Tropas de Israel en el SinaíNo voy a decir que exista un pacto de silencio al respecto, pero si puedo indicar que a nivel de servicio de inteligencia “lo del Yom Kippur”, todavía duele en Israel. De hecho en algunas charlas informales durante mis estancias en aquel país con personas directamente implicadas en el conflicto que voy a abordar mi postura era clara y concreta. En una situación como la que vive de forma constante el estado de Israel, es imposible el hablar de una fase de rutina, que inexorablemente conduce a exceso de confianza, presumir comportamientos del potencial enemigo y aumenta exponencialmente el riesgo de cometer errores. Mis amigos hebreos siguen manteniendo la existencia de esta fase. No hay nada como un buen ejemplo, y aquello fue el conflicto del Yom Kippur.

Cómo se podrá extraer como una de las conclusiones de tan estrepitoso fracaso de un servicio de información, no es solo hablar de la autosuficiencia del estado judio, sino que se ignoraron por completo un tipo de señales a las que hoy más que nunca los ejércitos están dando mucha importancia, las HUMINT

En principio la inteligencia de ese pequeño conflicto bélico captó la capacidad del combatiente árabe, su dominio de una tecnología bélica avanzada (por regla general al árabe siempre se le ha tenido por un ser incivilizado en todos los aspectos) y que el que finalmente las fuerzas israelíes lograran el estrangulamiento de la cabeza de puente del III ejército fue fruto de la experiencia y la iniciativa, y los árabes pueden ganar la una y desarrollar la otra con el tiempo.

De hecho fue un auténtico shock para los israelíes el conocer que un factor decisivo de los éxitos sirios y egipcios lo constituyó el dominio alcanzado por estos de la tecnología bélica, muchos autores de hecho lo asemejan al trauma sufrido por el pueblo americano cuando los soviéticos fueron los primeros con el sputnik en poner un objeto en órbita terrestre.

Si una derrota causada por un fallo catastrófico de inteligencia como el de Pearl Harbour, puede provocar en una nación la reforma de sus asuntos de inteligencia, paradójicamente, una gran victoria ayudada de una inteligencia brillante pueden conducir a la  autocomplacencia y al desastre, y esto es lo que le ocurrió al estado judío. No el fracaso del IDF, sino de sus servicios de inteligencia en los acontecimientos del Yom Kippur, pasando a ser uno de los grandes modelos de lo que nunca se debe hacer.

 

Antes de entrar en el análisis de la incidencia de la actuación de los servicios de inteligencia israelíes en la contienda en cuestión, y en virtud del análisis realizado tras finalizar esta (Informe Agranat), es menester acudir a anteriores enfrentamientos, y otros acontecimientos de la historia del pueblo judío que sin duda tuvieron un efecto trascendental en el devenir de lo que sucedió en los meses que precedieron al inicio de las hostilidades.

 

En diciembre de 1946, en el primer Congreso Sionista de posguerra en Basilea, David Ben Gurión asumió la cartera de defensa, incluyendo la responsabilidad de la Haganá, que en esa época se centraba en la lucha contra los británicos.

A pesar de que las restricciones británicas, las redadas y las detenciones convirtieron la construcción de una fuerza clandestina - con fuerzas blindadas y artillería, fuerza aérea y marina - en algo casi imposible, Ben Gurión decidió de inmediato que ésa era la tarea decisiva y principal: crear una fuerza que se preparara para hacer frente a un ataque de los ejércitos regulares de los países árabes, que el yishuv debería afrontar solo, sin ayuda del exterior.

Encontró ala Haganálamentablemente preparada para tal eventualidad y trató de corregir dicha situación. Dado que la importación y el despliegue de armamento pesado eran impracticables mientras los británicos dominaran Palestina, se decidió que el personal sería preparado en el país y el equipo se adquiriría en el exterior - para "combinarlos" en el momento que se debiera rechazar un ataque árabe, o evitarlo, tratando de encontrarse dispuestos para el 15 de mayo de 1948, el día previsto para el término del Mandato británico y el día después de que Israel declarara su independencia.

Entre los años 1947-1949 transcurrela Guerrade Independencia, en la cual  se combatió a lo largo de todas las fronteras del país: contra el Líbano y Siria en el norte; Irak y Transjordania - que pasó a llamarse Jordania durante la guerra - en el este; Egipto, asistido por contingentes de Sudán en el sur y palestinos, y voluntarios de los países árabes en el interior del país.

Fue la más sangrienta de las guerras de Israel, con más de 6.000 combatientes muertos en acción, casi el 1% del yishuv (la comunidad judía).

En la primera fase el yishuv tuvo escaso éxito, pero tras aprender de un fracaso con un alto coste en vidas, en una segunda fase toma la iniciativa y en unas semanas fue capaz de cambiar los resultados - capturando, por ejemplo, los barrios árabes de Tiberíades, Haifa y posteriormente Safed y Acre, y logrando el control sobre gran parte del territorio que había sido destinado al estado judío, de acuerdo con la resolución dela ONU.

Se produce una tercera fase que se inicia con el ataque simultáneo y coordinado contra Israel por parte de cinco ejércitos regulares árabes, que contaban con una impresionante superioridad de equipo pesado - blindados, artillería y fuerza aérea, lo que hizo sufrir a la ya denominadas FDI, "Fuerzas de Defensa de Israel" serios reveses en un comienzo,  pero al cabo de pocas semanas fue capaz de detener la ofensiva, y estabilizar el frente.

Finalmente, Israel toma la iniciativa con  la Operación Yoav, en octubre, que despejó el camino hacia el Néguev, culminando con la captura de Beer Sheva;la Operación Hiram, a fines de octubre, logró la captura dela Alta Galilea;la Operación Joreven diciembre de 1948 yla Operación Uvdáen marzo de 1949 finalizaron la captura del Néguev, que había sido asignado por las Naciones Unidas al Estado Judío.

Simultáneamente, se firmaron Acuerdos de Armisticio con los países árabes: primero Egipto, el 24 de febrero de 1949; lo siguió el Líbano, 23 de marzo; Jordania, 3 de abril; y Siria, 20 de julio. Solamente Irak no firmó un acuerdo de armisticio con Israel, prefirió retirar sus tropas y entregó su zona ala LegiónÁrabe de Jordania.

Al final Israel no sólo expulsó a las fuerzas árabes invasoras, sino que capturó unos 5.000 km2 más que el área asignada por las Naciones Unidas.

Al término de la guerra las FDI contaban con más de 100.000 hombres y mujeres en armas, en comparación con el mero puñado de soldados a tiempo completo en su comienzo. Además de 12 brigadas, en su mayoría de infantería, contaba con varios regimientos de artillería. Los primeros regimientos blindados fueron equipados con vehículos livianos, algunos capturados, otros "requisados" a las tropas británicas salientes, y unos pocos tanques - dos Cromwell "comprados" a los británicos y algunos reconstituidos de desechos estadounidenses. (canibalización típica del IDF con el material capturado tras cada enfrentamiento)

Tan pronto se firmaron los acuerdos de armisticio y pasó el peligro inmediato, las FDI - salvo un pequeño núcleo - fueron no sólo desmovilizadas, sino efectivamente licenciadas. El nuevo estado tenía tareas urgentes para cumplir, que exigían de todos sus recursos, por sobre todo, la misión de absorber el flujo de nuevos inmigrantes, que por fin podían "llegar a casa".

Los fedayines (tropas suicidas) palestinas se infiltraban a lo largo de las débilmente defendidas fronteras - y hay que recordar que ningún lugar en Israel estaba lejos de la frontera. Las infiltraciones con el propósito de robar maquinaria agrícola fueron seguidas por la colocación de minas, el asesinato de individuos y masacres generales. Los fedayines eran entrenados, equipados y pagados por los servicios de Inteligencia egipcia, a pesar de que actuaban principalmente desde bases en Jordania, de modo que Jordania soportaba la represalia israelí, que seguía inevitablemente a cada acción terrorista. Fedayines creados por el en primera instancia terrorista Yasser Arafat y después premio nobel de la paz….

El Estado Mayor judío, dedicó sus energías a organizar las reservas y a agilizar la estructura de comando - elementos que siguen en efecto hasta el día de hoy. Al mismo tiempo, se brindó particular atención al desarrollo de las fuerzas blindadas y a su inteligencia. La inferioridad numérica de Israel frente a sus vecinos y enemigos potenciales; la certeza de que debido a la falta de profundidad estratégica estaba obligado a transferir los combates lo más rápido posible a territorio enemigo, y su ya probada ventaja en maniobras improvisadas - señalaron la necesidad de crear una fuerza blindada.

En  1956 tiene lugarla Campañadel Sinaí (Operación Kadesh) , en una rápida operación de una duración aproximada de 100 horas, bajo el mando del entonces jefe del Estado Mayor, Moshé Dayán, la península del Sinaí cayó en manos de Israel a un bajísimo costo.

Israel logró un respiro de unos diez años. La atención se volcó hacia el norte, donde los sirios - desde 1953 - habían intentado impedir el Proyecto del Acueducto Nacional de Israel. Habiendo fracasado, comenzaron a desviar las aguas del Jordán (que nace en Siria) en una maniobra destinada a dejar a Israel seco. El agua es una razón clásica para las guerras en el Medio Oriente, pero un breve y resuelto uso de la artillería y de tanques obligó a los sirios a abstenerse de su malintencionada acción.

Tras esto, se reorganizala Organizaciónparala Liberaciónde Palestina (OLP) y su principal brazo militar, el Fatah- una confusa mezcla de organizaciones paramilitares y terroristas - inició sus operaciones en enero de 1965, primero desde el otro lado de la frontera libanesa.

El año 1967 comenzó con confiadas predicciones de que no traería una guerra, el presidente egipcio Nasser, según se afirmaba en Israel, había aprendido la lección de 1956 y no iniciaría una guerra a menos de estar preparado, además sus relaciones con Jordania eran malas, y una coalición entre Nasser y el rey Hussein no se tenia en  consideración. Rápidamente, los acontecimientos desmintieron dichas presunciones. Se produce un incidente que termina con un  combate aéreo en el que Siria - cercano aliado dela URSSen Oriente medio perdió 13 aviones, fue la señal de apertura. Ante la presión soviética, Nasser movilizó y envió 100.000 soldados al Sinaí. Exigió al Secretario General de las Naciones Unidas la inmediata retirada dela UNEF. EntoncesNasser anunció el cierre de los Estrechos de Tirán para la navegación israelí - un claro casus belli. Concluyó mofándose de Itzjak Rabín, el jefe del Estado Mayor israelí: "Déjenlo venir, lo estoy esperando".

Entretanto, logró alcanzar una estrecha coordinación con el ejército sirio. El rey Hussein, en un abrupto vuelco, viajó a Egipto y firmó un acuerdo poniendo sus fuerzas bajo el comando global egipcio. Esto le costaría la mitad de su reino.

Israel, con sus reservas totalmente movilizadas, sus nervios tensos al máximo, esperó durante tres largas semanas. La situación parecía ser el reverso de 1956; Israel estaba solo, frente a una poderosa coalición árabe. Las Grandes Potencias, a pesar de las vagas promesas, no hicieron nada por la reapertura los Estrechos, e Israel decidió hacerlo por sí mismo.

El 5 de junio de 1967, un grupo de aviones israelíes realizaron un devastador ataque contra la fuerza aérea egipcia, Egipto no estaba preparado cuando éste llegó.

En el breve lapso de seis días, las FDI ocuparon toda la península del Sinaí, hasta el Canal de Suez, capturaron todala Margen Occidentaldel río Jordán; y en lo últimos días, sin la ventaja de la sorpresa, capturaron una gran parte de las Alturas del Golán, incluyendo el dominante Monte Hermón - desde entonces en adelante "los ojos y oídos de Israel". El evento culminante fue la captura dela Ciudad Viejade Jerusalén y el reencuentro con el lugar más reverenciado por los judíos, el Muro Occidental (de los Lamentos). El sonido del shofar en el Muro Occidental reverberó por todo el mundo.

Finalmente, noviembre de 1967, tras meses de deliberaciones, el Consejo de Seguridad adoptó unánimementela Resolución242, llamando a la paz y el reconocimiento del "derecho de toda nación a vivir libre de amenazas dentro de fronteras seguras y reconocidas", a cambio de la retirada israelí "de territorios", no "todos los territorios" ni "los territorios capturados en las recientes hostilidades". No obstante,la LigaÁrabe, en su sesión en Sudán (1967) adoptó una resolución diferente, los "Tres No" de Khartum: No paz, No negociaciones, No reconocimiento de Israel.

Tras este nuevo enfrentamiento,  se produce lo que los expertos denominan una guerra de desgaste de dos años, aunque más bien son un cúmulo de incidentes fronterizos, entre los años 1968 y 1970, y que consistió en un intercambio estático de fuego de artillería a lo largo de toda la línea Bar Lev en el Canal de Suez.

Las FDI llevaron a cabo varias osadas acciones - siendo probablemente la más espectacular la captura y traída a Israel, sin sufrir pérdidas, de una completa instalación de radar de fabricación rusa, funcionando. Nasser, solicitó ayuda ala Unión Soviéticaque proporcionó equipo ruso y tropas.

Egipto, en coordinación secreta con Siria, se preparaba para una nueva agresión. Israel era consciente de estos preparativos, pero, fiel a su idea de que el presidente egipcio Sadat no se embarcaría en una guerra hasta no haber conseguido al menos una paridad, si no una superioridad en el aire, ignoró lo que se anunciaba.

El 6 de octubre de1973, alas 2 de la tarde, en medio de la celebración de Yom Kipur (Día del Perdón) la existencia del Estado de Israel se vio fuertemente amenazada por el factor sorpresa de una guerra que no estaba en los cálculos de nadie. ¿Falta de  previsión? ¿Exceso de confianza?

Tras la guerra de los Seis Días (junio de 1967) reinaba una tensa calma en las fronteras de Israel y más aun después del fallido intento egipcio de diezmar a Israel durantela Guerradel desgaste (1969-1970). En regiones como Gaza se presentaban brotes de terrorismo, en tanto que el gobierno de Golda Meir reiteraba que el país estaba dispuesto a entablar negociaciones de paz sin condiciones previas, con todos o cualquiera de los vecinos. Para la opinión pública la paz era necesaria y debía ser duradera.  

El descontento de los líderes vecinos era evidente y a toda costa buscaban con salidas de índole diplomático desestabilizar el orden imperante tras la conducente victoria israelí del año 67. Los países árabes, vecinos de Israel, estaban buscando pretextos para poder desestabilizar el nuevo orden de la región y poder llevar a cabo una guerra. La tónica del gobierno de Golda Meir, como lo fue hasta 5 horas antes de la guerra, era de total cautela, pasividad y prudencia, razón por la cual no se tomaron medidas al respecto.  Por su parte el recién posesionado presidente de Egipto, Anwar al Saddat, (de carácter antagónico al irascible y excitable de su predecesor) adoptaría en cierta medida el legado de Nasser, quien afirmó antes de morir en septiembre de 1970 que "lo que se había quitado por la fuerza, volvería por la fuerza".Egipto expulsa a los soviéticos en julio de 1972, Saddat nombra como Ministro de Guerra al general Ahmed Ismail, uno de los más reconocidos y laureados militares egipcios y quien había liderado sin mayor éxito la guerra del desgaste.

Egipto, encabezado por el General Ismael, creala Federaciónde Repúblicas Árabes conjunto con Siria y Libia. Países conscientes que en caso de llevarse a cabo una guerra debían contar con un aliado estratégico que les permitiera atacar por dos frentes. La incursión de Libia era más de carácter formal, además que estos últimos, tras el derribo por parte de Israel de un avión comercial en la península del Sinaí, tenían motivos para participar de una eventual guerra. 

En marzo de 1973 los egipcios empezarían a movilizar tropas con el fin de realizar entrenamientos. Por otra parte Saddat había logrado quela URSSreanudará el envío de armas a su país a cambio de cooperaciones de índole comercial y político en la medida que la potencia Comunista lo requiriera. El despliegue soviético en el verano de 1972 era tan impresionante que se hablaba de unos 12.000 expertos y otros 5.000 asesores, de hecho se solía decir que “había rusos por donde miraras”. No obstante, el choque cultural pronto se hizo patente y en julio de 1972 se dio un plazo de 10 días a todo el personal soviético para abandonar el país.

Para finales de abril e inicios de Mayo, ambos países buscaban un momento preciso para atacar, hecho que no ocurrió ya que la celebración de los 25 años de la creación del Estado de Israel estaba cerca y por lo tanto las tropas estarían alerta. Por aquellos días el Presidente Assad de Siria había logrado acuerdos bilaterales conla Unión Soviética, hecho que motivó el envió de tanques T-62, aviones tipo Mig 21 y cohetes de defensa antiaérea tipo "SAM". Este hecho no intrigó a los norteamericanos, los cuales respetaban los esquemas de la distensión y simplemente observaban los toros desde la barrera sin emitir protestas o preocupaciones al respecto. Sabían que era zona de influencia Soviética y por lo tanto debían ser prudentes con cualquier movimiento. Entre tanto Tzahal (ejercito hebreo) se puso en Estado de alerta máxima por motivo de la independencia, destinando recursos que 4 meses después harían mucha falta. 

Desde el punto de vista del cuartel general egipcio, los israelitas tenían cinco grandes ventajas: suministro garantizado de armas desde USA, preponderancia tecnológica de sus sistemas de armamento, sistemas de entrenamiento occidentales, superioridad aérea y la quinta era que Egipto, poco podía hacer al respecto. Era necesario además de todo lo que ya estaba en marcha un gran trabajo de inteligencia, de engaño, de diversión. Curiosamente algo extraño ocurrió, la siempre bien organizada inteligencia israelí a la que rara vez se le escapaba algo. Era como si tuviera ojos y no viera entre 1972 y 1973, de hecho en multitud de ocasiones recabaron información y la fueron distorsionando por falsas ideas auto-impuestas. De hecho en 1973, la única organización que buscó, recolectó, procesó e interpretó información fue el ejército a través del servicio de inteligencia militar. Otro factor de despiste (auto-impuesto) de la inteligencia israelí fue que el Gral. Elazar ordenó ese mismo año una movilización parcial al detectar indicios de un posible ataque egipcio, y dicha movilización tuvo un coste de 20 millones de dólares. De igual forma como ya hemos comentado las continuas movilizaciones soviéticas influyeron igualmente. Esto  junto con la herida todavía abierta de lo sucedido en 1972 en la olimpiadas de Munich, la multitud de actos terroristas que casi a diario saltaban a la primera página de todos los periódicos y lo que un sector conoce como plan de decepción previo consistente en el secuestro de cinco emigrantes judíos procedentes de Rusia en un campo de tránsito austriaco (Schönau) mantuvieron tanto la mente del pueblo judío, como al parecer la de sus servicios de inteligencia dispersos, desubicados. Respecto al referido secuestro, un sector de autores, lo considera un autentico plan de decepción previo al conflicto del Yom Kippur y que se denominó Operación Maskirovka. El público judío, estaba más interesado en la discusión que se había establecido sobre la medida que el gobierno austriaco había tomado de cerrar el campo de Schoenau, que en rumores de guerra.

El 12 de junio se reúnen en Damasco Saddat y Assad, allí se montan las bases para un futuro ataque y se deja como precedente que "Inicialmente no se buscaba la destrucción total de Israel sino simplemente la recuperación de los territorios ocupados durante la guerra de los 6 días". Curiosamente ninguno de los dos Estados árabes incluiría la causa palestina dentro de sus objetivos. Sabían que ello les representaría un problema que no buscaban y por lo tanto no se incluyeron a las facciones de Al Fatah y ala OLPpara los preparativos de la guerra. Además el general Ismail buscaba alianzas con Jordania y las relaciones de estos últimos conla OLPno eran buenas, por lo cual debía dejarse de lado a Abu Amar (Yaser Arafat) y sus secuaces.  

En síntesis, las demoras en el inicio de las acciones militares eran de índole diplomático, porque era fundamental el apoyo de toda la comunidad árabe y en especial de Jordania, que tenía fuertes discrepancias con Egipto. Una alianza con los jordanos permitiría tener un tercer frente de acción en caso de que las cosas se complicaran. La mediación del Rey Faisal de Arabia Saudita fue fundamental para limar las asperezas entre Saddat y Hussein.

Mientras esto ocurría en los países árabes, el gobierno de Israel implementaba una política disuasoria para demostrarle a sus enemigos su poderío militar. Esto se vio materializado un 13 de septiembre cuando la fuerza aérea de Israel derribó tres aviones mig sirios. Ese día Saddat dio la orden de la cuenta atrás para la guerra.

Asimismo los israelíes se estaban concentrando en las elecciones generales que se llevarían a cabo el 30 de octubre y asumían, de forma irresponsable, que los árabes no llevarían a cabo una acción militar en el mes del Ramadán y menos tras no haber respondido al derribo de los migs. Aunque los egipcios nunca lo mencionaron, e incluso una amplia mayoría del ejército desconocía la fecha del ataque, el 6 de octubre era el momento preciso por varios factores. Primero porque coincidía con Yom Kipur y por lo tanto el país estaría completamente desprotegido. Segundo porque coincidía de acuerdo con el calendario Musulmán con la batalla de Badr, día en que se conquistóLa Mecay se amplió la difusión del Islam. Tercero porque las condiciones meteorológicas favorecían un ataque en altas horas de la madrugada, hecho que después no se daría.

Es interesante así mismo señalar que los servicios de inteligencia USA, a pesar de encontrarse muy centrados en el ya agónico conflicto de Vietnam, advirtieron a Kissinger de la probabilidad de un ataque sobre Israel sobre el 30 de septiembre, pero Kissinger lo ignoró. En el Sinaí mientras un joven oficial de inteligencia, el Teniente Benjamín Siman-Tov, teniendo en cuenta los datos que llegaban a su poder y su conocimiento del orden de batalla del ejército egipcio, comentó oficialmente el día 1º de octubre que “aquello no le gustaba nada”, y anotó todo lo que estaba detectando al otro lado y cuál era su impresión al respecto, esto es que todos aquellos movimientos, no eran más que el enmascaramiento de un eminente ataque egipcio. El Tcol. Gedaliah, jefe de inteligencia del sur, rechazó el informe. Finalmente los oficiales de la línea Bar-Lev se dieron cuenta la noche del 5 de octubre que el ataque era inminente.

La elevación de terraplenes, montaje de pantallas de arpillera, concentraciones de carros y artillería, no consiguieron no obstante despertar con tiempo al gobierno israelí, si bien es menester señalarlo debido a un funcionamiento defectuoso de los servicios de inteligencia que no crearon inteligencia en muchos casos con la abundante información que captaban, sin duda mediatizados por ese concepto del árabe que tenían en mente.

Así, el 6 de octubre de 1973 el Estado de Israel vio amenazada su existencia de forma contundente y dramática gracias a la "operación Badr o relámpago", nombre que le dieron egipcios y sirios al ataque. Ahora lo importante en este sentido, más que recapitular los hechos fundamentales que llevaron a los israelíes a ganar finalmente la batalla, 18 días después, es observar si esas 2.500 bajas que le representaron al país un alto costo moral y social, pudieron haberse evitado. 

Se creo a estos efectos la comisión Agranat, para evaluar el accionar durante el conflicto.

Se descubrió que las personas que le proporcionaban datos de inteligencia al ejército israelí habían realizado un buen trabajo pero que el mismo ente de defensa había incurrido en excesos de confianza. Por lo tanto, hasta no tener una confirmación 100%, no podían realizarse maniobras o desplazamientos, ya que ello le representaba altos costos al Estado y al ejército, costos que se habían malgastado durante la conmemoración del 25 aniversario de la independencia, en mayo del ‘73. 

En tercer lugar los jefes del ejército de Israel sacaron conclusiones apresuradas de las informaciones que recibían y estaban convencidos que no habría guerra.

Como decíamos, el día 5 de octubre los comandantes del ejercito israelí recibieron informaciones precisas que alertaban de una alta posibilidad de guerra. Los encargados de manejar la información revisaron sus conclusiones y empezaron a dudar acerca de las apreciaciones sacadas en los días previos y concluyeron que la posibilidad de una guerra era extremadamente dudosa.

Conviene precisar, a título de “curiosidad” que en el frente norte la situación no fue tan caótica, y esto fue trascendental en el devenir del conflicto. La situación era algo diferente en el Norte. El jefe del Mando Norte había advertido al Estado Mayor sobre la concentración de tropas sirias, algunos días antes. Aunque allí tampoco se habían movilizado reservas antes del Yom Kippur, se había trasladado a los Altos del Golán una nueva brigada acorazada en los días anteriores a la guerra, y las fuerzas desplegadas allí se hallaban en constante estado de alerta. Estos dos factores iban a ser de vital importancia en los días siguientes.

 

Luis Munar Durán

Consultor en Inteligencia y Antiterrorismo

España

 

 

Bibliografía

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