El pequeño Estado insular de Samoa, en el Pacífico sur, sacrificó este 30 de diciembre para adelantar 24 horas su calendario, saltar al oeste de la franja horaria internacional y así poder sincronizar su vida con otros países del Asia Pacífico como Australia, Nueva Zelandia o China.

Hasta hoy, 180.000 habitantes de Samoa vivían en la zona horaria de EEUU mientras que sus vecinos y socios comerciales estaban un día por delante en la línea del tiempo. El primer ministro de Samoa, Tuilaepa Sailele Malielegaoi, explicó que se perdían dos días laborales  cada semana: Cuando en Samoa era viernes, en Nueva Zelanda ya era sábado, y cuando los samoanos iban a la misa del domingo, los negocios de Sídney y Brisbane ya abrían el lunes. Ahora, Samoa estará apenas una hora por delante de Nueva Zelanda, y tres horas por delante de Australia.

En 2009, el Gobierno samoano dio un primer paso para acercarse a sus principales socios comerciales: cambió el sentido de circulación pasando de conducir por la derecha a conducir por la izquierda, para poder importar más coches de Australia y Nueva Zelanda.

El archipiélago de Tokelau, territorio dependiente de Nueva Zelanda pero con Administración en la capital samoana, también cambió de horario hoy mientras que la Samoa Americana se quedó un día por detrás. Los habitantes de Samoa se perdieron el 30 de diciembre de 2011 mientras que sus antepasados tuvieron la oportunidad única de repetir el 4 de julio de 1892, después de que el rey samoano decretara el paso al este de la franja horaria internacional por conveniencia del comercio marítimo con EEUU.

El Servicio Postal de Samoa quiso conmemorar la fecha de hoy con la emisión de sellos especiales, “Salto al futuro”, con valor nominal de dos, cinco y tres dólares estadounidenses.

RIA Novosti