Personal de la Escuela Militar de Cadetes José María CórdovaArtículo en el que se argumenta que la formación en las Escuelas Militares de Colombia debería ser gratis.

Si usted quiere ser oficial de las Fuerzas Militares, tendrá que empezar por analizar, no su vocación y patriotismo, sino la capacidad económica de su familia. Debido a las políticas neoliberales aplicadas en el país por tanto años y a la tendencia a la privatización de la educación en Colombia, a muchos esto podría parecerles normal. Sin embargo, en este escrito se pretende presentar argumentos en contra de que los alumnos de las Escuelas de Formación Militar tengan que pagar por su educación.

Imaginemos el siguiente escenario. Un joven bachiller se presenta ante un empleador intentando colocarse en un trabajo formal, intuye que el trabajo es muy exigente pero está dispuesto a arriesgarse. De esta forma en la entrevista surge el siguiente diálogo:

Bachiller: Buenos días, soy Pedro Pérez. Estoy interesado en el empleo que ofrece, aquí le presento mi hoja de vida.

Empleador: Hola Pedro, bienvenido. ¿Tienes Alguna idea de qué es lo que estamos necesitando?

Bachiller: No se mucho, solo que es algo difícil y exigente, pero estoy dispuesto a afrontar el reto.

Empleador: Bueno, te voy a explicar. El trabajo es tan difícil y arriesgado que tenemos que formarte por 4 años para que lo puedas realizar. Básicamente tienes que manejar personal para cumplir las más diversas y arriesgadas misiones, te harás responsable por equipo que vale millones dólares, por la seguridad y las vidas del personal a tu cargo, y serás responsable también por las malas acciones que ellos pudiesen cometer cuando estén en alguna misión bajo tus ordenes. ¿Cómo lo ves?

Bachiller: Vaya, parece algo de mucha responsabilidad. ¿Cuáles son esas misiones que debo cumplir?

Empleador: No son fáciles. Deberás pasar tus días y tus noches por meses que se hacen eternos, caminando por las selvas, montañas, valles y desiertos del país, en busca de un enemigo sanguinario que hará todo lo posible por matarte y matar a tus hombres. Que montará emboscadas, sembrará minas, pondrá trampas explosivas, matará a quienes te ayuden, intimidará a quienes podrían ayudarte. Si te agarra de civil o desprevenido, te secuestrará por largos años, o te ejecutará en el sitio. Un enemigo que de saber quienes son tus familiares les haría daño. Ese enemigo atenta contra la infraestructura energética, petrolera y vial del país, causando incalculables daños, secuestra, mata, roba, destruye y arrasa. Ese enemigo quiere acabar con la democracia. Tu deber, si eres contratado, será combatirlo, para capturarlo o darlo de baja si opone resistencia armada. Tu deber será impedirles hacer daño, cuidar la vida, honra y bienes de los colombianos de bien, arriesgando tu propia vida, honra y bienes, y en mucho casos tu felicidad y tu futuro.

Bachiller: Se ve muy peligroso. Es algo de mucho sacrificio.

Empleador: Lo es. Además, si te equivocas, si cometes errores, seguramente irás preso. También podemos destituirte a través de algo llamado “facultad discrecional” no importa que ningún juez haya fallado en tu contra, solo por sospecha podemos echarte, la idea es proteger la imagen de nuestra empresa. No es por desmotivarte, pero además tienes que tener en cuenta que hay cientos de abogados que simpatizan con el enemigo y que harán lo posible por hundirte, inventarán cosas o magnificarán tus posibles errores, con el fin de hundirte en una cárcel y hacer quedar mal a nuestra empresa. Es algo que ellos llaman “guerra jurídica”, gracias a la cual muchos otros que tenían ese cargo al que tú aspiras, hoy en día están en la cárcel.

Bachiller: Pero entonces tendría muchas cosas en contra, pocas posibilidades de cumplir la misión. ¿Mis compañeros de trabajo me ayudarán?

Empleador: No te lo podría asegurar. Cada año o cada dos años te trasladaremos a una nueva sucursal, allí estarás bajo el mando de un nuevo director, algunos son personas agradables, otros son terribles en su trato, incuso encontrarás algunos poco capaces pero igual los tendrás que obedecer. Al llegar al nuevo destino se te entregará un personal y costosos equipos. Deberás responder por todo, sin importar si los hombres bajo tu mando son buenos, malos, perezosos, trabajadores, drogadictos, ladrones, con buenas o malas costumbres, tú responderás por todo. Además está el tema de tu familia. ¿Eres casado?

Bachiller: No

Empleador: Menos mal. Si te contratamos no podrás casarte mientras estudies, recuerda que son 4 años. Después de eso tendrás que evaluar tus opciones, quizá no sea una buena idea casarte debido al estilo de vida que vas a llevar. Estarás prestando servicio en los lugares más apartados del país, tu esposa y tus hijos estarán mucho tiempo solos. Como dice un dicho, es probable que no veas nacer a tus hijos ni morir a tus padres. Tendrás que encontrar a una mujer especial, que te sea fiel a pesar de las largas ausencias y que esté dispuesta a llevar una vida de sacrificios por seguirte por toda Colombia, a donde te vayamos trasladando. No puede ser cualquier persona.

Bachiller: ¿Pero este trabajo tiene algo de bueno?

Empleador: Claro que sí. Te pagaremos relativamente poco, pero siempre te pagaremos. Cada cierto tiempo y cumpliendo algunos requisitos, te ascenderemos y ganarás más, eso sí, también tendrás mayores responsabilidades. Esta es una empresa muy respetada, admirada por gran parte de la población. Serás un profesional respetado por la sociedad. Ocuparás cargos de mucha importancia, te sentirás útil, importante, respetado. A veces te sentirás indispensable -deberás tener cuidado y no perder nunca la humildad-. Se te reconocerán varias primas y bonificaciones en tu salario de acuerdo a las responsabilidades que asumas o los riesgos que corras. Cuando te cases te prestaremos una vivienda en los distintos destinos a los que te enviemos, tendrás acceso a clubes y lugares exclusivos, y viajarás por el país conociendo muchos lugares exóticos. Y a los 20 años de servicios podrás pensionarte si quieres.

Bachiller: No parecen muchos beneficios materiales considerando los riesgos, el esfuerzo y los sacrificios exigidos.

Empleador: Así es. Esto no es para cualquier persona, se requieren características especiales.

Bachiller: Bueno, yo estoy dispuesto.

Empleador: Qué bien. Me parece que cumples con los requisitos, tu hoja de vida esta muy bien para tu corta edad. Traes muy buenas referencias. Tu familia es muy interesante…

Bachiller: Perdone que lo interrumpa. Acláreme por favor, si llegan a contratarme cuanto me pagarán, y cuando empiezo a cobrar mi sueldo.

Empleador: Bueno, la verdad es que eres tú el que tiene que pagarnos.

Bachiller: ¿Cooomo?

Empleador: Para poder acceder a esa vida de sacrificios, donde podrían matarte, dejarte mutilado, o podrías terminar preso por el más mínimo error, primero tenemos que formarte. Durante los cuatro años de formación, tú deberás pagarnos 5 Salarios Mínimos Mensuales Legales Vigentes (SMMLV), por semestre. Que en este momento son cerca de tres millones de pesos. CADA SEÍS MESES.

Bachiller: Pero eso es absurdo. ¿De donde vamos a sacar tanto dinero?

Empleador: Pueden acudir al ICETEX, ellos tienen una línea de crédito para los aspirantes a esta carrera.

Bachiller: Para los préstamos siempre piden garantías, bienes raíces, nosotros somos de clase humilde, no tenemos nada importante para dar en garantía.

Empleador: Lo siento. Esto es así, si no tienes el dinero no podremos contratarte.

Bachiller: Pero yo cumplo con todos los requisitos, estoy dispuesto a sacrificarme.

Empleador: Lo siento muchacho, si no hay dinero, no hay carrera. Retírate por favor.

¿Hace falta profundizar más?, al analizar ese diálogo podemos darnos cuenta de lo absurdo de la situación. La carrera militar, el honor de morir por tu país, de sacrificarte por tus compatriotas, de correr los más severos riesgos por idealismo, no es para todos los colombianos, sino para los que puedan pagar ocho caros semestres en las Escuelas de Formación de Oficiales. Donde por cierto hay además ciertos niveles de racismo.

De acuerdo a los ideales más tradicionales -y a la ley-, es deber de todos los colombianos defender la patria. Pero… la realidad condiciona la forma como tu puedes cumplir con ese deber. Revisando algunos hechos, se intuye que la estructura social se reproduce al interior de las Fuerzas Militares. Es decir, que de acuerdo a la clase social a la que perteneces, tienes reservada una categoría al interior de las Fuerzas militares y de Policía. Para ser más exactos, el sistema permite a quienes pertenezcan a estratos socioeconómicos medio-alto y alto, acceder a las Escuelas de formación de Oficiales, mientras que quienes pertenezcan a las clases medias podrán optar por las Escuelas de Formación de Suboficiales, y claro, el Servicio Militar Obligatorio es para las clases socioeconómicas bajas. Por supuesto hay excepciones, con las que alguien podría intentar negar una realidad que es evidente, pero la evidencia es abrumadora.

Uno de los principios de la democracia a la que se supone que las Fuerzas Militares defienden, es la igualdad de oportunidades para todos los colombianos, no entiendo entonces por qué las Fuerzas Militares y de Policía hacen odiosos distingos socioeconómicos para poder ingresar en su seno.

Otro asunto sería preguntarnos por qué las personas de estratos altos estarían dispuestas a pagar para que sus hijos fuesen oficiales de las Fuerzas Militares y de Policía, padeciendo todas privaciones y vicisitudes antes narradas. Parece otro contrasentido, pero no lo es. Ese tema lo abordaremos en otra oportunidad.


Sociólogo DOUGLAS HERNÁNDEZ
Editor de www.fuerzasmilitares.org
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