Scott Morrisonwww.fuerzasmilitares.org (09SEP2014).- El Gobierno australiano ha negado hoy las acusaciones de la ONU de violar losderechos humanos de los solicitantes de asilo y ha reiterado que los verdaderos abusos tienen lugar en Siria e Irak.

"El abuso más flagrante de los derechos humanos del que tengo conocimiento es el degollamiento y crucifixión del pueblo sirio e iraquí, donde Australia busca aliviar la crisishumanitaria", manifestó el ministro de Inmigración de Australia, Scott Morrison, en un comunicadodifundido por los medios locales.

Morrison se mostró dispuesto a reunirse con Naciones Unidas, a la vez que defendió el historial de Australia en el respeto de los derechos humanos.

El nuevo alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, el jordano Zeid Al Hussein, criticó el lunes en Ginebra, en su primer discurso en el cargo, las políticas sobre los centros dedetención australianos.

Hussein destacó que la retención de los inmigrantes "debería ser utilizada como último recurso, en circunstancias excepcionales, durante el mínimo tiempo posible y cumpliendo con las salvaguardas procesales".

El alto funcionario acusó también a Camberra de "colaborar en la cadena de violación de los derechos humanos" que sufren estas personas al regresar a sus países, o de que estos acaben en naciones "que no están equipadas adecuadamente".

La actual política de Inmigración de Australia, que se aplica desde julio de 2013, reubica a los "indocumentados" interceptados en aguas internacionales en centros de detención en Nauru y Papúa Nueva Guinea.

El Gobierno australiano mantiene un fuerte secretismo en torno a la situación de los solicitantes de asilo y a las operaciones para interceptar a los barcos que intentan alcanzar clandestinamente suelo australiano, pese a las críticas del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados yAmnistía Internacional.

Muchos de los inmigrantes que buscan asilo en Australia han huido de conflictos como los de Afganistán, Darfur, Pakistán, Somalia y Siria, y otros que han escapado de la discriminación o tienen la condición de apátridas, como las minorías rohingya, en Birmania y Bangladesh, o bidun, de la región del Golfo Pérsico. 

EFE