Bandera Australianawww.fuerzasmilitares.org (03DIC2014).- Australia admitirá a 7.500 refugiados más los próximos cuatro años, lo que eleva a 18.750 las acogidas por motivos humanitarios para ese período, anunció hoy el ministro de Inmigración, Scott Morrison.

La decisión, adoptada tras un acuerdo con un grupo de senadores para restituir las visas de protección temporal (TPV), supondrá un coste al Estado australiano de 84,5 millones de dólares (67,9 millones de euros), según la agencia local AAP.

El Gobierno también acordó implementar enmiendas que sintonicen mejor con los principios de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), especialmente en relación con la eficiencia y la imparcialidad al evaluar a los solicitantes.

El proceso para acelerar la tramitación de los solicitante de asilo se limitará a los 30.000 casos que quedaron pendientes durante el anterior Gobierno laborista.

Asimismo, unos 25.000 solicitantes de asilo que obtendrán los TPV podrán trabajar en Australia, recibir los beneficios de seguridad social y sanidad, pero no tendrán derecho a pedir reunificación familiar ni a solicitar el visado de protección permanente.

Estos visados, que se concederán por un máximo de tres años y a los que se oponen la oposición laborista y verde, fueron implementados por el Gobierno conservador de John Howard en 1999 y abolidos por el laborista Kevin Rudd en 2008.

Por otra parte, el Gobierno australiano se aseguró la aprobación de una ley que aumentará los poderes de las autoridades para devolver a los solicitantes de asilo, entre otras medidas.

Miles de emigrantes se embarcan cada año en Indonesia con el fin de alcanzar Australia para pedir asilo, pero la mayoría son interceptados por los guardacostas australianos y llevados a centros de detención en terceros países, mientras que otros naufragan y mueren.

El ACNUR critica desde hace tiempo las condiciones "inhumanas" en los centros de detención de inmigrantes que Australia financia en Nauru y Papúa Nueva Guinea, a más de 2.000 kilómetros de la isla continente.

EFE