Guntrucks de la empresa colombiana Blindajes ISBIAnálisis sobre las posibilidades y limitaciones de la industria militar colombiana.

Es una ecuación simple. Está demostrado que en Colombia hay mucho talento creativo, pero también esta demostrado que ese talento sin el apoyo adecuado, terminará por perderse o dedicado al mal, tal como ocurre con los métodos cambiantes y complejos de camuflar las drogas ilegales transportadas al exterior, que en el presente incluye incluso submarinos y semisumergibles. En Colombia hay que hacer un trabajo de largo plazo para la sensiblización de la población en cuanto a la cultura de la legalidad, y al mismo tiempo hay que fomentar el uso legal y productivo de todo el ingenio de nuestros ciudadanos. Que en el caso del sector defensa, reviste un interés estratégico critico.

Según las estadísticas oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE, en el 2012 Colombia tiene 45.581.823 habitantes. Entre los que encontramos 2.253.818 hombres con edades que van de los 15-19, 2.131.976 hombres con edades que van de los 20-24, y 1.865.770 hombres con edades comprendidas entre los 25-29, para un total de población masculina potencialmente utilizable con fines militares de 6.251.563 personas. En caso de guerra o emergencia nacional, cómo podríamos reclutar, organizar, entrenar, equipar y armar a estos ciudadanos para enfrentar las amenazas.

Hoy en día el reclutamiento del personal corre por cuenta de la Dirección de Reclutamiento y Control Reservas, que tiene por todo el país Zonas y Distritos de Reclutamiento, en los que se define la situación militar de los colombianos mayores de edad. Quienes son declarados aptos para el servicio, pasan a alguno de los Batallones de Instrucción y Entrenamiento que hay en las distintas regiones y que dependen de cada una de las Brigadas del Ejército. Una vez el soldado posee su instrucción básica, pasa a las unidades tácticas a especializarse y prestar su servicio militar. Al terminar su servicio, el joven puede optar por continuar carrera como soldado profesional, y entonces pasaría a la Escuela de Soldados Profesionales, ESPRO. Esta entidad alimenta de personal a las unidades móviles del Ejército.

En la actualidad las Fuerzas Militares y de Policía cuentan con cerca de 450.000 uniformados, lo que de por sí representa un costo enorme para la sociedad, pues son hombres y mujeres que no están laborando en el sector productivo, a los que hay que dotar de intendencia y armamento, a los que hay que capacitar en distintas especialidades, a los que hay que pagarles sueldo y prestaciones sociales, a los que hay que indemnizar si sufren lesiones permanentes o la muerte, a los que hay que prestar servicios médicos de primera, y a los que hay que mantener en instalaciones apropiadas para la función que cumplen. ¿Cómo retribuyen los uniformados a la sociedad todo lo que reciben?, brindando un bien intangible que permite que el resto de la sociedad pueda dedicarse a sus actividades: la seguridad. Asunto especialmente crítico en un país sometido a una amenaza narco-terrorista que pretende acabar con la democracia y las instituciones.

Se considera pues que el gasto que se hace en seguridad y defensa está plenamente justificado dada la amenaza narco-terrorista que representan las FARC para el país y para el mundo. Sin embargo, la cuestión es qué haríamos en caso de tener que incrementar sensiblemente el píe de fuerza de las Fuerzas Militares para enfrentar una amenaza exterior. ¿Tendríamos el personal, los recursos financieros y materiales necesarios para afrontar este enorme reto?, ¿lograríamos movilizar a tiempo una fuerza de combate capaz de frenar al enemigo y hacerlo retroceder?, ¿qué pasaría si hay un bloqueo que impida la llegada de suministros bélicos al país?

Es claro que el material humano existe, así se demuestra en las estadísticas del DANE antes mencionadas. Es claro que los recursos financieros aparecerían reestructurando las prioridades presupuestales y echando mano de las reservas internacionales, de igual modo existe el personal y la infraestructura para entrenar a los nuevos reclutas y para re-entrenar a las reservas. El problema más crítico tiene que ver con la dotación de las nuevas unidades, en cuanto a intendencia, armamento, abastecimientos, vehículos, equipos y materiales diversos, que son necesarios para cubrir los mínimos exigidos por las Tablas de Organización y Equipos - TOE. Elementos que en términos ideales debería surtir la industria de defensa nacional, pues solo así se garantiza la libertad de acción y se evita la posibilidad de que un bloqueo paralice a la fuerza militar.

En esta oportunidad vamos a hacer un pequeño ejercicio de reflexión sobre nuestra industria de defensa, sus capacidades actuales y sus proyecciones a futuro.

Lo primero, es hacer un repaso de los elementos más básicos que un ejército moderno requiere para dotar a sus hombres y mujeres. De esta forma encontramos dentro de la dotación individual:

- Uniforme camuflado (pantalón, guerrera y gorra).
- Correa con hebilla.
- Botas de campaña.
- Camiseta de color verde.
- Ropa interior (tipo boxer), y medias.
- Toalla de color verde.
- Estuche para elementos de aseo personal.
- Elementos de aseo personal.
- Menaje y Portamenaje (Platos, cuchara, tenedor y cuchillo).

Dentro de los elementos necesarios para movilizar a las tropas en campaña, encontramos:

- Casco de Kevlar, con cubrecasco.
- Chaleco de Asalto.
- Reata y Arnés. 
- Equipo de Campaña (morral).
- Machete de Campaña.
- Estuche para munición de reserva.
- Carpa o Media Carpa.
- Hamaca con mosquitero.
- Esterilla para exteriores.
- Silla de lota, tubular, plegable.
- Cocinilla a gas.
- Raciones Militares Listas para Comer - RMLC (Ración de Campaña).
- Cantimplora de 1 litro.
- Cantimplora de 1 galón.

La unidad básica de infantería es el pelotón de fusileros, allí el equipamiento bélico del combatiente individual, está formado por:

- Fusil de Asalto.
- Portafusil.
- Proveedores (mínimo 5).
- Dos cargas de munición (una en los proveedores y una en reserva).
- Cartucho de seguridad.
- Porta proveedores (estándar o Chaleco de Asalto).
- Bayoneta.
- Granadas de mano fragmentarias (M26, mínimo 2).

Conformadas las unidades básicas de infantería, se necesita dotarlas con elementos para el comando, el control y las comunicaciones. De esta forma se requieren:

- Radios Militares (con comunicaciones encriptadas, ráfaga de mensajes, salto de - frecuencia, etc.).
- Arnés para portar el radio militar.
- Libro de Claves (Idioma Operacional de Comunicaciones, IOC).
- Bengalas.
- Granadas de humo.
- Binóculos.
- Anteojos de Visión Nocturna.
- Brújulas.
- Sistema de posicionamiento satélital (GPS).
- Detectores de minas.

De igual forma se necesitan armas de apoyo, tanto de tiro directo como indirecto, de manera de apoyar por el fuego la maniobra de las unidades de infantería. Entre las más comunes armas de apoyo a nivel compañía encontramos:

- Ametralladoras de 7,62 mm.
- Ametralladoras de 5,56 mm.
- Lanzagranadas de 40 mm. (MGL).
- Morteros de 60 mm. (Tipo Comando, Estándar, o de Largo Alcance).
- Lanzacohetes antitanque (desechable).
- Fusiles de francotirador.
- Cartuchos de seguridad.

Para que las armas de apoyo sean eficaces se necesitan otros elementos de intendencia y municiones que permiten o facilitan su operación en campaña, por ejemplo:

- Munición eslabonada de 7,62 mm.
- Munición eslabonada de 5,56 mm.
- Granadas de 40 mm. para MGL.
- Granadas de Mortero de 60 mm.
- Porta armas.
- Miras especiales para fusiles de precisión.
- Chaleco para portar las granadas de 40 mm.
- Chaleco para portar las granadas de 60 mm.
- Estuche para las miras del mortero de 60 mm.
- Estuche para los accesorios del mortero de 60 mm.

Con excepción de las ametralladoras y los lanzacohetes antitanque, en Colombia la Industria Militar está en capacidad de producir o ensamblar todos estos elementos, con una tremenda capacidad instalada, que nos permitiría llegado el caso y contando con los recursos financieros necesarios, organizar y equipar a un enorme Ejército en un relativo corto tiempo, sin depender de ayudas externas (compuesto por unidades de infantería ligera) .

Con los elementos mencionados anteriormente, y que Colombia está en capacidad de fabricar o ensamblar, junto con el personal adecuadamente organizado, equipado, armado y entrenado, se pueden crear infinidad de Batallones de Infantería. Sin embargo, es necesario contar con unidades de armas combinadas para poder combatir en el exigente entorno operacional moderno. En la doctrina colombiana, la unidad de combate de armas combinadas (permanente) es la Brigada. De esta forma, no basta con unidades de infantería, sino que hay que mantener y dotar también a unidades tácticas de otras especialidades.

Una Brigada Ligera podría organizarse a tres Batallones de Infantería, un Batallón de Artillería, un Escuadrón de Caballería Liviano, una Compañía de Ingenieros de Combate, y un Batallón de Apoyo de Servicios para el Combate. A continuación veremos qué elementos de dotación estamos en capacidad de producir nacionalmente.

BRIGADA DE INFANTERÍA (Ligera)

Batallón Infantería (3)

Según lo antes reseñado. 

Batallón de Artillería

Aun no estamos en capacidad de fabricar piezas de artillería, pues estas requieren una tecnología metalúrgica que aun no dominamos. Sin embargo, avanzamos en esa dirección y ya somos capaces de fabricar un mortero de largo alcance de 60 mm.  

En cuanto a municiones, nuestra industria militar produce granadas de mortero de 60 mm., 81 mm. y 120 mm., así como granadas de 105 mm. para obús.

En la Escuela de Artillería - ESART, un equipo de trabajo ha venido desarrollando un sistema que permite la automatización del obús de 105 mm. M-101A1 de origen estadounidense. Se trata de un sistema informático que de acuerdo a instrucciones de la Central de Dirección de Tiro (CDT), mueve servos aplicados al obús, y permite orientar la pieza en azimut y elevación de forma automática. Este adelanto, terminado a satisfacción y aplicado al inventario de obuses de ese modelo en manos del Ejército Nacional, permitiría alargar la vida útil de estas piezas.

Escuadrón de Caballería

Son varios los modelos de vehículos de reconocimiento y blindados producidos nacionalmente, tanto por empresa privada como por iniciativa de unidades militares como el Batallón de Mantenimiento - BAMAN.

No hay duda de que con estos modelos se podría dotar a las unidades de Caballería Liviana, y a las unidades de Infantería Mecanizada. Así como a unidades especiales que requieren vehículos, como las secciones antitanque de las unidades de maniobra.

En cuanto a los vehículos que ya se poseen, en Colombia hacemos el mantenimiento integral a los blindados y camiones de Engesa (Cascavel, Urutú, EE-15, y EE-25), y hay una interesante propuesta de una empresa nacional para modernizar a los EE-9 Cascavel, existiendo ya un prototipo modernizado que incorpora automatización de la torre, miras diurnas/nocturnas de última tecnología, computadora balística, celdas de energía, entre otras mejoras.

Compañía de Ingenieros de Combate

Colombia tiene capacidad para fabricar minas APERS, sin embargo en cumplimiento de los acuerdos de OTAWA, la Industria Militar se limita a modelos de minas que permiten la detonación controlada, y estas forman parte de sistemas de vigilancia y protección de bases fijas y móviles, que integran electrónica, sensores y alarmas. Todo de fabricación nacional y ajustado a los parámetros establecidos por los acuerdos internacionales suscritos por el Gobierno Nacional.

El uso indiscriminado de las minas antipersona por parte de los grupos terroristas, ha generado que las Fuerzas Militares se preparen para enfrentar esa amenaza, por lo que se ha intensificado el entrenamiento antiminas/explosivos y se han creado múltiples unidades capacitadas para la detección y destrucción de trampas explosivas y campos minados.

Es así como cada División del Ejército cuenta con un equipo EXDE (Explosivos y Demoliciones), altamente capacitado para enfrentar las más complejas amenazas, y dotado con la última tecnología, que incluye robots antiexplosivos. De la misma forma se han creado pequeñas unidades que apoyan a las contraguerrillas en el área de operaciones, e incluyen un binomio guía - perro antiexplosivos. Necesario este último en la medida en que para evadir los detectores el enemigo evita usar el metal en sus artefactos explosivos.

En Colombia se han desarrollado robots antiminas, equipo manual de detección y erradicación de minas y artefactos y explosivos, y además entrenamos a nuestros propios perros, que según algunos medios tenemos en una cantidad superior a 3.000 animales.

Batallón de apoyo de Servicios para el Combate

En Colombia se han desarrollado toda clase de remolques, incluyendo aulas móviles y cocinas de campaña.

Las Raciones Militares Listas para Comer - RMLC, son producidas nacionalmente y están adaptadas a la culinaria nacional.

La dotación de intendencia, así como las municiones del armamento individual y de apoyo es fabricado por la industria militar colombiana.

De esta forma vemos como poseemos una excelente logística, que aunque puede ser perfeccionada mucho más, no se puede desconocer todo lo que hemos avanzado con el paso de los años.

 

EN EL MAR Y EN EL AIRE

Pero no solo ha sido en el ámbito de lo terrestre en donde hemos alcanzado cierto nivel de independencia tecnológica, también la Armada Nacional y la Fuerza Aérea han tenido logros espectaculares que a continuación relatamos.

Armada Nacional

En este momento COTECMAR está en su mejor momento, ya ha fabricado pequeños botes de guardacostas, Patrulleras de Apoyo Fluvial de 4 modelos diferentes, así como un Patrullero Oceánico que ya fue entregado, teniendo otro empezado. Se espera que en el mediano plazo COTECMAR fabrique en Cartagena una unidad tipo Fragata que permita renovar las unidades de combate de superficie de nuestra armada.

Estamos en capacidad de hacer el mantenimiento mayor de nuestras unidades de superficie y submarinas.

Las escuelas de formación de la Armada tienen fondos y personal dedicado a investigación y desarrollo, es así como se han presentado por parte de la institución naval prototipos de Vehículos Aéreos No-Tripulados (UAV), Vehículos Submarinos No-Tripulados (USV), y Vehículos Ligeros de Colchón de Aire (Hovercraft).

También hay que destacar que la industria nacional está en capacidad de fabricar botes fluviales artillados, del tipo "Piraña", con similares características a los producidos por la estadounidense Boston Whaler.

Fuerza Aérea

En este momento está fabricando bajo licencia sus propios aviones de entrenamiento. Estos 25 aviones ligeros son el abrebocas para el desarrollo futuro de proyectos más complejos.

La Fuerza Aérea posee varios modelos de UAV de manufactura propia, que incorporan progresivas mejoras producto de la experiencia. También posee un sistema electrónico de disparo para la defensa de bases, y muchos otros adelantos científicos y tecnológicos, tales como la producción de partes y piezas para el mantenimiento de ametralladoras GAU, el desarrollo y producción de cascos para tripulaciones de avión y helicóptero, incluyendo un modelo tipo MiDash para los helicópteros artillados Arpía III.

La industria militar colombiana fabrica bombas de aviación de 25, 125, 250 y 500 libras, y está desarrollando un sistema de guía por láser para aplicarlo a dichas bombas -haciéndolas más letales-, Indumil también está desarrollando cohetes aire-tierra. Todo esto con el ánimo de minimizar la dependencia del exterior y ahorrar divisas.

A MANERA DE CONCUSIÓN

Parece faltar en nuestro país una mayor difusión de los logros técnicos, tecnológicos y científicos de las instituciones militares y policiales, así como de la industria de defensa nacional. No entendemos como es que se importan elementos y equipos que en el país somos capaces de producir. La industria y el talento nacional deben ser apoyados por los encargados de tomar las decisiones, debe haber una política que privilegie la investigación y el desarrollo nacional y premie los logros, y que además haya compromiso para adquirir los equipos que surjan de esos procesos. Si no lo hacemos así, y permitimos que las empresas internacionales de armamentos y sus representantes en nuestro país, continúen haciendo lobby y corrompiendo a nuestros funcionarios para conseguir jugosos contratos, seguiremos siendo dependientes material y sicológicamente de otros países.

Nosotros podemos, hagamoslo aquí.

 

Sociólogo DOUGLAS HERNÁNDEZ 
Editor de www.fuerzasmilitares.org 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.