Tropas australianas. Imagen de archivo.www.fuerzasmilitares.org (15SEP2014).- El primer ministro australiano, el conservador Tony Abbott, aseguró hoy que no pondrá "límites" a la lucha contra el Estado Islámico (EI), al comentar que el despliegue de sus soldados en Oriente Medio puede durar "muchos meses".

Abbott anunció ayer el envío a Oriente Medio de un contingente de 600 militares, cazas y aviones de apoyo como en respuesta a una petición de EE.UU para contribuir a la lucha internacional contra el EI y unos seis años después de que su país se retirara de la guerra en Irak para derrocar a Sadam Husein, liderada por Washington.

El primer ministro dijo que el componente aéreo australiano partirá hacia la zona de conflicto a finales de esta semana y algunas fuerzas especiales probablemente salgan antes de esa fecha, según informó hoy la agencia local AAP.

Abbott comentó que la misión en Irak tiene un "objetivo claro y específico" que es luchar contra los extremistas del EI y expresó que por el momento se trata de un "predespliegue" de fuerzas en los Emiratos Árabes Unidos.

Si bien se tiene en cuenta la posibilidad de una implicación en operaciones de combate bajo las circunstancias adecuadas, ésta decisión no se adoptará hasta que su Gabinete evalúe todos los riesgos, el Gobierno iraquí se lo pida y las Naciones Unidas, que celebran su asamblea este mes, den el visto bueno.

Después de que se celebre esta reunión (de la ONU), "se producirán las decisiones finales", recalcó Abbott, al evitar descartar la extensión de la misión a Siria para combatir al EI.

Previamente, al ser preguntado por el Canal 9 sobre la estrategia de salida de este despliegue militar, Abbott respondió desde Arnhem Land, un territorio aborigen en el norte de Australia: "yo no voy a poner un límite en eso".

"Ciertamente serán meses, no semanas, y es muy posible que sean muchos, muchos meses", acotó el primer ministro, quien aclaró que no puede prometer el éxito ni evitar los riesgos en el despliegue en Irak.

En otras declaraciones a la cadena local ABC, Abbott subrayó que el despliegue es "esencialmente una misión humanitaria para proteger y ayudar a la gente de Irak y a sus fuerzas de seguridad", para que sean capaces de derrotar al EI, así como "proteger a la gente del mundo", incluidos los australianos, de "un culto asesino a la muerte con ambiciones universales".

Abbott explicó que las acciones australianas se centrarán en las fronteras iraquíes y subrayó que la coalición liderada por Estados Unidos intenta "evitar un genocidio, un potencial genocidio, que se está desarrollando en el norte de Irak unas semanas antes del primer ataque aéreo estadounidense y las ayudas humanitarias de países como Australia".

El jueves pasado, Australia anunció su adhesión a la coalición que organiza Estados Unidoscontra el Estado Islámico y destinó 20 millones de dólares australianos (unos 18 millones de dólares o 14 millones de euros), para mejorar la lucha contra la financiación del terrorismo. 

EFE