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Ceremonia de Ascenso de Oficiales Navales
7 de
junio de 2007.- El ministro de Defensa Juan Manuel Santos presidió
en la tarde de hoy la ceremonia de ascensos a Capitán de Navío y
Coronel de la Infantería de Marina de 12 oficiales de la Armada
Nacional.
Durante
la ceremonia realizada en el Batallón de Infantería Nº 7 ubicado en
la ciudad de Bogotá, el ministro Juan Manuel Santos afirmó que en
los últimos 10 meses, la Armada Nacional ha incautado cerca de 62
toneladas de cocaína, más de 180 mil galones de insumos líquidos y
cerca de 150 toneladas de insumos sólidos.
Igualmente, afirmó que estas de 62 toneladas de cocaína equivalen a
620 millones de dosis que han dejado de circular por las calles del
mundo, que no han llegado a los consumidores de droga y que alcanzan
un valor en el mercado internacional superior a los 1.500 millones
de dólares.
La Armada
Nacional, durante los últimos 10 meses, ha destruido además 317
laboratorios de droga y desmantelado 114 campamentos.
En la
ceremonia, el ministro Santos, acompañado por el comandante General
de las Fuerzas Militares, general Fredy padilla de León, y los
comandantes del Ejército Nacional, general Mario Montoya Uribe, y de
la Armada Nacional, almirante Guillermo Barrera Hurtado,
condecoraron a dos oficiales y a dos suboficiales de la Armada con
la medalla militar de Servicios Distinguidos por su excelente
desempeño durante operaciones militares que condujeron a la captura
de 26 integrantes de la banda criminal conocida como "Los
Rastrojos", que operaba en Nariño, y por la incautación de
municiones y tres toneladas de cocaína en la Bahía de Buenaventura.
Así
mismo, el ministro Juan Manuel Santos, condecoró al sargento segundo
Fredy Cuadros con la medalla al valor, quien contribuyó a la
recuperación de la navegabilidad de los ríos Putumayo, Orteguaza y
Sevilla, en desarrollo de operaciones contra el narcotráfico.
De otra
parte, el ministro y los altos mandos Militares, condecoraron a
monseñor Fabio Suescún Mutiz, obispo Castrense, a cinco oficiales de
la Armada Nacional, al Secretario General del Ministerio de Defensa,
Luis Manuel Neira Nuñez, a la Directora Administrativa del
Ministerio, María Margarita Salas Mejía y a la jefe de la Oficina de
Planeación, Yanneth Cristina Giha Tovar, con la medalla al mérito
logístico y administrativo, Contralmirante Rafael Tono", por sus
acciones en beneficio de esta fuerza trascendental de la nación.
Finalmente, el Ministro otorgó las medallas por los treinta y
veinticinco años de servicio al brigadier general Luis Alejandro
Parra y al capitán de fragata Víctor Exelino Velandia, como un
reconocimiento a su trabajo y dedicación entregadas a la Armada
Nacional
Palabras del Ministro de la Defensa Nacional, Juan Manuel Santos, en
la ceremonia de ascenso de unos oficiales de la Armada Nacional al
grado de Capitán de Navío y la imposición de condecoraciones a
personal de la Armada Nacional
Bogotá, 7
de Junio de 2007
Hace
menos de una semana tuve la alegría de compartir, en la Escuela
Naval Almirante Padilla, mi Alma Máter, la ceremonia de graduación
de los nuevos oficiales navales y de infantería de marina, y el
ascenso de dos nuevos vicealmirantes.
¡Qué
grato volver, en tan poco tiempo, a celebrar con ustedes el ascenso
de otro distinguido grupo de oficiales que alcanzan el grado de
capitán de navío o de coronel de la infantería de marina!
¡Qué
bueno, también, estar en este Campo de Paradas del Batallón de
Seguridad de Infantería de Marina para hacer el más justo de los
reconocimientos a los hombres cuyo arrojo y determinación en la
lucha por la defensa de su patria los convierte en héroes de la
Nación!
La semana
pasada, en Cartagena, resalté cómo la Armada Nacional -con sus
fragatas y submarinos, con sus brigadas fluviales, con su actividad
de vigilancia y control en las zonas de su jurisdicción-, se ha
constituido en nuestra punta de lanza en el combate contra el
narcotráfico.
Todos
sabemos que el negocio de las drogas ilícitas es el que alimenta,
con su veneno camuflado de polvo blanco, la actividad de los
terroristas que, sin estos ingresos, hace ya mucho tiempo que
habrían dejado de representar una amenaza para los colombianos.
Cada kilo
de cocaína que la Armada Nacional le quita a los narcoterroristas,
cada laboratorio destruido, cada galón o kilo de insumos incautado,
es un golpe a favor de la paz, pues estamos quitándole recursos al
terrorismo.
En los
últimos 10 meses, es decir, desde el inicio del segundo periodo del
presidente Uribe, la Armada ha incautado cerca de 62 toneladas de
cocaína, más de 180 mil galones de insumos líquidos y cerca de 150
toneladas de insumos sólidos.
Cuando
hablamos de 62 toneladas de cocaína, estamos hablando de 620
millones de dosis que han dejado de circular por las calles del
mundo, que no han llegado a los consumidores de droga, con un valor
en el mercado internacional superior a los 1.500 millones de
dólares.
¡1.500
millones de dólares que no llegaron a las arcas de las mafias
transnacionales!
¡1.500
millones de dólares que no se utilizarán para comprar armas y
bombas, ni para financiar más terrorismo en Colombia o el mundo!
En el
mismo periodo la Armada ha destruido 317 laboratorios de droga y
desmantelado 114 campamentos.
Tan sólo
en este año se han realizado operaciones exitosas que vale la pena
resaltar por su impacto contra el narcotráfico y, por consiguiente,
contra los grupos terroristas:
El 30 de
abril, tropas de la Fuerza Naval del Pacífico incautaron 12
toneladas de cocaína en el departamento del Chocó, al norte del
municipio de Pizarro.
El 21 de
marzo, la Flotilla de Superficie de la Fuerza Naval del Pacífico, el
Cuerpo de Guardacostas y tropas de la Brigada Fluvial de Infantería
de Marina No. 2 decomisaron 5.7 toneladas de cocaína.
El mes
pasado, la Armada Nacional con apoyo del Cuerpo de Guardacostas de
los Estados Unidos, confiscaron en aguas del Pacífico un cargamento
de 1.1 toneladas de cocaína, en desarrollo del Acuerdo Marítimo
suscrito entre los gobiernos de Estados Unidos y Colombia.
La
Brigada Fluvial de Infantería de Marina No. 2, por su parte, en
desarrollo de la Operación Nebulosa, ha incautado a las FARC, en
este año, 9 toneladas de insumos sólidos y 9 mil galones de insumos
líquidos para la producción de droga.
Son todas
operaciones exitosas, con excelentes resultados, pero lo más
importante es que, detrás de ellas, están los hombres y mujeres de
nuestra Fuerza Pública, seres humanos de carne y hueso, con nombre y
apellido, que arriesgan su vida y su salud por preservar nuestra
democracia y proteger a sus conciudadanos.
Hoy
estamos acá para reconocer el coraje de algunos de esos héroes que
hacen grande a la Armada Nacional y hacen grande a Colombia.
Con
inmensa emoción he entregado la condecoración de "Servicios
Distinguidos en Orden Público" al subteniente Pedro Mauricio Robles,
al hoy teniente de fragata Nicolás Guzmán, al suboficial segundo
Óscar Augusto Linares y al cabo segundo Antonio Luis Barrios.
También
he tenido el privilegio de imponer la Medalla Militar al Valor al
sargento segundo Freddy Alberto Cuadros.
Cada uno
de estos valientes tiene una historia que contar y un motivo de
sobra para sentirse orgulloso por su alto servicio a la Patria.
El
subteniente Robles, hace 9 meses, en desarrollo de la Operación
Saturno, logró, con sus hombres, la captura de 26 integrantes de la
banda criminal conocida como "Los Rastrojos", que operaba en Nariño,
así como la incautación de municiones y media tonelada de cocaína.
El
teniente Guzmán y el suboficial Linares lideraron la incautación de
dos toneladas y media de cocaína en una operación de interdicción
marítima en la Bahía de Buenaventura.
El cabo
Barrios, en desarrollo de la Operación Milenio, logró la incautación
de más de 2 toneladas de cocaína, 220 kilos de marihuana, 500
galones de gasolina, armas y munición.
El
sargento Cuadros, finalmente, contribuyó a la recuperación de la
navegabilidad de los ríos Putumayo, Orteguaza y Sevilla, en
desarrollo de operaciones contra el narcotráfico.
Entre sus
resultados más destacados, logró la desmovilización de tres
milicianos de las FARC, abatió en combate al segundo cabecilla de
finanzas de la cuadrilla 48 de esta organización y logró la captura
de otros 5 miembros de las FARC, incluyendo alias "el Negro Medina",
jefe de finanzas e inteligencia de la cuadrilla 49 de dicho grupo
terrorista.
Como lo
dije antes, los héroes en Colombia tienen nombre y apellido, y hoy
me siento honrado y feliz de rendirles el homenaje que merecen.
¡Los
héroes de Colombia visten el uniforme de la Patria, obran con valor
frente al enemigo y respetan siempre los derechos humanos y el
derecho internacional humanitario!
Los
terroristas, en cambio, desprecian la vida, secuestran la vida desde
su mismo nacimiento -como en el caso del hijo de Clara Rojas- y
atacan la vida sin compasión, como ocurre con las bombas asesinas o
las minas antipersona.
¡Miren
qué diferencia!: Mientras a Clara Rojas no le permiten ver a su
pequeño hijo casi nunca, violando el derecho más sagrado de una
madre, una guerrillera de las FARC, -que acaba de ser liberada por
el gobierno-, tuvo siempre la oportunidad de cuidar de su hijo, que
ahora tiene dos años, y de brindarle su amor y protección, en
condiciones dignas y humanas.
Amigos de
la familia Naval:
El
heroísmo también se construye con los actos de servicio a través de
toda una vida.
El
heroísmo es levantarse cada día con la firme decisión de servir a su
país y a su gente, en las diversas responsabilidades que ofrece la
carrera militar.
En ese
sentido, hoy también celebramos el heroísmo del brigadier general
Luis Alejandro Parra, que recibe la medalla de 30 años de servicios,
y del coronel Víctor Manuel Salcedo y el capitán de fragata Víctor
Exelino Velandia, que reciben la medalla de 25 años de servicios.
Ustedes,
como altos oficiales de la Armada Nacional, han tenido a su cargo
delicadas misiones y han ejercido su autoridad y mando con
discreción y firmeza, siempre pensando en el bien de Colombia.
¡Hoy su
país reconoce, con esta condecoración, tantos años de compromiso a
la causa de la paz y de la vida, dentro de las Fuerzas de la
institucionalidad!
Gracias a
su labor, y a la de todos los hombres y mujeres de la Armada
Nacional, los colombianos se sienten hoy más seguros y más dueños de
su propio territorio.
Quiero
felicitar, también, a los capitanes de fragata y el teniente coronel
de infantería de marina que hoy han ascendido al grado de capitán de
navío y de coronel, respectivamente.
Llegan
ustedes a este grado de gran responsabilidad en un momento crucial
de nuestra Fuerza Pública, cuando estamos consolidando la Política
de Seguridad Democrática, arrinconando cada vez más al terrorismo,
minando la actividad del narcotráfico y devolviendo a los
colombianos la esperanza en el futuro.
Les
corresponde ejercer en la Armada Nacional, en sus respectivas
posiciones, un liderazgo sano y lleno de energía para impulsar a los
hombres y mujeres a su cargo a obtener cada vez más resultados y a
consolidar la presencia del Estado en todo el territorio nacional.
Mis
congratulaciones, por último, a monseñor Fabio Suescún y a los
funcionarios y oficiales que hoy han recibido la "Medalla al Mérito
Logístico y Administrativo Contralmirante Rafael Tono", otorgada por
el comandante de la Armada nacional, por sus acciones en beneficio
de esta fuerza trascendental de la nación.
Algunos
de mis más cercanos asesores en el Ministerio de Defensa forman
parte del grupo de condecorados y hoy quiero aprovechar para
expresarles, de corazón, mi gratitud personal por sus leales y
eficaces servicios.
Apreciados amigos:
Hoy he
hablado de heroísmo porque heroísmo es lo que se respira y lo que se
vive en cada escuela, en cada brigada, en cada base, en cada
integrante de la Armada Nacional de Colombia.
Permítanme terminar recordando una frase de ese inmenso escritor que
fue Jorge Luís Borges.
Una frase
que los marinos de Colombia hacen realidad todos los días en sus
propias vidas:
"Hay una
cosa de la que no se arrepiente nadie en la tierra: ¡Esa cosa es
haber sido valiente!".
Muchas
gracias
Comunicación Corporativa
Ministerio de Defensa
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