Bandera de AustraliaLa Inteligencia australiana confirmó que investiga a cientos de jóvenes australianos de origen libanés que han viajado a Siria para participar en el conflicto armado.

El director general de la Organización Australiana de Seguridad e Inteligencia (ASIO), David Irvine, expresó el temor de que estos ciudadanos, la mayoría jóvenes varones, supongan en un futuro un riesgo terrorista cuando retornen al país oceánico.

Irvine afirmó que al Gobierno australiano le preocupa la seguridad de sus ciudadanos que van a combatir o a apoyar de uno u otro modo la lucha armada, así como la posibilidad de que desarrollen cierto tipo de habilidades que puedan ser aprovechadas por las organizaciones terroristas.

Precisamente uno de los temores es que se radicalicen y abracen "doctrinas extremistas similares a las de Al-Qaeda", dijo el jefe de la ASIO.

La mayoría de esos jóvenes, que llegaron a Australia a corta edad o nacieron en este país, provienen de familia con fuertes lazos con el norte de Líbano y en particular con Trípoli, y poseen empresas familiares y parientes que se extienden en una zona que alcanza la frontera con Siria.

Irvine enfatizó que no todos los jóvenes australianos que viajan a Siria se asocian a Al Qaeda y "toman una AK-47 y pelean", dado que una gran parte participa en la asistencia médica y sanitaria u otro tipo de funciones logísticas.

Decenas de australianos han participado como combatientes en el conflicto sirio desde su inicio en 2011, y al menos tres de ellos han muerto en los enfrentamientos armados que, según datos de la ONU, ya han costado la vida de más de 60.000 personas.

Las leyes de Australia sancionan hasta con 20 años de cárcel a aquellos civiles del país que participan en un conflicto armado en el extranjero.

EFE