Tropas del Ejército Nacional en la Alta GuajiraAnálisis sobre las fortalezas y debilidades de las fuerzas aeromóviles Colombianas.

En la reciente visita a Colombia de León Panetta, Secretario de Defensa de los Estados Unidos, se ha anunciado que ese país accede a vender a Colombia 10 nuevos helicópteros que han sido solicitados. Se ha entendido que 5 serán nuevos y 5 serán de segunda mano, ex-US Army. Es propicia la oportunidad para hacer un repaso sobre la capacidad aeromóvil que posee Colombia, sus fortalezas y sus debilidades.

Hay que recordar que la Fuerza Aérea Colombiana tuvo su origen en el seno del Ejército Nacional, separándose tiempo después y transformándose en una fuerza independiente, con su propio presupuesto, sus propias escuelas de formación, y sus propias tradiciones. Sin embargo, cuando en los 90 se crea el arma de aviación del Ejército, para ser precisos no podríamos decir que es allí cuando se funda la Aviación del Ejército, sino que por el contrario es cuando se "reactiva", y sin el ánimo de menospreciar de ninguna manera a la gloriosa Fuerza Aérea Colombiana, no sería mentira decir que la FAC es hija de la Aviación del Ejército. Sin embargo, en el contexto colombiano, con constantes operaciones conjuntas, interdependencia de las Fuerzas, y mandos maduros y bien preparados, esas remembranzas son irrelevantes y solo revisten un carácter anecdótico. 

Volviendo a la reactivación del arma aérea del Ejército, esta (re)nace como quinta arma del Ejercito Nacional en el año de 1991 mediante decreto Nº 357. La Brigada de Aviación fue creada por disposición Nº 0010 del 12 de agosto de 1996, y en su organización inicial contemplaba solo tres unidades tácticas: un Batallón de Helicópteros, un Batallón de Aviones y un Centro de Instrucción y Entrenamiento. En sus orígenes la Brigada de Aviación contaba con helicópteros UH-60L Blackhawk y Mi-17, y algunos aviones ligeros. Con el paso de los años y el incremento de las responsabilidades, se han adquirido más helicópteros de esos modelos y han entrado en servicio también lotes de Bell 212 y Huey II, así como aviones de mayor porte, tales como un par de Antonov rusos.

Hoy en día la División de Asalto Aéreo del Ejército Nacional, está conformada por las siguientes unidades: 

- Brigada 25 de Aviación.
- Brigada 32 de Aviación.
- Brigada Contra el Narcotráfico.
- Brigada de Fuerzas Especiales.
- Batallón de Operaciones Especiales de Aviación (BAOEA)

La División de Asalto Aéreo no para de crecer y perfeccionarse. Bajo una dirección acertada y una planeación minuciosa, esta Unidad Operativa Mayor brinda la necesaria movilidad a las tropas de superficie en la abrupta geografía colombiana. Podemos alardear de tener la segunda mayor fuerza helitáctica del continente, incluso tenemos más helicópteros militares que varios países del primer mundo. Sin embargo y a pesar de todas las capacidades y potencialidades que acumulamos, no hay que perder de vista las vulnerabilidades que ponen en peligro a nuestros hombres y a nuestros equipos.

Nuestras Capacidades

A modo de ejercicio académico vamos a imaginar un posible escenario bélico. Presentaremos una visión de posibles operaciones militares conjuntas en el Teatro de Operaciones Norte (T.O.N.), para enfrentar a las Fuerzas Militares de un vecino hostil: 

En vista del incremento de las tensiones políticas y diplomáticas con nuestro vecino oriental, las Fuerzas Militares de Colombia se movilizan, concentrando las tropas en lugares estratégicos para contener posibles penetraciones enemigas al territorio nacional.

Según lo planificado, al amanecer del día D aterrizan tres aviones Hércules de la Fuerza Aérea en una pequeña pista ubicada en el departamento de La Guajira, cerca de Riohacha, misma que ha sido asegurada por una unidad de contraguerrillas durante la noche, en una infiltración a píe. Ahora el sitio está rodeado de puestos de ametralladora y hay dos secciones de morteros de 60 mm. cubriendo posibles ejes de aproximación por tierra.

De los transportes desembarcan una serie de equipos especiales, cuando los Hércules despegan, quedan sobre el terreno: una Torre de Control Móvil Aerotransportada, un Sistema de Comunicaciones Satelital, un Sistema Móvil Bryant de Suministro de Combustible con tanque de 10.000 galones, un Hospital de Campaña Aerotransportable Speer, un Puesto de Mando Conjunto instalado en seis carpas especiales, un Puesto de Seguridad con las consolas de comando para media docena de Sistemas Delta (Sistemas de Disparo Electrónico Teledirigido) para la seguridad de bases, mientras un grupo de técnicos de la Fuerza Aérea trabaja febrilmente para instalar un Sistema Móvil de Balizaje de Campaña PALS.

Al mediodía empiezan a llegar camiones del Ejército y los primeros helicópteros Blackhawk. En los camiones llega personal logístico y de ingenieros, traen remolques con cocinas de campaña, carrotalleres de armamento, automotrices, de intendencia, duchas de campaña, e incluso una barbería. Los ingenieros establecen puntos de distribución de agua potable, dando prioridad al Hospital Móvil y a las Cocinas de Campaña, los logísticos establecen puntos de abastecimiento de alimentos, de municiones, y de combustible para vehículos, demarcan las zonas de estacionamiento de vehículos e instruyen a la Compañía de Policía Militar para que orienten a las unidades a su área de concentración en la medida en que van llegando. La primera unidad que al arribar recibe instrucciones de los Policías Militares es una Batería Antiaérea dotada con el sistema Eagle Eye, y complementada con cañones M-1A1 de 40 mm. y ametralladoras .50 en afuste antiaéreo, esta Batería es posicionada a lo largo de la pista, con dos piezas en cada cabecera y las demás a lo largo de la misma.

Llega un grupo de camiones tácticos y Hummer de la Infantería de Marina. Se trata del Batallón de Movilidad de la Infantería de Marina - BAMOVIM, que ha traído al sitio al Batallón Antidesembarco de la Infantería de Marina, mismo que se despliega en la línea de costa, con el fin de proteger la retaguardia de las propias tropas. Los camiones y demás vehículos se integran con otros del Ejército y se revisan y tanquean, quedando a la espera de órdenes para ayudar a desplazar tropas por vía terrestre de ser necesario.

Por la tarde regresan los Hércules, esta vez son cinco, trayendo en cada avión 100 hombres de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA), operación que se repetirá cada tres horas durante los siguientes dos días, con quinientos hombres por oleada. También llegan aviones C-295 con mucho combustible de aviación, están dotados del sistema ADBFI (Air Deployable Bulk Fuel Instalation), mientras que los CN-295 hacen varios viajes trayendo armas de aviación y municiones de 5,56 mm., 7,62 mm., Lanzacohetes, y granadas de 40, 60, 81 y 105 mm.

Al amanecer del segundo día llega un grupo de trece helicópteros Mi-17 trayendo en eslinga doce obuses LG-1 y munición de su carga básica. Al aproximarse a la LZ pueden apreciar la gran cantidad de equipo y personal que hay sobre el terreno. Allí están listos para despegar apenas reciban ordenes, 36 helicópteros UH-60L Blackhawk de la aviación del Ejército, tres AH-60L "Arpía III" y dos helicópteros medicalizados "Ángel" de la Fuerza Aérea Colombiana, del otro lado pueden ver a un avión plataforma de inteligencia "Catpass" y dos Caravan del Ejército, probablemente habilitados como aeroambulancia. La unidad de artillería aerotransportada que arriba se incorpora al dispositivo, quedando sus tres Baterías de Artillería de Campaña a orden del jefe del Comando Conjunto Caribe, quien ha sido designado como comandante del Teatro de Operaciones Norte.

Cinco mil hombres han sido movilizados a este lugar, que en 24 horas ha pasado de ser una simple pista de asfalto sin ninguna facilidad logística, como las decenas que hay por el país, a ser una base aérea moderna, dotada con torre de control, balizaje nocturno, comunicaciones de última generación, sistema de abastecimiento de combustible, centro de mantenimiento de helicópteros, almacén de armamento y municiones de aviación, y un sistema de seguridad de bases que incluye armas a control remoto y una batería de defensa antiaérea. Además, esta Base Aérea Táctica es el eje que articula toda una estrategia defensiva basada en nuestra extraordinaria capacidad aeromóvil. Las unidades del Ejército concentradas en el sitio son orgánicas de varias Brigadas Móviles, y están entrenadas para las operaciones helictácticas, -pre embarque, embarque (distribución de las unidades, pesos, comportamiento a bordo, medidas de seguridad), y desembarque-. La idea es reforzar el dispositivo de la Primera División de inmediato, mientras desde Barranquilla la Segunda Brigada envía refuerzos hacia el norte, y se movilizan por tierra el resto de las unidades que deben acudir a este teatro.

En caso de que el enemigo viole nuestra soberanía, las primera unidades en entrar en contacto en el Teatro de Operaciones Norte serían las de la Décima Brigada, mismas que ejecutarían operaciones retrogradas, retardando al enemigo y cediendo espacio por tiempo, los comandantes desarrollarán la situación y evaluarán en que punto en enemigo aplica su esfuerzo principal, y allí podrán movilizar fuerzas aeromóviles para contenerlos, flanquearlos, o para atacar su retaguardia. Con los 36 Blackhawk (Halcón Negro), se pueden movilizar 648 soldados armados y equipados (18 soldados por helicóptero) en cada oleada. Lo que es igual a seis Compañías o el componente de maniobra de dos Batallones de Infantería. El desplazamiento y asalto aéreo puede ser apoyado por los helicópteros Arpía III, que han sido desplazados a la Base Aérea Táctica Avanzada, y por los Super Tucano del CACOM 3 con base en Barranquilla, las bajas serán evacuadas por los "Ángeles". Las tres Baterías de Artillería de Campaña Aerotransportadas se movilizarían a orden del comandante del T.O.N., principalmente para apoyar a tropas de superficie que se encuentren empeñadas y en combate decisivo.

Con esta capacidad podemos influir activamente en el campo de batalla alterando el poder relativo de combate a voluntad, pudiendo movilizar en intervalos de una hora oleadas de 648 soldados aguerridos, dotados profusamente de ametralladoras, morteros de 60 y 81 mm. lanzagranadas múltiples de 40 mm. y lanzacohetes antitanque, contando además con modernas unidades de artillería aerotransportada de 105 mm. Toda esta fuerza aeromóvil puede ser apoyada desde el aire por helicópteros artillados Arpía III y aviones de ataque Super Tucano.

Nuestras vulnerabilidades

Los radares del enemigo detectarían el inusual movimiento de aeronaves necesario para concentrar las tropas en el sitio. Tras el seguimiento de las trazas de radar, más la inteligencia de comunicaciones que sin duda desarrollarían, sabrían exactamente la ubicación de la Base Aérea Táctica Avanzada.

Desatadas las hostilidades, si los aviones de la Fuerza Aérea enemiga atacasen nuestra Base Aérea Táctica Avanzada, probablemente no podríamos detenerlos, pues las armas antiaéreas propias son demasiado débiles, y sería difícil para los pocos Kfir C10 que estuviesen patrullando por la zona norte enfrentar una concentración de aviones Sukhoi Su-30 MK2 "Zhuravlik" (Grulla en ruso). La pérdida de vidas, aeronaves, materiales y equipos, frente a un ataque aéreo masivo del enemigo, podría llegar a ser abrumadora.

Si por alguna razón nuestra Base Aérea Táctica Avanzada no fuese atacada, y pudiesen desarrollarse las operaciones como aquí se reseñan, subsiste el problema de la escolta de la fuerza aeromóvil. Los Arpía III y Super Tucanos no pueden enfrentar cazas, y muy seguramente las unidades de superficie enemigas, siendo las agresoras, contarían con una fuerte cobertura aérea, sobretodo sabiendo como sabemos que en esta zona aplicarían su esfuerzo principal con el fin de apoderarse de La Guajira. Nuestros Halcones estarían a merced de las Grullas enemigas.

Oportunidades de Mejora

Sin duda alguna que las capacidades aeromóviles de las Fuerzas Militares de Colombia, descritas hasta aquí, son asombrosas, por desgracia los factores de vulnerabilidad actuales, hacen que esas capacidades no puedan explotarse en todo su potencial. Pues concentrar en un mismo punto todo ese personal, aeronaves, armas y equipos, genera un valioso blanco de oportunidad para el enemigo, y no estamos en capacidad de detenerlo si este decide atacarlo. 

Es necesario que contemos con más y mejores cazas, y que adquiramos un lote importante de armas antiaéreas tácticas y de teatro. Con esos elementos en nuestro inventario, operaciones hipotéticas como la descrita en este artículo se harían posibles. Sin ellos, serían una aventura trágica, un suicidio.

¿Y los tanques qué?

Para quienes argumentan que los tanques son una prioridad, cabría preguntarse un par de cosas, teniendo como punto de partida el ejemplo anteriormente presentado: ¿si se tuviese una brigada acorazada, con todos los elementos y accesorios requeridos, realmente nuestras posibilidades mejorarían en La Guajira en caso de conflicto?, ¿o esos tanques, vehículos blindados y demás elementos serían simplemente más blancos para el enemigo?, por el contrario, ¿qué cambiaría si tuviésemos más y mejores cazas y muchas armas antiaéreas para defender blancos estratégicos y acompañar a nuestras tropas en campaña?, las respuestas son obvias,la prioridad es obvia.

Señor Presidente, señor Ministro de la Defensa, ningún colombiano quiere ver Grullas matando Halcones. ¿O ustedes sí?

 

Sociólogo DOUGLAS HERNÁNDEZ
Editor de www.fuerzasmilitares.org
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.