Cumbre del G-20 en Brisbanewww.fuerzasmilitares.org (17NOV2014).- La cumbre del G20 en Brisbane ha demostrado la falta de lenguaje común que es indispensable para un diálogo constructivo entre Rusia y Occidente, destaca el diario Vedomosti en su editorial del lunes.

La reunión transcurrió en un ambiente de extrema tensión entre Moscú y la comunidad internacional, a causa de la continua crisis en Ucrania. La asistencia de Putin a la cumbre, según el periódico, es una buena señal de que Rusia sigue participando en el debate de problemas económicos globales.

Al mismo tiempo, Rusia y Occidente mantienen posturas irreconciliables hacia la crisis de Ucrania. No hay entendimiento aunque las partes hicieron intentos de abordar la situación en encuentros bilaterales, como el de Putin con Merkel que duró cuatro horas. La situación parece asimétrica porque Occidente espera de Rusia un cambio de su política en el sureste de Ucrania, mientras Rusia finge no aplicar política alguna allí.

Una acogida explícitamente fría, el exabrupto del primer ministro canadiense durante el apretón de manos con Putin, la distribución de los invitados para hacer visible el aislamiento de Rusia y, por último, el anticipado mutis del mandatario ruso que faltó al desayuno final alegando un largo vuelo y la necesidad de dormir ante la nueva semana laboral son muestra elocuente de la actitud hacia Putin en el G20.

Con su retirada, el presidente ruso eludió la necesidad de responder a las drásticas declaraciones de sus colegas occidentales al término de la cumbre. Barack Obama subrayó que los principios internacionales impiden a los miembros del G20 "intervenir en otras naciones" y "financiar a títeres políticos"; James Cameron amenazó a Rusia con el aislamiento internacional si continúa la escalada del conflicto.

Al propio tiempo, a Rusia se le ofrece la posibilidad de dar marcha atrás en esta situación. El mandatario estadounidense afirmó que sería el primero en proponer el levantamiento de las sanciones, si Rusia "toma otro camino". La canciller alemana, por su parte, resaltó que "es importante aprovechar cualquier oportunidad para el diálogo".

Ahora bien, Rusia debería reconocer su papel en la crisis ucraniana para poder aprovechar tal oportunidad, pero de momento hay pocos motivos para confiar en que lo haga.

RIA Novosti