Tony Abbott, primer ministro de Australiawww.fuerzasmilitares.org (10OCT2014).- El abatimiento a tiros de un joven acusado de terrorismo por la policía australiana en Melbourne ha provocado la indignación de la sociedad islámica, según informa el periódico australiano «The Sydney Morning Herald». La comunidad musulmana en Australia ha denunciado la «violencia anti-islámica» y el peligro de que ello desemboque en disturbios raciales como los ocurridos en 2005 en Sídney.

Australia es el mayor bastión occidental en la zona Asia-Pacífico, y como tal, su apoyo a la coalición internacional liderada por EE.UU. está resultando vital para la lucha contra el grupo Estado Islámico. El primer ministro australiano, Tony Abbott, fue de los primeros líderes internacionales en sumarse a la alianza contra el yihadismo.

La implicación de Australia se debe en parte a que unos sesenta muyahidines del Estado Islámico proceden del país austral, y a los intentos de perpetrar ataques terroristas, desmantelados por la policía «aussie». La alarma social estalló con la publicación de una imagen en Twitter de un yihadista australiano junto a su hijo sujetando la cabeza seccionada de un «infiel».

El gobierno de Canberra elevó la alerta por ataques terroristas a nivel «alto» principios de este mes, y desde entonces, ha destinado 14 millones de euros a la lucha contra el yihadismo, ha enviado 600 militares - incluyendo unidades de élite- y aviones a Irak. Además, la policía realizó la mayor redada a nivel nacional que acabó con la detención de al menos 15 terroristas del Estado Islámico detenidos.

Australia se está reafirmando como potencia regional de Asia-Pacífico y está demostrando sus aspiraciones internacionales, en un escenario global cada vez más multipolar. Su férrea política en la guerra contra el terrorismo islamista está sirviendo de ejemplo a numerosos países de Occidente, que se han mostrado reacios a dar un apoyo efectivo a la alianza.

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