelo reemplace a las 13 del tipo 23 que actualmente tiene la Marina de guerra británica. 

Durante su estancia en Perth, Hammond visitó los astilleros de los que dispone la compañía británica BAE Systems que desarrolla un programa australiano de submarinos y otros proyectos navales. 

Actualmente, España y Australia mantienen una estrecha relación en materia de construcción de buques de guerra. 

En julio pasado Navantia botó el ALHD2 "Adelaide", el segundo de los dos megabuques anfibios que ha construido para la Marina de Australia, y las armadas de España y Australia acordaron que el buque militar español "Cantabria" operará el próximo año con la fuerza naval de ese país.

EFE