Combatientes del MILF celebran la firma del acuerdo de paz entre el gobierno y el líder del grupo, Ebrahim Murad. / AFPwww.fuerzasmilitares.org (28MAR2014).- Después de más de 40 años de conflicto armado, el gobierno de Filipinas firmó el jueves un acuerdo de paz con el Frente Moro Islámico de Liberación (MILF, por sus siglas en inglés), el mayor grupo armado en un país que tiene, por lo menos, tres grupos guerrilleros más.

Más que una victoria política para el gobierno del presidente Benigno Aquino III, aunque también hay una parte de esto, el acuerdo de paz es un premio largamente buscado en un proceso cuyo comienzo puede rastrearse hasta 1997, cuando las autoridades pactaron un cese al fuego con el MILF.

El proceso de negociación como tal empezó en 2001 y en 2012 fue firmado un documento general en el que se esbozaba el camino hacia la paz: la entrega de mayor autonomía y financiación para la región de Mindanao, en el sur del país, a cambio de la desintegración del grupo armado.

Mindanao es un área de islas en el sur de Filipinas pobladas primordialmente por musulmanes, que comenzaron a llegar a la zona desde el siglo XIII en migraciones cuyo punto de partida fue Arabia.

La población actual de la región disputada es de, aproximadamente, cinco millones de habitantes (Filipinas tiene, aproximadamente, 100 millones de ciudadanos). Esto en un país que tiene una población predominantemente católica, cuyo manejo histórico de los musulmanes parece no haber sido el más adecuado, por decir lo menos.

La demanda principal del MILF era la independencia de la región debido a las disparidades en temas como los orígenes históricos y el desarrollo cultural de Mindanao y el resto de Filipinas.

Luego de cuatro décadas de lucha armada, el movimiento (en cabeza de Murad Ibrahim) aceptó declinar el pedido de independencia, pero recibiendo mayor autonomía del gobierno central en medidas como la formación de un parlamento regional, la posibilidad de controlar la policía local, así como la potestad para recaudar los impuestos de la región. Las primeras elecciones regionales para escoger la dirigencia regional se celebrarán en 2016 y, mientras tanto, el poder local queda en manos de las cabezas del MILF.

El MILF no es la única guerrilla en Filipinas y, ciertamente, tampoco es el único movimiento con raíces religiosas. De hecho, el grupo nació como una disidencia del Frente Moro de Liberación Nacional (MNLF, por sus siglas en inglés). Esta división ocurrió en 1981 bajo el mando de Salamat Hashim.

Durante los años de lucha de ambos movimientos se realizaron varios intentos de lograr la paz entre el gobierno y estas guerrillas (el MNLF sigue activo, aunque con una presencia muy diezmada). Uno de los principales hechos en estos acercamientos fue la creación de la Región Autónoma del Mindanao Musulmán (ARMM, en inglés) en 1986, cuyo fin era poner un punto medio entre el pedido de independencia de los grupos insurgentes y el control central de la región. El experimento, según palabras de las mismas autoridades filipinas, falló.

Entre muchas razones, la ARMM no solucionó mayor cosa, pues negó la necesidad de la región de autodeterminación, de entrar a las esferas del poder sin tener que pasar necesariamente por el gobierno nacional. Human Rights Watch ha documentado los abusos a los que fueron sometidos algunos sectores de la población musulmana de Filipinas a manos de fuerzas del Estado filipino, así como de ciertos líderes políticos católicos.

Además de los grupos ya mencionados, el país cuenta con otro grupo islámico, llamado Abu Sayyaf, que es el más pequeño de los tres, pero el más extremo. Está incluido en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado norteamericano por sus presuntos vínculos con Al Qaeda y, actualmente, Estados Unidos colabora con las autoridades de Filipinas para desarticular la organización. Tanto el MNLF, como el MILF, condenan las actividades de este grupo armado.

El accionar divergente de estos grupos es el mayor obstáculo para una paz duradera en Filipinas, pues algunos de estos continúan pidiendo la independencia de la región de Mindanao.

Bajo el acuerdo de paz firmado el jueves, auspiciado por el gobierno de Malasia, los combatientes del MILF deberán deponer las armas en un proceso gradual que debe culminar en 2016.

La ampliación de la autonomía para la región del Mindanao (que pasará a llamarse Bangsamoro) aún depende de la aprobación de la “ley fundamental”, legislación que a su vez debe ser votada en un referendo. El paso de esta iniciativa está sujeta al poder de los parlamentarios católicos del sur del país, que notablemente verían afectado su alcance y capacidades en el órgano legislativo.

elespectador.com/AFP