Australia retirará la parte esencial de sus tropas en Afganistán en 2013, un año antes de lo previsto en el calendario de la OTAN para la salida de las fuerzas de la coalición internacional,anunció este martes la primera ministra australiana, Julia Gillard.

A pesar de la pérdida de 35 soldados desde 2001, Australia había asegurado en repetidas ocasiones que respetaría el calendario de retirada completa fijado por la OTAN al final de 2014, y mantendría en el país a sus 1.500 soldados hasta ese momento.

Gillard detallará las intenciones australianas el mes próximo, en la cumbre de la OTAN en Chicago. "Confío ahora en que (la cumbre de) Chicago reconocerá mediados de 2013 como un jalón en la estrategia internacional" en Afganistán,dijo en un discurso en el Instituto Australiano de Política Estratégica, en Sídney.

Este plazo es un "punto de referencia crucial para las fuerzas internacionales, que podrán pasar a un papel de apoyo a través de Afganistán", agregó.

La retirada empezará en cuanto el presidente afgano, Hamid Karzai, dé luz verde para transferir la seguridad a las fuerzas nacionales en la provincia de Uruzgan (sur) donde se encuentran estacionados la mayoría de los soldados australianos,precisó.

La decisión del presidente Karzai se espera "en los próximos meses" y la retirada debería tardar de 12 a 18 meses, según Gillard.

La ISAF, la fuerza de la OTAN en Afganistán, presente en el país desde finales de 2001, debe traspasar la responsabilidad de la seguridad a las autoridades nacionales antes de una salida de las tropas extranjeras del país a finales de 2014.

Numerosos observadores consideran prematura dicha retirada por la falta de preparación de las fuerzas afganas de seguridad. A pesar de la presencia de 130.000 soldados de la ISAF, que ayudan a 352.000 militares y policías afganos, Kabul no ha logrado acabar con la insurrección de los talibanes. Los ataques han redoblado con el final del invierno.

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