El Partido Laborista que gobierna a Australia llevará a cabo este lunes una elección para resolver la rivalidad personal entre la primera ministra, Julia Gillard, y su predecesor, Kevin Rudd.

Varias encuestas de opinión sugieren que el público australiano prefiere a Rudd, quien renunció inesperadamente a su cargo de canciller del país la semana pasada.

Sin embargo, un corresponsal de la BBC dice que Gillard es muy respetada por sus colegas, por lo que se muestra confiada en obtener el respaldo mayoritario de los 103 miembros del comité ejecutivo de su partido.

La semana pasada la mandataria prometió que si no lo lograba dimitirá de las funciones de legisladora y renunciará "a cualquier aspiración por el liderazgo" y pidió a Rudd que haga lo mismo.

BBC Mundo