Escuadrón Móvil de Carabineros de la Policía Nacional de ColombiaLleva tres horas operando el ART. El teniente Saldarriaga de la FAC ya debería sentirse agotado, pero la adrenalina lo mantiene alerta. Está dentro de su cabina climatizada con el joystick al frente, pero no lo toca, solo observa la pantalla.

El ART Night Eagle tiene una ruta programada de patrulla. La misión consiste en determinar la ubicación del enemigo, establecer su dispositivo, composición y fuerza, así como su capacidad de más probable adopción. La pequeña cámara térmica del Night Eagle funciona a la perfección. El ART vuela en zigzag barriendo un corredor estratégico de 10 km, de ancho. No será difícil detectar a las unidades blindadas o motorizadas del enemigo. El calor de sus motores los delatará.

Saldarriaga hizo parte del equipo del capitán Ariza, que bajo la tutela de la Corporación de Alta Tecnología para la Defensa (CODALTEC), desarrolló el Simulador de ART. Fue una buena idea que rápidamente dio sus frutos. Hoy en día se tienen decenas de ART volando por todo el país proporcionando a los comandantes información en tiempo real. En estas circunstancias especiales es bueno contar con el ART nacional IRIS. Lo triste es que solo tengamos uno.

De pronto Saldarriaga ve múltiples blancos en su pantalla. Toma el joystick y pasa a modo manual. Acerca la imagen. No hay duda, son tanques y otros blindados. Es el enemigo.

La información sobre el blanco, características, coordenadas y posible rumbo, es enviada al comando superior. Rápidamente se determina el curso de acción: la unidad especial más cercana es un Grupo GAULA de la Policía Nacional. Se trata de 20 hombres altamente entrenados. A ellos se les entrega un kit de señalizadores láser y se les pide tomar posición en la ruta prevista del enemigo para señalar blancos a las propias tropas.

El capitán Contreras, comandante del Grupo GAULA de la Policía Nacional está al frente de un reto descomunal. Pero por alguna razón, en lugar de estar preocupado está feliz, eufórico, al igual que sus hombres. Ellos tienen las armas y el entrenamiento para combatir como infantería ligera. Al conocer su misión pasaron por el depósito de armamento y solicitaron ametralladoras, lanzacohetes AT-4 y muchas granadas de mano. Todo se hace al trote, como si no hubiese un mañana.

En la Estación de Policía hay hombres de un Escuadrón Móvil de Carabineros, están de paso. Contreras habla con su comandante el Capitán Delgado. Estuvieron juntos en la Escuela General Santander, aunque no en el mismo curso. Los dos son valientes y muy buenos oficiales, así que llegan a un acuerdo.

Delgado y Contreras convencen al coronel Salgado, su jefe, de dejarlos trabajar juntos en la misión especial. Ahora son 40 policías armados hasta los dientes, divididos en 2 secciones de a 20, mandadas por un capitán. Cada sección lleva dos ametralladoras, dos MGL, un mortero de 60 mm. y 2 señalizadores láser. Cada hombre porta un fusil M-16 con 9 proveedores, 4 granadas y lentes de visión nocturna (NVG).

Decidieron transportarse en esos blindados negros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD). Les parece más seguro así. John Murphy, el gerente de ISBI Armor, no se imaginó nunca que sus tanquetas tendrían este papel protagónico en una guerra internacional.

La columna de blindados antimotines escoltada por camionetas Duster, sale de la ciudad. En un punto las Duster se detienen, las tanquetas apagan sus luces y siguen de frente. 60 kilómetros más adelante las unidades de Contreras y Delgado se separan. Si bien los policías se sienten más seguros a bordo de estas tanquetas que en otros vehículos, en estas circunstancias es una falsa sensación de seguridad: los T-72 venezolanos tiene cañones de 125 milímetros… El blindaje de las tanquetas es un seguro solo contra fuego de armas ligeras y esquirlas. En todo caso nuestros valientes patrulleros saben que la fase final de la misión es a píe. En las pantallas de control del ART, el teniente Saldarriaga identifica la columna de Delgado. De acuerdo a lo convenido el vehículo de vanguardia lleva en el techo una baliza infrarroja, mientras que el de contreras lleva dos.

Por radio unas pocas palabras bastan:

- S: “Aleta 1, aquí Torre.”

- D: “Recibido siga.”

- S: “Confirmo. Estimado en 10.”

- D: “QSL, Aleta 1 fuera.”

Debido a que Delgado soltó el obturador del radio, no se escuchó su frase final: “ayúdanos señor”.

Mientras los policiales abandonan sus vehículos y se encaminan a sus posiciones, a 26 kilómetros de allí, en una pequeña pista táctica, 4 AT-29 Super Tucano taxean hacia la cabecera de la pista. Cada uno lleva 4 bombas Indumil Xué con kit de guiado láser “Griffin” y sus ametralladoras calibre .50 dentro de las alas al estilo de la Segunda Guerra Mundial.

El mayor Pérez, comandante de la escuadrilla, repite mecánicamente la lista de chequeo para el despegue. Intercambia algunas breves palabras con los otros pilotos y luego de unos segundos de una extraña calma, los Super Tucano aceleran y corren por la pista hacia su destino.

Saldarriaga tiene la orden de mantener el ART a 10.000 pies. Los Super Tucano volarán a 15.000 pies. Hay preocupación porque uno de los aviones no lleva instalados los Flares debido a un problema logístico. Pérez se lamenta de no tener Chaff. Hace un año que insiste con lo mismo pero nadie le hizo caso. No creían que la situación llegara a una guerra internacional, pero llegó. La incredulidad y la falta de previsión llevaron a cometer muchos errores. No contar con mejores contramedidas de misiles es uno de los más críticos. El avión se eleva mientras Pérez ajusta su NVG sumido en sus pensamientos.

Contreras, capitán de la Policía Nacional de Colombia, ha encontrado un buen lugar protegido por unas rocas, en el flanco del eje de avance que la “Torre” le ha confirmado. Hace unos minutos los blindados venezolanos estaban a 10 kilómetros. Ya deben estar que llegan. Se escuchan helicópteros. Dos Mi-17 artillados del Ejército Venezolano avanzan a baja altura revisando el terreno con sus aparatos de visión nocturna. Contreras y sus hombres se ocultan. Estamos en silencio radial, por lo que no pueden avisarle a Delgado, esperan que se dé cuenta del peligro.

Los helicópteros pasan de largo. Todo va bien. A través de los visores nocturnos se divisan muchos blancos. Los 4 señalizadores están sobre igual número de objetivos. Dejaron pasar a la vanguardia compuesta por vehículos ligeros, para atacar al cuerpo principal, donde vienen los tanques.

La primera bomba Griffin impactó en un AMX-13 Puesto de Comando. En una fracción de segundo también explotan 2 AMX-30 y un AMX-13C90. El cielo se ilumina con las llamas. Todas las armas ligeras enemigas abren fuego, disparan sin saber a qué. Los vehículos adyacentes a los que han sido destruidos lanzan fumígenos para crear una cortina de humo al frente, pero nuestros policías están en los flancos.

Al momento de estallar un quinto blindado enemigo sus helicópteros vienen de regreso, de pronto uno de ellos arde en llamas y cae sin control, el otro hace una rápida maniobra evasiva, en ese instante se ve pasar a toda velocidad la silueta de un Super Tucano de la FAC.

El mayor Pérez fue el primero en entregar las bombas, entrando luego en rol antihelicóptero. Sus cientos de horas de vuelo en misiones reales y el tiempo en el simulador, lo convierten en el mejor piloto de Super Tucano, y en las siguientes horas lo va a demostrar.

Dieciséis blindados y 2 helicópteros, un record para la escuadrilla de Pérez. Imposible de lograr sin los hombres valientes que desde tierra y bajo fuego enemigo señalaron los blancos. Por desgracia para el elemento aéreo de la operación se perdió uno de los aviones. El piloto resultó muerto al estrellarse invertido luego de ser impactado por una ráfaga de proyectiles de 23 mm. disparada por los cañones de una pieza ZU-23-2 de la defensa antiaérea venezolana.

Antes de retirarse los Super Tucano supervivientes hicieron 4 pasadas de ametrallamiento. Si bien los daños al blindaje fueron mínimos se averiaron visores y antenas y se logró un importante efecto psicológico.

Cuando los aviones se retiraron, los infantes venezolanos desembarcaron de sus transportes blindados y se inició un fuerte combate con nuestros hombres. En menos de 5 minutos perdimos 15 hombres, pero no sin antes destruir otros tres blindados enemigos con sus AT-4.

Aleta 2 no volvió a contestar su radio. Contreras -con todo su personal- cayó bajo el fuego de un pelotón de BTR-80. Nada que hacer contra los cañones de 30 mm 2A72 cuando tienes poca cobertura.

El capitán Delgado logró llegar a las tanquetas con 8 de sus hombres. Son los únicos sobrevivientes. Han escrito con su sangre una página de gloria para la historia militar colombiana.

El sol está saliendo cuando las tanquetas negras aceleran rumbo a la ciudad. Es curioso que en la parte de atrás de esos blindados diga ISBI en lugar de Policía Nacional.

El teniente Saldarriaga lo vio todo. Su ART estuvo orbitando mientras duró el combate. Tiene lágrimas en los ojos al igual que la teniente López, la oficial de inteligencia del equipo.

Con la autonomía del ART en el límite dan una última pasada para confirmar los daños causados al enemigo y se retiran.

Un disco con el video sale rumbo a Bogotá, aunque ya lo están transmitiendo por otros medios hacia el mismo destino. En la tarde el Ministro de Defensa desde un lugar desconocido, da un parte de la situación. En la rueda de prensa Juan Carlos Sierra, coordinador de difusión y prensa del Ministerio, distribuye copias del video entre los periodistas presentes.

Ese día en las emisiones estelares de los noticieros presentaron ese combate como la noticia central: 31 policías y un piloto de la Fuerza Aérea muertos enfrentando una poderosa unidad blindada enemiga. Los daños causados a dichos blindados en la operación conjunta de la PNC y la FAC son enormes, y se evidencian en los pedazos retorcidos de metal humeante que se ven en las últimas tomas del video.

El periodista Yamit Amat ha citado a Churchill diciendo sobre esta batalla: “nunca tantos debieron tanto a tan pocos.”

 

“La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz.”

Isabel Allende (1942-?)

Escritora chilena

 

Cordialmente le invitamos a leer los otros artículos de la serie: Parte 1 - Parte 2 - Parte 3 - Parte 4 - Parte 5 - Parte 6 - Parte 7 - Parte 8 - Parte 9

Así como a seguirnos en Facebook: Clic Aquí

Envíenos sus sugerencias y observaciones para mejorar estos artículos al e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Sociólogo DOUGLAS HERNÁNDEZ 
Director de www.fuerzasmilitares.org 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.