El gobierno de Australia aprobó la compra de 14 modernos aviones de caza F-35 Joint Strike Fighter, comunicó el ministro australiano de defensa, John Faulkner.

 Según el contrato de 2.900 millones de dólares, firmado con la productora norteamericana de aviación militar Lockheed Martin, los primeros aviones de caza estarán preparados para el uso militar en el continente australiano hacia 2018.

 Faulkner declaró que Australia estudia la compra de 72 a 100 cazas F-35, destinados a sustituir los aviones F/A-18F Super Hornet.

"La adquisición de los F-35 permitirá a Australia conservar la dominancia regional en la aviación  militar", resaltó el jefe de la Fuerza Aérea de Australia, Mark Binskin.

 Australia es uno de los ocho países, que participan en la financiación del proyecto para crear y producir los F-35 en EEUU. Otros socios de EEUU son Gran Bretaña, Italia, Países Bajos, Turquía, Canadá, Dinamarca y Noruega.

 Hace dos días un alto funcionario de Pentágono informó a ciertos países participantes en el proyecto, que el aplazamiento de la adquisición planeada de los cazas subirá su precio inicial.

 Washington resaltó también su disposición a guardar en secreto el código del F-35, lo que limitará las posibilidades de los países inversores a realizar manutención técnica y modernización de los aviones sin la participación de EEUU.

 El programa F-35 Joint Strike Fighter fue iniciada a finales de 1996. El coste total del programa F-35, incluyendo el precio de elaboración y producción en serie de los cazas, será 276.000 millones de dólares. La empresa planea producir al menos 3.100 cazas hasta 2027, de ellos 2.400 se destinarán a EEUU y 138 a Gran Bretaña, lo que permitirá al F-35 ser el avión de quinta generación más difundido en el mundo.

RIA Novosti